Miércoles, 2 de diciembre de 2015

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Abusadores sexuales en Uruguay

En Uruguay el fenómeno de los abusadores sexuales callejeros,  o violadores seriales, es más común de lo que puede pensarse.

Solo repasemos  algunos de los casos “famosos” a lo largo de la última década: el violador del Prado, el violador de Suárez, el violador de la Costa de Oro, el Violador del Buceo y Pocitos, el violador del Monte de la Francesa, entre otros.

En el primer semestre de este año hubo 135 casos.

Detrás de cada una de esas historias que a veces se transforman en noticia, encontraremos mucho miedo, dolor e inesperadas repercusiones en las vidas afectadas, que nunca probablemente conoceremos salvo que nos pase a nosotros o a alguien allegado.

Sin embargo, la localidad en que se dé esta situación se verá abrumada por el temor a “la violación”, agravando el sentimiento de indefensión que menoscaba la calidad de vida de sus habitantes. Casi que en soledad, se instalarán en las familias cuidados extras, muchos de ellos elaborados y acuñados empíricamente, sostenidos en mitos, prejuicios y creencias del saber popular.

Por el otro lado–algo que merece una reflexión especial– está la actitud casi permanente de las autoridades de no informar  a las comunidades involucradas cuando se verifica que existe un violador callejero serial. Las autoridades no solo deben pensar en la captura del criminal, sino que deberían ya a esta altura contar con  criterios  metodológicos que integren la protección de las potenciales víctimas, el apoyo y orientación de las personas que sufrieron el abuso sexual, la elaboración de estrategias de prevención, de disuasión y de protección comunitaria.

Asimismo parece necesario que exista una estrategia comunicacional acorde, algo que hoy es inexistente por lo inadecuada. Estas políticas de intervención en temas de alta sensibilidad y repercusión en la sociedad deben indefectiblemente informar cual es la ruta pública y privada a seguir para la mejor protección y prevención a nivel bio-psico-social de la población involucrada. De esta forma, ante un eventual episodio,  cualquiera podrá saber cómo preservar indicios relevantes que se pueden perder o deteriorar. Estas son tareas sustantivas de los Ministerios del Interior y de Salud Pública.

A veces uno se sorprende de que, ante la noticia de la existencia de ataques por parte de un violador callejero, con un patrón de conducta similar en una determinada zona geográfica, no se informe en tiempo y forma  a la sociedad.

Sin dudas que, con información suficiente, algún hecho se podría evitar. Aunque no fuera así, por lo menos se brindaría la oportunidad de mejorar los auto cuidados a potenciales victimas. El mejor camino es prevenir y disuadir, pero también aportar el máximo de detalles conocidos del agresor incluso colaboraría con la investigación.

Por lo tanto, desde mi experiencia creo que siempre se deben dar a  conocer las características del agresor,(modus operandi, señas particulares, entre otras), así como los lineamientos básicos de auto cuidados ante un hecho de tal gravedad.

Además es necesario que se noticie cual es la ruta que debe seguir una víctima  luego de un episodio de abuso sexual callejero. La situación es traumática y devastadora sin dudas, por lo que resulta por lo menos significativo que las autoridades no logren acumular experiencias para corregir errores; siempre se puede tropezar con una piedra, aunque algunos deciden tropezar con la misma piedra una y otra vez, con la salvedad de que en materia de salud y seguridad públicas los errores los sufren los administrados.

Es entonces que parece bueno conocer básicamente qué hacer y cómo pararnos ante un abuso sexual callejero. Algunos pasos a seguir si es posible:

  • Dé noticia a la familia apenas llegue a su hogar.
  • Consiga una bolsa de nylon y guarde toda la ropa que tenia puesta cuando ocurrió el hecho.
  • No se bañe, pueden existir indicios relevantes en su cuerpo para identificar al agresor y deben ser recogidos profesionalmente por el médico.
  • Dé noticia a la policía y trasládese a un Centro Asistencial o requiera la presencia médica donde esté.
  • En cualquier servicio médico le darán la orientación y apoyo necesario y tendrá toda la atención específica. Ellos deberán tomar las muestras que se requieran para proteger indicios, así como aquellas acciones que verificaran su estado de salud integral actual y probables consecuencias.
  • Requiera apoyo psicológico específico, para poder elaborar el  post-trauma, ya que es un evento de difícil elaboración (así como para el probable tránsito en ámbitos judiciales, hay que estar preparados psicoemocionalmente).
  • Recuerde que usted no es culpable de lo ocurrido, fue una víctima.
  • Tenga presente que usted es lo más valioso, los tiempos son suyos. No se sienta culpable por lo que vive, nadie tiene derecho a obligarla a hacer nada que la haga sentir triste o la preocupe. Ni sus vínculos ni las autoridades, todo a su debido tiempo que depende de usted.

Nos vemos en la que viene…

 

Robert Parrado

Autor: Robert Parrado

Psicólogo, Lic. en Seguridad Pública ,Crio. Insp. (R), Perito Judicial y Asesor Privado. Luego de 31 años en el Ministerio del Interior, se dedica al ejercicio liberal de sus profesiones. Volcando su experiencia y saber a la comunidad. Se destaca en el estudio y análisis social de las distintas materias que aborda desde hace más de 20 años, en distintos ámbitos.