Martes, 8 de septiembre de 2015

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Andrés Ojeda con respecto a Amodio: “si existió delito, estaría prescripto o amnistiado”

Andrés Ojeda es un joven abogado del Partido Colorado (PC). Edil Departamental suplente, que se inició en el Foro Batllista y asumió funciones dentro de Vamos Uruguay, habiendo apoyado a Pedro Bordaberry en las últimas elecciones nacionales. Miembro del Comité Nacional Ejecutivo del PC, Ojeda ha adquirido un fuerte protagonismo en los últimos tiempos al aceptar encargarse de la defensa de Héctor Amodio Pérez. En la siguiente entrevista exclusiva para El Telescopio, el abogado penalista contesta algunos de los interrogantes que el público se hace en torno a este caso.

AOjeda1¿Cómo se involucró en el caso Amodio Pérez?

Nos contactó en la madrugada del día de su llegada a Montevideo en virtud de que sería conducido a declarar como testigo en la mañana siguiente y quería asesorarse.

¿Ha recibido alguna crítica por formar parte de Vamos Uruguay (Partido Colorado) cuando su cliente es conocido por haber formado parte del MLN?

Críticas con relación a eso no he recibido, algunos periodistas me han hecho preguntas al respecto. Son dos cuestiones absolutamente separadas. Yo vivo de mi profesión, esta defensa en nada tiene que ver o afecta mi actividad política, ni viceversa.

¿De qué se lo acusa a Amodio Pérez actualmente?

La fiscalía ha solicitado su enjuiciamiento por coautoría de reiterados delitos de privación de libertad en el marco de la ley 18.026.

¿Qué se resolvió en la nueva audiencia realizada ayer, lunes 7 de setiembre?

Se celebró audiencia de precepto legal, la que se realiza una vez solicitado el procesamiento por parte del Ministerio Público y previo a que la sede resuelva sobre el mismo. Concretamente en esta instancia nosotros contestamos los argumentos vertidos por la Fiscalía en su dictamen. A su vez, la sede postergó su resolución. Aún está pendiente que se pronuncie sobre nuestra solicitud de archivo y clausura de actuaciones, oportunamente presentada.

¿Por qué la Juez aún no ha resuelto procesar con prisión al ex guerrillero?

No se trata de una simple cuestión de tiempo, nosotros sostenemos que no hay mérito alguno para un procesamiento y que lo que corresponde es el inmediato archivo y clausura de las actuaciones.

¿Por qué pidió la clausura de las causas que involucran a Amodio Pérez? ¿Cuáles son?

No existe prueba suficiente en la investigación para acreditar que Héctor Amodio Pérez señaló compañeros. La única prueba que lo vincula es la sola declaración de quienes lo denuncian, sus ex compañeros del MLN. Incluso para el caso de que se probare la existencia de los tan mentados señalamientos, estos no suponen la comisión de un delito. Y si la sede judicial entendiese que existió delito, este estaría largamente prescripto o amnistiado.

Más aun, tomando en cuenta lo solicitado por el Ministerio Público, cabe repasar que la privación de libertad que pretende imputarse a nuestro defendido se da en plena democracia en el año 1972, bajo el régimen de medidas prontas de seguridad que tiene amparo constitucional. Deberá la sede evaluar si esa privación de libertad era ilegítima o no porque, en caso de no considerarse así, no habrá delito alguno a perseguir.

¿Cómo cree que la prensa ha manejado el caso?

Es un caso de mucho interés público, la prensa intenta informar constantemente sobre los avances del asunto. Creo que han manejado el tema correctamente tomando en cuenta la complejidad del proceso judicial. Nosotros hemos explicado y aclarado lo que entendemos pertinente a los efectos de que se brinde una versión correcta y completa de lo que sucede.

¿Marcar no es delito? ¿Quién lo establece?

Resulta claro que la sola marcación de compañeros no constituye un delito autónomo. Los delitos están establecidos en forma taxativa en el Código Penal y leyes afines. En este caso, la imputación que la Fiscalía pretende tiene que ver con lo que ocurrió después de la supuesta marcación, la privación de libertad a la que fueron sometidos los denunciantes (a la que también fue sometido el propio Héctor Amodio Pérez).

