Martes, 5 de abril de 2016

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Adoptados Uruguay: “trabajamos con un importante número de adopciones ilegales”

El Telescopio conversó con Patricia Fagúndez, una de las administradoras de Adoptados Uruguay, un grupo que se dedica a tender redes y facilitar la búsqueda y el reencuentro entre aquellas personas que buscan sus orígenes.

 

 

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Foto: Facebook Adoptados Uruguay

De forma gratuita, un total de siete mujeres de distintos puntos del país, incluso Buenos Aires, administran este grupo y página de Facebook que funciona hace cuatro años.

Actualmente, el grupo tiene 12650 miembros y llevan un total de 126 encuentros concretados.

Por otra parte, Fagúndez también dio cuenta de la otra cara de las adopciones. “Trabajamos con un importante número de situaciones que mal llamamos ´adopciones ilegales´ (…) Tenemos unas cuantas búsquedas que responden a personas que nacieron en Paysandú y en las que participó siempre la misma partera. Hay indicios de que esta profesional se dedicaba al tráfico de bebés. A veces con el consentimiento y muchas otras veces sin la autorización de la madre”.

 

 

 

¿Cuándo comenzó a circular Adoptados Uruguay? ¿Cuál es su misión?

Adoptados Uruguay entró en circulación a partir del 10 de mayo de 2012.  A través de Facebook se creó una página y un grupo: Adoptados Uruguay (D.I.B Derecho a la Identidad Biológica).

Su misión es lograr que se encuentren aquellas personas que buscan sus orígenes, así como aquellas que buscan algún familiar, con el cual han perdido contacto.

Actualmente llevamos 126 encuentros concretados y 281 búsquedas que aún están sin resolver.

 

¿Cuántas personas forman parte de esta iniciativa?

En total somos siete administradoras desarrollando diversas tareas. En un principio la iniciativa fue de Raquel Rojo, a la cual se unió inmediatamente Liliana Collazo (buscadora aún de sus orígenes), Ivannah Long, Sandra Gazzaneo, Patricia Fagúndez, Justa Techera y  Malú Vidal. Es importante destacar que no contamos con un espacio físico, todo se realiza  a través de internet. De hecho el grupo tenía más de un año, y nunca nos habíamos visto personalmente todas las administradoras ya que en ese momento Raquel vivía en España, y las demás vivíamos todas en diferentes lugares, Buenos Aires, Colonia, Canelones y Montevideo.

El grupo a la fecha tiene 12650 miembros. El formato que utilizamos para las búsquedas, es a través de una placa donde colocamos una foto del buscador y un breve resumen de la persona buscada.

A veces se da que los datos son muy escasos o casi nulos, ya que trabajamos con un importante número de situaciones que mal llamamos “adopciones ilegales”. Sabemos que una adopción debe necesariamente pasar por el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (Inau), órgano rector en términos de infancia y adolescencia, pero la verdad es que muchas personas no se remiten a Inau cuando se trata de buscar una solución a la paternidad. Esto genera que a veces no se tengan datos certeros sobre la madre, padre o hermanos buscados, generando dificultades para encontrarlos.

 


adoptados42¿Cómo se acerca la gente?

La gente se acerca  a través de diferentes vías. Puede ser teléfono o WhatsApp: 091 663 844, correo electrónico: adoptadosuruguay@gmail.com, por Skype en ocasiones especiales: adoptadosuruguay y la página de la organización.

 

¿Tienen algún contacto con un equipo de psicólogos para poder contribuir con las búsquedas?

No, no tenemos psicólogos de apoyo, ya que la misión del grupo no incluye atención psicológica. Sí escuchamos con atención y compromiso las diferentes historias de búsqueda. Tenemos casos donde la persona necesita ser escuchada numerosas veces, generando varias charlas. En cambio otros, a veces te solicitan ayuda, se realiza la placa de búsqueda y solo se limitan a compartir. Hay quienes son más expresivos, aportan ideas, estimulan, y proponen eventos. Pero también están aquellos que solicitan la búsqueda y después no se comunican más y tampoco comparten.

La idea es que el buscador que considere que necesita atención profesional, la busque por sus propios medios, ya que es un tema delicado y muy personal. Es más, creemos que un apoyo profesional en la mayoría de los casos es necesario, ya que las expectativas son muchas y a veces la historia que se quiere crear después del encuentro no se da como hubieran querido. Sin contar que así como a veces tuvieron padres adoptivos excepcionales y maravillosos, también están quienes cuentan que han sido muy mal tratados y esto genera más sufrimiento aún.

