Viernes, 9 de febrero de 2018

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Basta de despilfarro y de ineficiencia

Al árbol se le conoce por sus frutos. A una gestión de gobierno se la conoce por el resultado. Con respecto a la que le ha correspondido al Frente Amplio, desde el año 2005 a la fecha, son numerosos los diagnósticos que han trascendido y que nos muestran un panorama sumamente amenazador. No vamos a incidir en los denunciados actos de corrupción, en los escándalos de ANCAP y ASSE, de la crisis en la educación, en el fracaso del combate a la delincuencia, en el disparatado proyecto del puerto de aguas profundas, en el emprendimiento tan festinado de la regasificadora y en otros aspectos de la administración del Estado respecto a los cuales, algunos de ellos, están siendo ventilados ante la Justicia competente, por la comisión de delitos de corrupción. Nos vamos a referir a los números que no mienten y que, como tales, no pueden ser discutidos y esos números nos indican que, en estos trece años de gobierno frenteamplista, la deuda externa ha alcanzado un monto enorme puesto que, según datos del Banco Central del Uruguay, a diciembre de 2016, la deuda bruta del país ascendía a 33.324 millones de dólares, por lo que tomando en cuenta el déficit de la balanza fiscal del año pasado, puede estimarse que, en la actualidad, esa deuda externa habría subido , aproximadamente, a 37 mil millones de dólares. Por esa deuda, la República Oriental del Uruguay deberá pagar en el presente año, aproximadamente, 1.600 millones de dólares, solamente de intereses…

Si tomamos en cuenta que en el año 2005, cuando asume el Dr. Vázquez su primera presidencia, la deuda externa ascendía a 13.717 millones de dólares, podemos sacar las correspondientes conclusiones respecto al despilfarro que se ha hecho de los dineros que se han pedido prestados y que deberemos pagar, con más impuestos, con tarifas, engrosadas por tributos encubiertos, con el aumento de los combustibles etc.etc., los sufridos contribuyentes del Fisco Nacional.

Frente a este panorama tan amenazador y angustiante, ¿qué es lo que ha hecho el Frente Amplio? En opinión del suscrito, acelerar el proceso de endeudamiento. En otras palabras, cuando el buen sentido aconsejaba disminuir gastos, el Frente Amplio, en lugar  de reducir el costo del Estado para bajar el déficit fiscal que, obviamente, se cubre con más endeudamiento, durante los gobiernos del Dr. Vázquez y del Señor Mujica,  aumentó enormemente el costo del funcionamiento del aparato estatal.

Para muestra basta un botón. La nómina de funcionarios públicos de nuestro país es de aproximadamente 300.000. En  el 2005, eran, en números redondos, 230.000. Si a ojo de buen cubero calculamos el costo, por funcionario, en 2000 mil dólares mensuales, tomando en cuenta el salario, los beneficios sociales, aportes jubilatorios, etc.,  llegamos, a un costo mensual de 140 millones de dólares y anual de 1.680 millones de dólares por los nuevos 70 mil  funcionarios que ingresaron en este período. Curiosamente, el importe así estimado, de no haberse engrosado, como se engrosó el aparato estatal, hubiera permitido pagar, por lo menos, los intereses de nuestra deuda externa…

Se ha alegado, por voceros del partido de gobierno, que un gran porcentaje de esos nuevos funcionarios fueron designados para asumir responsabilidades en organismos vinculados con la seguridad y con la educación, pero, como dijimos al comienzo de esta nota, al árbol se le conoce por sus frutos y, en ese sentido, los números, los datos estadísticos, están indicando que esa masiva incorporación de funcionarios, en lugar de producir un impacto positivo en esas áreas, ha resultado prácticamente inútil en cuanto a la eficacia de la gestión.

Insistimos con los números y observamos que, en materia de seguridad, esa masiva incorporación de funcionarios, con el enorme aumento del gasto correspondiente, no ofrece un panorama satisfactorio, por el contrario. En ese sentido basta con examinar los datos que publicitó recientemente, el distinguido especialista Dr. Guillermo Maciel quien destacó a que la tasa de homicidios en Montevideo es de 11,2 cada 100 mil habitantes, mientras que en Madrid es de 0,6, en Nueva York de 3,8, en Buenos Aires de 3.3 y en Los Ángeles de 7,5. Estos datos no concuerdan con los de las autoridades de gobierno por cuanto, según cifras del Observatorio de Criminalidad del Ministerio del Interior, en 10 años, Uruguay pasó de tener una tasa de homicidios de 5.8 casos cada cien mil habitantes a 8.1, pero de cualquier manera las cifras oficiales son indicativas en cuanto a que el importante incremento, en el presupuesto aprobado para combatir la delincuencia, no ha redundado en abatirla, puesto que ha seguido incrementándose, con la particularidad de que en el transcurso del año 2017, casi el 50%, específicamente el 49,8%, de los homicidios no fueron aclarados y que, por ende, aquellos que los perpetraron gozan de impunidad .