AOjeda2Desde que su cliente volvió a Uruguay fue denunciado por el director de Caras y Caretas, Alberto Grille y la ex tupamara, Alba Antúnez. ¿A qué se debió esto?

Se enmarcan en los mismos hechos que ya hemos señalado, la supuesta marcación de compañeros con posterior detención y privación de libertad de los mismos.

¿Qué sucedió con los malos tratos denunciados en 1972 a prisioneras integrantes del MLN?

La denuncia de las 28 mujeres que afirman haber sido maltratadas en la cárcel de Punta de Rieles nada tiene que ver con nuestro defendido, él no fue denunciado por ellas. Incluso ellas han visto relegada la investigación de su denuncia en virtud a que en el mismo expediente se tramitó la investigación (presumario) sobre los hechos que se denuncian con relación a nuestro cliente.

¿Hubo alguien, más allá de su vínculo cercano, que conociera donde estaba una vez que se marchó de Uruguay?

Sinceramente, no tengo conocimiento sobre ese detalle.

¿Tuvo contacto con los militares mientras estuvo en España?

Él ha afirmado en sede judicial que los rumores que afirman esos contactos son falsos y que él armó su vida en España sin colaboración especial de ninguna autoridad.

Durante sus años en el exterior, ¿su cliente mantuvo contacto con algún dirigente Tupamaro o políticos de Uruguay?¿El ex Presidente Mujica o algún otro político lo visitó en España durante estos 40 años?

Por lo que ha declarado en sede judicial, ha intercambiado alguna carta puntual con alguno de sus ex compañeros del MLN y con periodistas en los últimos años, lo cual es de conocimiento público.

¿Qué motivó la aparición pública de su cliente en 2013? ¿Por qué volvió a Uruguay?

Según sus propias declaraciones, vino a presentar su libro, a contar su verdad, a rebatir la historia oficial y a limpiar su nombre del mote de “traidor” que lo ha acompañado durante los últimos 43 años.

¿Siente que se trata de una revancha contra él lo que hoy le toca vivir?

Llama la atención que ante la gravedad de la tipificación delictiva que se le pretende imputar jamás se haya solicitado previamente su extradición, visto que hace varios años se conoce su paradero en virtud de sus apariciones de prensa desde el extranjero. Hay otros casos de público conocimiento de ex miembros del MLN y del Partido comunista (entre otros) que también han sido acusados de traidores y de haber señalado compañeros que jamás fueron citados a comparecer ante la justicia por la responsabilidad penal que pudiera derivar de esos hechos.

Admin Telescopio

Autor: Admin Telescopio

  • Chacal_Jr

    Amodio Pérez, más allá de su participación como subversivo, hoy estaría beneficiado por la Ley Nº 15.737, que declaró la amnistía de todos los delitos políticos, comunes y militares conexos con ellos, desde el 1º de enero de 1962, eso lo establece de forma clara su artículo primero.

    La causa judicial que trascendió en los últimos días da cuenta que se han amontonado testimonios de ex Tupamaros que notoriamente son testigos con absoluta animosidad contra Amodio. Por lo tanto s…us declaraciones carecen de valor, de conformidad al Art. 157 del Código General del Proceso.

    La mencionada norma dice claramente: “Constituyen declaraciones sospechosas las de aquellos que, en concepto del tribunal, se encuentren en circunstancias que afecten su credibilidad o imparcialidad, en razón de parentesco, dependencia, sentimientos o interés en relación a las partes o sus apoderados, antecedentes personales u otras causas similares”.

    Hoy el MLN intenta vengarse de Amodio buscando hacerlo caer en la excepción del artículo 5 de la ley de amnistía. Dicho artículo dice que están excluidos de la amnistía “los delitos cometidos por funcionarios policiales o militares, equiparados o asimilados, que fueron autores, coautores o cómplices de tratamientos inhumanos, crueles o degradantes o de la detención de personas luego desaparecidas, y por quienes hubieren encubierto cualquiera de dichas conductas”.

