Lunes, 6 de julio de 2015

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Al fin tienen uno, pero les falta un montón

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Foto: EFE

Al final del laberíntico sendero se terminó el dolor. Ya no hay más agonía ni fantasmas merodeando entre sus montañas y estadios. Llegó la hora de la redención, se acabaron las plegarias, vino el fin al escabroso y delicado tema de la lucha sin consagraciones.

Ya está, la espera terminó. Chile dejó de ser el frustrado país sin un reinado en el fútbol de Sudamérica. Lo lograron los integrantes de la generación que asume sin tapujos la condición de ser la mejor de su historia del país, por más que algunos –lejos de la Cordillera- veamos que no aparece en este grupo el sello de calidad de Elías Ricardo Figueroa, Carlos Caszely, Hugo Rubio, Jorge Aravena, Iván Zamorano o Marcelo Salas por nombrar a algunos. Pero lo consiguieron estos, los Arturo Vidal, Alexis Sánchez, Jorge Valdivia, Mauricio Isla y Marcelo Díaz, mientras que los otros se quedaron sin el premio que te distingue como diferente.

Ser campeón eleva la consideración de cualquier deportista, así que el rótulo potenciará por encima de cualquiera a estos jugadores de Jorge Sampaoli, mucho más si se tiene en cuenta que esta fue la séptima Copa América que organiza Chile y es la primera que consigue en todo su historial.

Y, justo este detalle, es lo que me permite establecer con claridad que hizo muy bien Gary Medel en acordarse de la Celeste y motivar a todo los aficionados chilenos a saltar para demostrar que no son uruguayos. Para poder serlo, dicho con respeto, les falta un montón.

Esto es bien simple, si en 99 años de historia del torneo continental este de 2015 es el primer trofeo que se consigue, cuánto más tendrán que jugar y ganar para igualar los 15 que lucen en las tribunas de la Asociación Uruguaya de Fútbol. tweet

Nada de tratar de ignorar el objetivo conseguido por la Roja, por el contrario, debe consignarse que la final fue ardiente, emocionante. Que se vio un partido bravo, sin concesiones de ninguna especie, que se peleó en cada metro de la cancha, que cada hombre de Chile jugó concentrado al máximo y que se tuvo la capacidad de anular las principales virtudes de la selección argentina de fútbol. Tan clarito como que fueron figuras o sobresalieron Valdivia, Díaz y Aránguiz antes que los mimados de Sánchez y Vidal.

Y, por otra parte, nada de incluir en el análisis del campeón alguna referencia a arbitrajes que se dieron en el propio certamen. Chile es campeón y que lo disfrute porque jugó para lograr eso. La fiesta final, entonces, merecida la tiene.

Empero, lo que no puede pasarse por alto es que se ha dado una singular ola de ensanchamiento del pecho. Periodistas que se emborrachan y dicen cualquier cosa contra los uruguayos, jugadores que acometen sin cuidar la boca en las conferencias de prensa y otros que realizan dedicatorias especiales en apoyo al dedo de Jara.

A lo mejor esto ocurre porque el entusiasmo los desborda o porque era tanta la rabia acumulada que explotaron todos de una. Todo es entendible y hasta perdonable. Pero, si la conquista les hace perder de vista lo que ha sido el fútbol uruguayo, vale recordarles que Uruguay ganó las siete copas América que organizó, que es el dueño del certamen con 15 títulos. Que ganó dos Copas del Mundo, contra un tercer puesto de Chile; que ganó dos Juegos Olímpicos contra una medalla de bronce de los trasandinos, y que sus clubes obtuvieron 8 copas Libertadores contra una solita de los chilenos.

El recuento del palmarés de uno y otro podría extenderse –siempre a favor de Uruguay- con los campeonatos intercontinentales de los clubes y con los sudamericanos juveniles, etc., pero no vale la pena. Lo que hay que establecer es que hoy ocupan el primer lugar de Sudamérica, que tienen en su poder la copa que ostentaba Uruguay por su triunfo en Argentina 2011 y que cuentan en sus filas con muy buenos jugadores. Eso sí, para ser uruguayos les falta un buen rato, así que pueden seguir saltando con tranquilidad en las calles al ritmo del “Pitbull” Medell.

Edward Piñón

Autor: Edward Piñón

Periodista desde 1983. Comentarista de Fox Sports, FSRadio Uruguay y de A Fondo. Comentarista de Radio Cero 104.3 y ex editor de Deportes de El Observador y El País. Columnista de El Telescopio.

  • Oscar

    Que palabras más resentidas, un Sr no ha ganado nada en comparación a los actuales campeones de América, aunque le duela lo son y puede seguir escribiendo como le parezca pero recuerde que la grandeza se mide en la humildad, ante la victoria.

  • Erick

    Hay algo que se le olvidó considerar en su análisis y es la absoluta indiferencia que tenemos los chilenos por uruguay y su historia futbolera. Cuando los puteamos de vuelta fue reaccion a tanto insulto. No nos detuvimos ante su historia porque no nos interesa. Si tienen tantas copas bien. Nosotros celebraremos ésta. La que ganamos nosotros y ustedes perdieron.