En ese contexto, es necesario destacar, que cuando el Señor Bonomi asumió la cartera del Ministerio del Interior, en el año anterior, se habían perpetrado 12.000 rapiñas y que, en el 2016, esa cifra llegó a las 20.000 y  que el presupuesto del Ministerio del Interior, en el año 2005, era de U$S 241 millones, mientras que en el año 2016 fue de U$S 882 millones.  En concreto, el costo del combate a la criminalidad aumentó en estos trece años más de un 365% por ciento mientras que, por ejemplo, los delitos de rapiña, aumentaron en un 60%… Y en materia de educación, todos recuerdan al Presidente Mujica, cuando reiteradamente decía:”educación, educación, educación…” y que se iba a cambiar el ADN de todo lo referente a la enseñanza pública” sobre la base de distinguidos técnicos que se habían incorporado a la gestión del gobierno en esta área. Lamentablemente, aquellos que tenían esa responsabilidad y que estaban capacitados para llevar a cabo ese trabajo, fueron reemplazados y son, entre muchos, los que analizan lo que denominan “crisis de la educación que, a esta altura, es prácticamente indiscutible aunque jerarcas del gobierno frenteamplista niegan esta problemática y se atreven a decir, como lo ha hecho la Ministra de Educación y Cultura, que el Presidente del CODICEN es el “José Pedro Varela del quinquenio…” .

Lo cierto es que se aumentaron significativamente los gastos en que incurre el Estado con este gobierno populista y ello no ha redundado en un mejoramiento sensible en el combate contra la criminalidad y en materia de educación. Pero si ha provocado un aumento de la deuda externa y por consiguiente, de los gravámenes que pagamos los contribuyentes uruguayos para poder amortizarla.

Creo que a esta altura, son pocos los que no reclaman una mejora importante en la gestión del gobierno y en un manejo más responsable de los dineros públicos. En este sentido, parece claro, que ha llegado el momento de ajustarse el cinturón. Los tiempos de bonanza, en que el Frente Amplio tiraba manteca al techo, se acabaron. Ahora un deber patriótico les impone, a aquellos que han asumido la responsabilidad de gobernar, el hacer el esfuerzo de revertir esta situación y para ello deben dar el ejemplo de reducir el costo del Estado. Incluso parece poco ético aumentar la carga impositiva sobre los ciudadanos, como se ha hecho violando los compromisos asumidos en ese sentido por el propio Presidente de la República y por el Señor Ministro de Economía y Finanzas, y seguir gastando, irresponsablemente, el dinero que a través de esos impuestos y de nuevas deudas ingresa a las arcas públicas.

El ejemplo del Presidente de la Nación Argentina Ingeniero Mauricio Macri debe ser seguido. Dispuso la reducción del 25% de los cargos políticos, equivalente a unos mil puestos de trabajo y un costo de 75 millones de dólares mensuales, la congelación de los salarios más altos y el impedimento a los familiares de los ministros de Estado de ocupar cargos públicos, lo que ha generado la renuncia de decenas de personas, incluso algunas de alta calificación académica, por sus vínculos de parentesco, con los referidos jerarcas.

Si el gobierno populista del Frente Amplio no asume consciencia de la necesidad de tomar las  medidas más apropiadas para revertir este panorama, el futuro de nuestro país será sumamente ominoso. Todos sabemos que nos puede suceder, en lo personal, cuando asumimos deudas que no podemos pagar, ni podemos refinanciar. A los países les pasa lo mismo y el Uruguay puede seguir esa deplorable suerte, si no se adoptan las medidas para evitarlo.

El Frente Amplio, en estos trece años en que ha ejercido el gobierno nacional, ha engrosado muchísimo el aparato estatal, incrementando el déficit fiscal, sin que ello haya redundado en una mejoría en la gestión. Podríamos decir, que el Estado al influjo del partido de gobierno se ha caracterizado por tener un canal alimenticio con gran apetito en un extremo y poco sentido de responsabilidad en el otro…  Creemos que ha llegado el momento en que comience una dieta muy estricta a fin de perder la obesidad que lo caracteriza y volverse más eficiente.

Edison González Lapeyre

Autor: Edison González Lapeyre

• Catedrático de Derecho Internacional Privado, Derecho Internacional Público y Derecho Diplomático en la UDELAR • Profesor de Derecho Internacional Marítimo de la Academia de Derecho Internacional de La Haya. • Asesor Letrado, Director del Instituto Artigas del Servicio Exterior, Director de Asuntos Culturales, Director de la Consultoría Jurídico - Diplomática • Embajador ante los gobiernos de República Dominicana, Barbados, Haití y Granada y representante Permanente ante la OEA. • Negociador en el Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo, el Estatuto del Río Uruguay, el Tratado para el desarrollo de la Cuenca Hidrográfica del Río Cuareim y el Acuerdo de Extradición y Cooperación Judicial con EEUU. • Integró el equipo legal del Uruguay en el juicio ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya en una primera etapa. • Autor de más de 150 publicaciones de su especialidad.