    Analizando esa norma es muy difícil demostrar que Amodio haya tenido la intención de entregar personas para ser torturadas cuando estaba tratando de salvar su propio pellejo. Además, el delito de Torturas fue tipificado recién en el Estatuto de Roma de 2002, a treinta años después de los hechos, por lo que no se debe aplicarlo con retroactividad porque se incurriría en un agravio

  • Chacal_Jr

    Ley 15.982
    Se aprueba el Código General del Proceso Artículo 157.
    Testigos sospechosos.- Constituyen declaraciones sospechosas las de aquellos que, en concepto del tribunal, se encuentren en circunstancias que afecten su credibilidad o imparcialidad, en razón de parentesco, dependencia, sentimientos o interés en relación a las partes o sus apoderados, antecedentes personales u otras causas similares.
    http://www.parlamento.gub.uy/leyes/AccesoTextoLey.asp?Ley=15982&Anchor=

  • Chacal_Jr

    CPP Uruguay :TITULO
    II

    DE LAS CIRCUNSTANCIAS QUE EXIMEN DE PENA

    CAPITULO I

    De las causas de justificación

    27. (Del estado de necesidad)

    Está exento de
    responsabilidad el que, para defender su vida, su integridad física, su
    libertad, su honra o su patrimonio, ataca alguno de estos derechos en los
    demás, con tal que el mal causado sea igual o menor que el tratare de evitar,
    que éste no haya sido provocado por su conducta y que revista el doble carácter
    de inminente e inevitable.

    Cuando el daño causado fuere patrimonial y tuviere por
    objeto prevenir un daño de la misma naturaleza, el mal causado debe
    necesariamente ser menor.

    El artículo no se aplica al que tuviere, jurídicamente, el
    deber de afrontar el mal ni al que intentare prevenir el mal que amenazara a
    terceros, salvo que éstos fueran sus parientes dentro del grado establecido por
    el inciso 2º del artículo 26.

    28. (Cumplimiento de
    la ley)

    Está exento de
    responsabilidad el que ejecuta un acto, ordenado y permitido por la ley, en
    vista de las funciones públicas que desempeña, de la profesión a que se dedica,
    de la autoridad que ejerce, o de la ayuda que le preste a la justicia.

    http://www.parlamento.gub.uy/Codigos/CodigoPenal/l1t2.htm

  • Chacal_Jr

    “Ajuste de cuentas”: quieren legalizarlo
    @|No es para todos los casos ni por el gran trabajo que generan. No importa si se violan la Constitución, el Código Penal y la Ley especial; ni cuánto nos costará a todos indemnizar a las víctimas de los abusos generados. Importa facilitar la acción de los “defensores” de los DDHH (y los bolsillos izquierdos). Amodio Pérez lo dejó en evidencia.

    Hace 30 años que él y todos sus secuaces están amnistiados. Fue porque asesinar, secuestrar, torturar, extorsionar, desaparecer, dinamitar, incendiar, asaltar, robar, etc., eran simples “delitos políticos”. Sólo querían suprimir la Constitución y la democracia e instalar un “gobierno del pueblo”: como en la ex URSS, Cuba y Corea del Norte.

    Hoy, ellos, y algunos operadores judiciales, dicen que la Ley 15.737 no incluyó la delación: “marcar” terroristas que fueron detenidos. Como el “arrepentido” o “testigo protegido” Amodio lo ignoró, se metió solito en la boca del lobo. No sabía que su “CP Revolucionario” rige para los militares y policías y para él -que traicionó a “la orga”- creía que la ley mafiosa ya no se aplicaba.

    Él fue tan amnistiado como Mujica, Bonomi, Huidobro, J. Vázquez, Marenales y todos los terroristas que generaron el golpe de Estado. La ley del 8.3.85 decretó “la amnistía de todos los delitos políticos, comunes y militares conexos con estos, cometidos a partir del 1º de enero de 1962”. Solo hace una exclusión expresa en su artículo 5º.

    El Art. 2º define cuáles son los delitos políticos y los delitos comunes y militares conexos con estos, y aclara que son conexos “todos aquellos que concurran de cualquier manera (…) con los delitos políticos”. El Art. 3º define en cuatro incisos los delitos comprendidos y en el inc. E lo completa.

    Dice: “En general, y sin perjuicio de los enunciados precedentemente, todos los delitos, cualesquiera sea el bien jurídico lesionado, que hayan sido cometidos por móviles políticos directos o indirectos”. O sea que identificar a otros sediciosos para que los detengan, si eso fuera delito, estaría amnistiado.

