Jueves, 31 de mayo de 2018

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A la búsqueda de los términos de referencia

Tal vez sea por la cercanía de los tiempos electorales. Tal vez sea producto de la profundización de anomalías en aspectos caros para la vida de la sociedad. Lo cierto es que se vienen produciendo situaciones que dan para pensar que distintos actores públicos han ido perdiendo los términos de referencia imprescindibles para mejorar el clima de convivencia y la búsqueda de soluciones a problemas que se van volviendo perennes.

Un claro ejemplo de este diagnostico fue la situación planteada en ocasión del lanzamiento del Libro Blanco de Eduy21.

Dicho trabajo está llamado a constituirse en el más importante intento reformista de los últimos tiempos en un área tan sensible como es la educación.

Producto de su presentación, hubiera sido esperable un proceso de análisis, intercambio y discusión que colaborara con la imperativa implementación que seguramente deberá producirse.

Sin embargo, para nuestra sorpresa, el tema en discusión que se instaló al otro día del lanzamiento radicó en el cuestionamiento de la conformación del panel de expositores desde el punto de vista de género.

A ciencia cierta, es difícil determinar si la iniciativa de esta ridícula discusión (más allá del valor de la inclusión y la siempre válida lucha por la igualdad de género) es producto de intencionalidades políticas que procuran desmerecer la propuesta o simplemente pasa por la incapacidad de determinados actores de profundizar en una temática tan sensible para nuestros días.

Otra situación alarmante se suscitó en la respuesta que desde la Presidencia de la República se buscó darle al clamor cada vez más demandante sobre la seguridad. No se encontró mejor respuesta al agravamiento de los delitos, al temor creciente de la población, a la incapacidad de las autoridades de brindar soluciones a tema tan sensible que generar en su seno una gran comisión encargada de coordinar acciones.

Cada vez que se hace notoria la incapacidad de las autoridades competentes (o incompetentes) en gestionar las actividades de las cuales son responsables, desde Presidencia surge la iniciativa de centralizar la responsabilidad generando una comisión.

Si no fuera dramático, cabría recordar el mentado chiste que pregunta sobre el origen del camello y se lo adjudica al intento de crear un caballo por parte  de una comisión.

Cabe preguntarnos, sobre cuál es la función de los organismos competentes, si no es la coordinación e implementación de las políticas necesarias para solucionar los problemas que surgen, en este caso el de la seguridad.

Estas medidas adoptadas, ¿servirán para solucionar la inconducente gestión? ¿O es simplemente la forma de cubrir la desgastada imagen del ministerio del ramo? ¿Son movimientos de imagen con poco resultado previsible? ¿Se intenta de esta manera sacar contralor parlamentario a la tarea responsabilidad del Ministerio del Interior?

Todas interrogantes de denotan políticas de vaivén de curso difuso. Los puntos de referencia se han perdido y parece que no se logran encontrar.

Ralph Waldo Emerson fue un escritor, filósofo y poeta estadounidense del siglo XIX. Se le atribuye la frase que indica que “el sentido común es la genialidad vestida con ropa de trabajo”. Parece bien aplicable a todos aquellos protagonistas que se ven superados por la realidad habiendo perdido los términos de referencia. Para todos aquellos que debieran prestar mayor atención a las necesidades de los ciudadanos que a su pequeña e intrascendente victoria personal.

Como bien sostenía Steve Jobs, en conceptos fácilmente aplicables a la dirección que debe establecerse en el liderazgo de un país: “Mi trabajo no es hacérselo fácil a la gente. Mi trabajo es hacerlos mejores. Es juntar de diferentes partes de la compañía, limpiar las vías y obtener recursos para los proyectos clave. También tomar personas importantes dentro de la compañía para apoyarlos y que sean aún mejores, de tal forma que obtengan una visión más agresiva de cómo podría ser el producto en el que trabajan”.

Encontrar los ajustados términos de referencia, aplicar el sentido común son tareas sencillas para declararlas. A la vista está que no es tan sencillo aplicarlas. Hacerlo será vital para el futuro del país.

 

Max Sapolinski

Autor: Max Sapolinski

Es Contador Público egresado de la Universidad de la República, integró la Asesoría Económico Financiera del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, Director General de Secretaría del Ministerio de Turismo, Subsecretario del Ministerio de Economía y Finanzas y del Ministerio de Turismo. Entre 2006 y 2008 fue Presidente de la Comunidad Israelita del Uruguay. Gerente del Seguro del CASMU y entre 2010 y 2012 fue Director de la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (URSEA).

  • SantiMiguel

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