La culpa es prácticamente el común denominador, creen que si buscan sus orígenes están siendo injustos con sus padres adoptivos.

Las historias son de lo más diversas, tenemos más de un caso donde al encontrar a la madre, esta manifiesta que su hija es fruto de abuso sexual por parte del  padre o padrastro. Imagínate que esto también conlleva toda una historia que hace a su origen con lo cual tienen que lidiar.

Tenemos varios casos de madres que quedaron embarazadas de adolescentes y sus propios padres no les permitieron hacerse cargo del bebé ya que eso suponía un inconveniente a nivel social, una vergüenza. Pero también tenemos varios, de madres que se dieron cuenta que hubo irregularidades que las hacen pensar que sus hijos están vivos y que fueron engañadas con falsos procedimientos.

 

¿Tienen algún registro de la cantidad de familias que se hayan reencontrado?

Por supuesto. Hemos conseguido encontrar a 126 personas, pero no necesariamente esto significa que en su totalidad las personas estén vinculándose con la familia de origen. No es fácil crear vínculos.  Hemos tenido por ejemplo el caso de un muchacho que buscaba a su madre, había pasado junto a su hermano por diferentes centros de Inau, y su madre le perdió el rastro. La emoción de esa señora cuando la llamamos por teléfono para contarle que sus hijos la buscaban, es indescriptible. Se puso a llorar y enseguida dijo: “mañana cumple años, hace años lo busco”. En este caso el muchacho sabía el nombre de su madre, pero esto no siempre se da.

Nos ha pasado de encontrar a madres que nunca le habían contado a su actual pareja e hijos, que en su adolescencia o juventud habían tenido un hijo. Esto genera todo un tiempo de espera y respeto, pues no podemos invadir la vida de le gente, y sin consentimiento el encuentro no se genera.

 

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Foto: Facebook Adoptados Uruguay

¿De qué manera pueden contribuir ustedes?

Contribuimos habiendo desarrollado un espacio donde el único interés es colaborar ayudando a que se encuentren las personas que buscan sus orígenes. Realizamos numerosas tareas ya que debemos mantener al día la página, lo cual lleva mucha dedicación, y lo realizamos en nuestro tiempo libre.

No somos un equipo de investigación, pero casi. Manejamos diferentes herramientas públicas como guías telefónicas, Impo, Registros civil, etc. Indagamos en direcciones de partidas de nacimiento, nombres que nos facilitan, siendo una ayuda invaluable la colaboración de personas que en forma anónima aportan datos.

Lo único que les solicitamos a las personas que buscan, como a quienes forman parte de la página, es que compartan la placa.

Las tareas son diversas y numerosas: chequear diariamente el correo, responder a las preguntas y solicitudes de búsqueda, guiar y orientar en cuanto a cómo realizar la búsqueda que genera una placa, poner el oído, chequear datos que nos proporcionan, solicitar datos en registros o a los propios buscadores, realizar llamadas telefónicas, colocar mensajes en la página ya que es un medio interactivo y la gente necesita sabe que estás del otro lado, dar entrevistas ya sea en prensa escrita, radial, televisiva o vía web.

Organizamos por lo menos un encuentro anual, donde los buscadores brindan testimonio y  comparten experiencias con los familiares encontrados.

Se atiende el teléfono que se publica en las placas, e incluso vamos a domicilios que no tienen teléfono para solicitar colaboración.

Nuestra administradora, Liliana Collazo, promociona el grupo en www.radioluján.com.ar de Buenos Aires, los sábados a las 15 horas.

Es necesario destacar que todo esto se realiza en forma gratuita.

 

¿Qué sucede luego de que una familia se vuelve a ver las caras? ¿Hacen un seguimiento o las familias se contactan con ustedes?

En varias oportunidades el contacto continúa, y la gente comparte sus experiencias a través de fotos o contándonos como está siendo el proceso del encuentro. Nosotras de hecho compartimos estos encuentros con los buscadores y todos nuestros seguidores en la página.

Nos sucede en varias oportunidades que los buscadores quieren que estemos presentes cuando se reúnen con su familia biológica.

 

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Facebook Adoptados Uruguay

¿Cuáles son las búsquedas más frecuentes? ¿Padres, hermanos u otros familiares?