    El Art. 4º dice que la amnistía comprende a “todas las personas a quienes se hubiera atribuido la comisión de estos delitos, sea como autores, coautores o cómplices y a los encubridores de los mismos, hayan sido o no condenados o procesados, y aun cuando fueren reincidentes o habituales”. Amodio cometió un “delito contra revolucionario”: “marcar” cómplices no está en el CP. No se le podía atribuir antes ni se debe hacer hoy: la Justicia no aplica códigos sediciosos.

    El Art. 7º detalló las medidas contra los amnistiados que debían cesar “de inmediato y en forma definitiva”. Su inciso c) dice: “Todas las limitaciones vigentes para entrar al país o salir de él, que alcanzaren a dichas personas”. El d) agrega: “Todas las investigaciones de hechos que pudieren configurar cualquiera de los delitos comprendidos en la amnistía”. Sólo el juzgado que investigó la identidad podía actuar. Los otros dos lo tenían prohibido: aunque la delación fuera delito.

    Hay un detalle más. Marenales relató a la prensa cómo lo habría delatado a él cuando cayó preso. Dice que arrojó una granada, que no estalló, contra los militares (su intento de homicidio ya merecía la cárcel). Según su biografía en Wikipedia eso fue en 1972: ¡en plena democracia!, aunque la Ley 18.596 pretenda negarlo.

    El Art. 5º dice cuáles fueron las únicas “personas” excluidas de la amnistía y los únicos delitos que las excluirían. Son los “funcionarios policiales o militares, equiparados o asimilados, que fueran autores, coautores o cómplices de tratamientos inhumanos, crueles o degradantes o de la detención de personas luego desaparecidas, y por quienes hubieren encubierto cualquiera de dichas conductas”. (A. Pérez no tenía ninguna de estas categorías funcionales: era un civil preso por sedición, aunque lo vistieran con ropas militares).

    “Esta exclusión” -sigue el artículo- “se extiende asimismo a todos los delitos cometidos aun por móviles políticos, por personas que hubieren actuado amparadas por el poder del Estado en cualquier forma o desde cargos de gobierno”. Amodio no tenía cargo de gobierno ni actuó amparado por el Estado: estaba privado de libertad por sus delitos y sometido a sus autoridades. (Si “marcó” a alguien pudo ser contra su voluntad y por temor)

    La Ley 15.737 extinguió cualquier delito (C.P. Art. 108) cometido por el exsedicioso desde el 1.1.62. Según la Constitución, Art. 10, “las acciones privadas de las personas que de ningún modo afectan el orden público ni perjudican a un tercero, están exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la República será obligado a hacer lo que no manda la ley ni privado de lo que ella no prohíbe”.

    Limitar la libertad de un amnistiado (Amodio, Mujica, etc.) encuadra en el Art. 162 del CP: “El funcionario público que con abuso de su cargo, cometiere u ordenare cualquier acto arbitrario en perjuicio de la Administración o de los particulares, que no se hallare especialmente previsto en las disposiciones del Código, será castigado con prisión de tres a veinticinco meses, e inhabilitación especial de dos a seis años”.

    Si los que juraron vengarse de Amodio logran su propósito, -gracias a la eficiencia de los poderes Ejecutivo y Judicial-, nos va a salir muy caro a todos los uruguayos: tendremos que pagarlo como bueno. Además de legalizar los “ajustes” y de parecernos más a la Argentina.

  • Chacal_Jr

    La farsa tupamara

    Como en la novela de Alejandro Dumas “El Vizconde de Bragelonne”, el pasado retorna, solo que la pureza heroica de los Tres Mosqueteros no está presente en este relato uruguayo y no aparece por lado alguno.

