Martes, 7 de agosto de 2018

MENU

Algo más que lenguaje inclusivo

En los últimos días ha tomado estado público la tendencia creciente, entre estudiantes y algunos otros actores de la educación, de utilizar formas de expresión anulando las diferencias lingüísticas de género, usando un género neutro “e”.

Esta tendencia se refuerza con una fuerte popularidad en las redes sociales, generándose un importante debate, el que seguramente perdurará en el tiempo, lo que nos lleva a realizar una breves y primeras consideraciones.

El lenguaje no sexista aborda el estudio desde la perspectiva de género en el lenguaje, surge en los años 60 como una rama del giro lingüístico en las ciencias sociales y de una exigencia del feminismo para superar la invisibilización de la mujer, en el habla y en la escritura, es decir del androcentrismo.

Debemos distinguir en el lenguaje inclusivo, el que se aplica desde la institucionalidad, del que surge espontáneamente, como una necesidad social de impregnar de un mensaje ideológico el lenguaje.

Desde la institucionalidad, en nuestro país, se estableció utilizar el desdoblamiento, la expresión binaria, el uso del femenino y del masculino.

Todas y todos, Niñas y niños, y más recientemente cuestiones como ser la Defensoría del vecino y la vecina.

Frente al uso del lenguaje inclusivo, debemos distinguir dos escenarios:

-Su uso en redes sociales y entre estudiantes.

-Su uso en la Educación.

En el ámbito de la Educación Pública, espacio por excelencia para adquisición de aprendizajes, del desarrollo del lenguaje como elemento fundamental de comunicación y de intercambio, con el cual se trasmiten valores y se refuerza el tejido social de convivencia, se debe preservar un uso correcto del mismo, lo cual corresponde a las autoridades de la educación actuar en consecuencia.

Consideramos que existen acciones, que se vienen desarrollando en el ámbito educativo, tendientes a corregir la desigualdad entre hombres y mujeres.

Acciones que repercuten mucho más que un cambio de letra, que se dan en el aula, a través de juegos y lecturas, entre otras.

La Directora General de Primaria, hizo mención de uno de los libros de Roy Berocay,  que fue el primero, que en uno de sus libros, tuvo una  protagonista mujer, Maite, que jugaba futbol .

Es así que se debe continuar avanzando en un proyecto educativo transformador, que fortalezca la presencia equilibrada e igualitaria de la mujer en ámbitos y espacios que mayoritaria e históricamente han estado ocupado por hombres.

En momentos en que se habla y se trabaja de una necesaria transformación educativa, se debe tener presente el incorporar al referido proceso contenidos, enfoques y valores que promuevan la equidad de los géneros en todos los ámbitos de la vida social recuperando los aportes que las mujeres han realizado históricamente al crecimiento económico, el fortalecimiento de los lazos sociales, y la producción de cultura. Así como desde la Formación Docente el desarrollo de una política docente con perspectiva de género, se convierte en un paso importante para promover la educación igualitaria.

Es necesario algo más profundo que un cambio en la forma de escribir o de hablar para superar las inequidades.

Apostemos a la educación para que no sea sólo el lenguaje el que tengamos que cambiar para lograr igualdad. Cambiemos las situaciones de discriminación y ese cambio dará lugar a un nuevo lenguaje.

Teresita González

Autor: Teresita González

Maestra especializada en la “Educación de niños con problemas originados en el desarrollo del desenvolvimiento psíquico”. Licenciada en Educación en la Universidad Mayor de Chile y cursa Licenciatura en Ciencias Históricas –Opción Investigación- en la UDELAR. Cuenta con posgrado de Perfeccionamiento para Directores. Fue Directora General del Consejo de Educación Inicial y Primaria (2000-2005), Consejera Interina del Consejo de Educación Secundaria (1998), Gerente de Programas Especiales y Experimentales (1996 -2000) e Inspectora Nacional de Educación Especial (1990-1995), entre otras funciones.