Las más frecuentes son las de hijos que buscan sus madres, después siguen quienes buscan hermanos, después hijos que buscan a sus padres, después madres que buscan a sus hijos y excepcionalmente tenemos casos de quienes buscan a tíos o abuelos.

 

¿Ha habido alguna búsqueda que no sea precisamente con familiares?

No realizamos búsquedas de personas que no sean familiares. Además es requisito que el buscador o el buscado hayan nacido en Uruguay, ya que es donde tenemos posibilidades de movernos y acceder a los diferentes registros e instituciones en general.

 

¿El Estado los ayuda de alguna manera en su labor?

No, no nos ayuda, pero tampoco lo hemos solicitado.

 

¿Han tenido contacto con alguna otra Institución que no sea el INAU?

A los efectos de la búsqueda nos movemos en diferentes instituciones públicas. Por ejemplo, con El Movimiento Familiar Cristiano, está pendiente solicitarles entrevista para ver si hay posibilidades de trabajar en conjunto.

Sí mantenemos contacto con Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente de Presidencia de la República, ubicada en la calle Convención 1366. A esta oficina solo derivamos aquellos casos donde es posible que sean hijos de desaparecidos. Para esto, es necesario que se trate de alguien nacido en una familia que tenga policías o militares entre sus integrantes, haberse mudado en varias oportunidades y haber nacido entre 1975 y 1984.

¿Conocen algún caso donde los bebés hayan sido vendidos por las parteras?

En el caso de las administradoras de este grupo, cuatro no somos adoptadas, dos fueron entregadas directamente a su familia adoptiva, una de ellas a cambio de un acuerdo directo con la partera, el cual incluyó un pago en dinero.

Tenemos unas cuantas búsquedas que responden a personas que nacieron en Paysandú y en las que participó siempre la misma partera. Hay indicios de que esta profesional se dedicaba al tráfico de bebés. A veces con el consentimiento y muchas otras veces sin la autorización de la madre. Cuando digo con el consentimiento es porque digo que a veces podría haber algunos casos de madres que no podían quedarse con los bebés. Pero no son la mayoría.

A partir de esta respuesta, El Telescopio se puso en contacto con Liliana Collazo, una de las administradoras del grupo, quien fue dada en adopción mediante una venta ilegal.

Liliana, ¿cómo fue tu historia?

Nací en Paysandú el 29 de octubre de 1962. Mi partida de nacimiento dice que fue en la calle Colón 1571 de esa ciudad, pero mi mamá adoptiva me dijo (cuando yo le pedí por favor que me dijera quien era mi verdadera madre) que ella con una cuñada fueron a buscarme a la casa de la partera Mirta Alba en la calle Independencia casi Leandro Gómez. Siempre se me ocultó la realidad, aunque yo me di cuenta cuando tenía alrededor de 8 o 9 años.

Pasó el tiempo y  gracias a mi esposo pude tomar el impulso de enfrentarme a mi mamá adoptiva para hacerle todas las preguntas que tenía. Entre tantas dudas, muchas lágrimas de mi parte y de mi madre, pude confirmar de que mi adopción se trató de una venta. La partera recibió de mi padre adoptivo tres sumas de dinero. La primera fue mas o menos en julio por lo que esto fue una “reserva”. El segundo pago fue el día en que me retiraron de la casa de la partera y el tercero al mes de nacida. Durante ese mes la partera fue dos o tres veces a mi casa a corroborar mi salud.

Después de varias investigaciones y de hablar con gente que trabajó en salud en esos años, tengo la certeza de que varias parteras, médicos, enfermeras e incluso el mismo hospital estuvieron involucrados en ventas o regalo de bebés.
Hemos tenido y tenemos búsquedas que lo confirman.

 

Reencuentro

La fundadora de Adoptados Uruguay, Raquel Rojo, comparte su historia de vida marcada por la adopción, el amor, y el encuentro con sus orígenes.

Con tan solo 4 años y sentada en la cocina de mi casa, escuchaba a mi mamá que dulcemente me contaba como es que yo no había nacido en su panza, sino en su corazón. Fue así que me contó que yo era adoptada. Había nacido en otra panza. Mi madre biológica no podía darme todo lo que yo necesitaba, y por lo tanto había pedido a mi mamá que me cuidase para siempre.

“No te tuve en mi panza, pero creciste en mi corazón y desde el día que llegaste a nuestra vida, para nosotros naciste tú, nuestra hija”.

Ese fue el recuerdo con el que crecí. Me dio mucha seguridad ese tono de voz,  con el que me dijo” yo soy tu mamá” y siempre voy a estar para cuidarte.