    Si miramos el tema desde el ángulo jurídico, el episodio es importante, porque hace a las instituciones de la democracia, tan agredidas por este tema, en que parte de nuestra Justicia ha ignorado el valor de una ley ratificada dos veces en plebiscito popular, con el máximo posible de legitimidad, para abrir el espacio a una aplicación retroactiva de una norma penal internacional. De a ratos, esa misma Justicia ha reaccionado con equilibrio, como cuando declaró inconstitucional la llamada “ley interpretativa”, que intentó cambiar la propia Constitución de la República. Pero esa jurisprudencia vacilante da la impresión de actuar más a golpes de opinión pública, presiones internacionales y microclimas instalados en el país por organizaciones que presuntamente defienden los derechos humanos e ignoran todos los días las horribles violaciones que ellos sufren en este Uruguay progresista. El mismo en que los perros se comen enfermos mentales en establecimientos públicos, los sindicalistas rapiñan la administración de salud o avalan la violencia contra menores internados.

    La primera observación que cabe hacer es que el señor Héctor Amodio Pérez, más allá de su participación en una organización criminal, hoy estaría beneficiado por la ley 15.737, que declaró la amnistía de todos los delitos políticos, comunes y militares conexos con ellos, desde el 1º de enero de 1962. La amnistía es de los delitos, no es un perdón personal, es la extinción del hecho criminal. A este título, sin ir más lejos, hemos tenido en esa situación a un Presidente de la República y a dos Ministros actuales.

    Ahora ha sido llamado a declarar en un procedimiento que se sigue por torturas y sevicias contra un conjunto de detenidas. Se han amontonado allí los testimonios de ex tupamaros. Notoriamente son testigos con absoluta animosidad contra el susodicho Amodio. El señor Marenales llegó a decir que lo condenaron a muerte y que no lo mató porque no tuvo un arma a su disposición, aclarando luego que el MLN no sabe que hará ahora, como si tuviera alguna posibilidad de hacer algo. O sea que si no hay otros elementos más claros, estos testigos que poco o nada valen. Pero con ellos, el MLN intenta vengarse de su “condenado”, tratando de hacerlo caer en la excepción del artículo 5º de la ley de amnistía. Ese artículo textualmente dice que están excluidos de la amnistía “los delitos cometidos por funcionarios policiales o militares, equiparados o asimilados, que fueron autores, coautores o cómplices de tratamientos inhumanos, crueles o degradantes o de la detención de personas luego desaparecidas, y por quienes hubieren encubierto cualquiera de dichas conductas”. En una palabra se trataría de demostrar que este hombre tuvo la intención deliberada (el dolo) de entregar gente para ser torturada. Lo que claramente es difícil de demostrar, cuando lo que estaba tratando era de salvarse él o aliviar su condición de prisionero de las FFAA. Insistimos en el dolo porque el delito requiere deliberación.

    En todo caso, si así fuera, se abriría otro espacio de investigación contra otros tupamaros que también señalaron a sus camaradas. Quizás el caso más notorio es el de alguien que está muerto y que es el de Wassen Alanis, principal informante en el tema de la “cárcel del pueblo”, episodio que la historia oficial tupamara le endilgó, como todo lo malo, al tal Amodio Pérez. Es evidente que en esa hipótesis quien estaría más comprometido es el Ministro de Defensa Fernández Huidobro, a quien Zabalza acusa de toda clase de traiciones y que es notorio que, junto a otros, como el escritor Rosencof, tuvieron un trato privilegiado con los militares y llegaron a pactos y acuerdos que hoy parecen inverosímiles pero que están más que probados y reconocidos.

    Por otra parte, el delito de ”torturas” que sería el del expediente investigado, fue tipificado por el Estatuto de Roma en 2002, o sea treinta años después del hecho presuntamente delictivo. La aplicación retroactiva de la ley penal se sabe desde siempre que es el mayor agravio contra el principio de legalidad y el Estado de Derecho. Ya se ha hecho, desgraciadamente, en algún caso.

    De modo que el tema jurídico, aun con las dudas siempre posibles, no parecería incriminar específicamente al tal Héctor Amodio Pérez. Salvo que abramos del todo la Caja de Pandora y surjan de allí sapos, centellas, rayos y cocodrilos, muchos de los cuales hoy están bendecidos por la República. Ojalá todo termine cuanto antes, nuestra Justicia no quede malparada y la ciudadanía pueda atender sus enormes desafíos del presente y no seguir distraída con las peores historias de su peor pasado. ex Presidente Julio María Sanguinetti http://www.correodelosviernes.com.uy/La-farsa-tupamara.asp

  • Chacal_Jr