Sábado, 24 de diciembre de 2016

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Breton, Astori y las tarifas

André Breton fue el fundador del Surrealismo, un movimiento artístico surgido en la década del 20 del siglo pasado en Francia. Conceptualmente el Surrealismo intenta transmutar la realidad a partir de concepciones que se oponen al racionalismo. Quizás el exponente más connotado de este movimiento fue Salvador Dalí, autor de La persistencia de la memoria, uno de los cuadros más celebres del siglo XX.

El propio Breton define el Surrealismo como: “sustantivo, masculino. Automatismo psíquico puro, por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral.”

Evidentemente carezco de la capacidad de expresión escrita de Breton, pero intentando llevar a palabras un poco mas mundanas su prosa, se podría decir que el Surrealismo consiste en observar la realidad, transformarla y acomodarla como a uno se le antoje o convenga, y obtener un resultado, que al no estar sujeto al menor escrutinio lógico va a dejarlo a su creador satisfecho.

El Surrealismo como tal tuvo su epicentro y apogeo en Europa Occidental, y a posteriori de la Segunda Guerra Mundial el mismo va desvaneciéndose. Pero aunque parezca curioso, este movimiento ha tomado renovados bríos, mas no en el área de las artes, sino en el de la política. Y los herederos de esta corriente de pensamiento viven en Uruguay, e integran la cúpula dirigencial del Frente Amplio.

Hacer un racconto de todos los Neo Surrealistas confeccionaría una lista interminable, por lo cual destacaré a dos, que por la exposición pública de sus cargos, frecuentemente nos permiten conocer más y mejor sus fantásticos pensamientos.

El primero de ellos es el Sr. Ministro del Interior, Eduardo Bonomi, que luego del último malogrado clásico, nos deleitó con una declaración antológica sobre lo exitoso del operativo llevado adelante, el cual concluyó con el partido suspendido, y disturbios en los alrededores del Estadio Centenario, además de un posible saldo de varios heridos de gravedad y/o fallecidos, de no ser por un tema de exclusiva puntería en el lanzamiento de garrafas, disciplina que seguramente nuestro gobierno Neo Surrealista proponga como olímpica para los próximos Juegos.

Pero el brillo de Bonomi ha sido eclipsado por el de otra gran luminaria Neo Surrealista como lo es el Sr. Ministro de Economía y Finanzas, Cr. Danilo Astori, que diera una magnífica explicación para justificar el aumento de las tarifas públicas que se aprobará en los próximos días, y empezará a regir desde el 1° de enero de 2017.

El aumento propuesto para las tarifas de ANCAP, ANTEL, OSE y UTE según el Cr. Astori responde al aumento de la inflación durante este año, el cual afecta a las empresas públicas en su estructura de costos, y por ese motivo no se está hablando de un tarifazo ni nada por el estilo, sino de un mero ajuste.

Evidentemente no es igual la situación de cada una de las cuatro empresas, pero detengámonos un poco en el caso de las dos empresas energéticas, ANCAP y UTE, cuyas tarifas subirán un 8% y 7.5% respectivamente.

El caso de ANCAP merece ser destacado, dado que la empresa en los últimos ejercicios ha acumulado pérdidas cuantiosas, y a esta altura ni los que en un principio eran acérrimos defensores de la gestión en el período 2005 – 2015 intentan justificar las decisiones de inversión llevadas adelante en ese lapso. Lo curioso del caso, es que desde hace un tiempo la evolución de los precios de venta al público de los combustibles en Uruguay se ha desacoplado del precio del barril de petróleo, en otras palabras, ANCAP fija el precio de venta de los combustibles independientemente del costo de su insumo principal. Este suceso es uno de los grandes éxitos de la gestión del Frente Amplio, el cual debería ser presentado en foros académicos, económicos, empresariales, etc., un digno caso de estudio de cómo una empresa industrial logró desligar de su estructura de costos la materia prima, contraviniendo con todas las teorías hasta ahora existentes.

Cabe destacar un hecho, en el día lunes 19/12/2016 el Cr. Astori tuvo la honradez intelectual en declaraciones a la prensa de admitir que los costos de combustibles serían inferiores si se hubiera permitido la importación. Recuerdo que ese fue uno de los pocos temas, sino el único, en el que no hubo acuerdo en la Comisión Multipartidaria de energía del año 2010, la cual se integró por todos los partidos con representación parlamentaria en ese momento, y fijó las pautas de la política energética del país en el período 2010 – 2030.

El caso de UTE es más complejo. El ex Ministro de Industria Energía y Minería, Ing. Roberto Kreimerman en setiembre de 2014 (un mes antes de las elecciones), sostenía que las tarifas de energía eléctrica para fines de 2015 bajarían en el entorno del 20%[1]. El propio portal de Presidencia de la República afirmaba: “Estamos hablando de que disminuye el costo de la generación de energía en un orden de 25 a 30 % cuando integramos a la matriz energética, antes dominada básicamente por los derivados del petróleo o por el agua, energías como la eólica, biomasa y fotovoltaica”. Hace un mes aproximadamente se celebró la instalación de 1000 MW de potencia eólica, se han instalado más de 100 MW de potencia fotovoltaica, pero en 2016 la tarifa subió por encima de la inflación, y en 2017 subirá 7.5%. Evidentemente desde el punto de vista racionalista existiría una incongruencia, pero con el enfoque Surrealista que el Cr. Astori aborda la economía estos hechos carecen de relevancia. El año pasado se argumentó que la suba de las tarifas en 2016 se debía al aumento del dólar, y que como los contratos de compra de energía eléctrica a generadores eólicos son en dólares, se producía un descalce entre los costos de UTE y los ingresos. Resulta que este año el dólar tuvo un comportamiento diametralmente opuesto pero las tarifas también suben. Los argumentos para la suba de tarifas son tan poco sostenibles que han conseguido ubicar en la misma vereda al Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT y los partidos de la oposición.

En definitiva, el Surrealismo pasó de tener su ámbito de influencia en el mundo de las artes para pasar a tenerlo en el de la política. El problema es que esta nueva versión, o Neo Surrealismo, termina afectando el diario vivir de los ciudadanos, a diferencia del Surrealismo de Bretón, que a lo sumo podía dejar insatisfecho a alguien que asistiera a una exposición artística, o dedicara su tiempo libre a la lectura.

De yapa, a partir del 1° de enero entra en vigencia las más monumental obra del Neo Surrealismo, las nuevas franjas para el cálculo del IRPF, impuesto que según el equipo económico grava las rentas, pero no hace otra cosa en realidad que gravar los ingresos de los trabajadores, ah claro, para el Neo Surrealismo ingresos y rentas son lo mismo.

 


 

[1] https://www.presidencia.gub.uy/comunicacion/comunicacionnoticias/kreimerman-rebaja-tarifas-electricas

Ciro Mata

Autor: Ciro Mata

Ingeniero Electricista (Universidad de la República, UdelaR, 2003). Postgrado en Administración de Empresas (2004) y Maestría en Administración de Empresas (MBA) (2006), Universidad Católica del Uruguay. Postgrado en Metodología de la Investigación, Universidad de la Empresa en (2012). Ejerció como docente en la Facultad de Ingeniería de la UdelaR y actualmente se desempeña como docente de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad de la Empresa y la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica del Uruguay. Profesionalmente se ha desempeñado en UTE como subgerente del Área Planificación.