A esa edad es normal que los niños nos preguntemos “de donde venimos”, y sin duda es sumamente importante que nuestros papás comprendan que somos seres humanos los cuales tenemos un pasado (de horas, de días, de años…), un pasado que nos pertenece, que forma parte de nuestra historia y que por lo tanto es nuestro derecho conocerlo. Ese pasado existió, aunque muchas veces por evitarnos un sufrimiento, se nos oculte.

Con el tiempo, y a medida que fui creciendo, mis preguntas interiores al respecto fueron cambiando, mis inquietudes fueron manifestándose, mis miedos fueron de alguna manera tomado forma. Pero por algún motivo tocar ese tema con mis padres se me hacía imposible, sentía que seguro les haría mucho daño (eran otros tiempos, nos criaron así, hablar de la adopción era un tema bastante tabú).

Llegó mi etapa complicada de la “adolescencia” donde nos creemos grandes justicieros y solo sabemos juzgar sin muchas veces saber “comprender”. Pero seguía sin saber cómo acercarme a ellos (mis papás adoptivos), para poder plantear mis dudas y no hacerles daño. Así fue que continué postergando mis preguntas, mis miedos, y por supuesto, mis rabias interiores.

No quería que sintiesen que era una mal agradecida, o los quería menos por cuestionarme tantas cosas.

La verdad, me faltaban argumentos… me faltaba tener bien claro por qué siempre sentí esa necesidad callada de conocer mis orígenes, de ver mis manos en las de alguien, de conocer algún hermano, de saber realmente por qué me habían abandonado, de a pesar de haber recibido baldes de amor, no dejar de sentir las secuelas de esa herida del “abandono”. Me faltaba poder dejarles claro que yo no buscaba una mamá, mamá ya tenía (desde el día que llegué a su corazón), solo necesitaba conocer mi historia, calmar por dentro, aprender a perdonar, porque conocer nuestra historia y saber perdonar, nos hace libres.

Por esas vueltas de la vida y gracias a una gran persona que se cruzó en mi vida (Miguel Ferrer, psicólogo español), a mis 33 años cobré las fuerzas necesarias, vencí esas barreras, los miedos se desvanecieron bastante y logré decidirme a buscar mis orígenes. Cobré la valentía necesaria para sentarme a hablar con mis papás y explicarles con argumentos, y con el corazón en la mano, cuanto los amaba y lo importante que era para mí conocer mis orígenes. Debo decir que fue un momento intenso, que no fue fácil pero que fue hermoso ver como ellos dejaron de lado sus miedos también, para darme la poca información que tenían y finalmente apoyar mi búsqueda. En breve nació Adoptados Uruguay y junto a mis queridas “admins”, en tan solo un mes, mi tía biológica vio por Facebook mi placa de búsqueda y se comunicó inmediatamente conmigo.

Desde aquél día, me siento completa, libre.

Debo admitir que al principio fue como que movieran la estantería de mi vida, y todo se hubiese caído. Tuve que acomodar todo poco a poco pero lo conseguí. Mi historia fue hermosa (aunque sé que la mayoría de las veces no suele ser así), me encontré con una familia numerosísima que me buscó y jamás me borró de su corazón y aunque no lo crean, para este tipo de verdades también hay que estar preparado.

A casi 4 años de haberlos reencontrado, la relación con ellos (con mi familia biológica) es buena. Gracias a las nuevas tecnologías el contacto es prácticamente semanal y aunque quizá no nos vemos como desearíamos (es real que tenemos algunos kilómetros que nos separan), lo importante que cuando nos vemos, es como que no hubiese pasado el tiempo, y eso es lindo.

Y para cerrar mi historia, les cuento que la relación con mis papás, mis papás adoptivos, del corazón, esos que en definitiva estuvieron siempre, en las buenas y en las no tan buenas, que lo hicieron con sus miles de defectos pero siempre con la intención de dar lo mejor, esos papás para los que no fue fácil tampoco, pero que dejaron sus inseguridades y sus miedos de lado para apoyar a su hija en su búsqueda… con ellos, mis papás, hoy tengo una relación mucho más abierta, más sincera, de mucho amor, de agradecimiento, y con un gran respeto que han sabido ganarse sin mentiras, con apoyo y esa dosis necesaria de amor”.

 

 

Entrevista: Marcos Harispe
Colaboración: Milena Santos

Admin Telescopio

Autor: Admin Telescopio