Domingo, 22 de julio de 2018

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Caos nivel heladera

En su libro “De Animales a Dioses“, Yuval Noah Harari afirma que los sistemas caóticos son de dos formas.

El caos de nivel Uno es el que no reacciona frente a las predicciones que se hacen sobre él.

Por ejemplo el tiempo metereológico es un caos nivel Uno.

Se pueden construir muchos modelos para predecirlos, cada día son mas fiables y certeros pero no podemos cambiarlos.

Lo único que podemos hacer es prepararnos para que el mal tiempo nos afecte lo menos posible.

El caos de nivel Dos es el que reacciona a las predicciones. Por ejemplo los mercados económicos o la política.

Si la predicción es que el precio del petróleo subirá el mes que viene con seguridad los operadores comprarán hoy y el precio no subirá el mes que viene sino que lo hará en forma inmediata.

Es decir se reacciona a la predicción.

El trabajo del político, como el del economista, debiera ser el de tratar de adelantarse al caos nivel dos, actuar y prevenirlo.

En el Uruguay hoy tenemos un caos nivel Dos pero no reaccionamos para evitar lo que se predice.

Tomemos un ejemplo simple: el tránsito.

Es ya insoportable transitar por las calles y avenidas de Montevideo en determinadas horas. Atascos, desvíos, colas y demoras.

Hace quince o veinte años si uno iba a Buenos Aires se preguntaba como hacían los bonaerenses para vivir en una ciudad donde en las horas pico se demoraba mas de una hora u hora y media para llegar a otro lugar.

En Montevideo, no nos llevaba más de veinte minutos ir de un extremo a otro de la ciudad.

Hoy, en algunos momentos ya lleva una hora o, a veces, más.

Cuando la Sra. Olivera, recordaba por aquella metáfora originada en el propio Frente Amplio de la heladera, asumió como Intendente de Montevideo, una empresa le presentó una iniciativa notable para evitar ese caos nivel 2 que se venía.

Le ofreció construir a su costo una vía rápida que uniera el Puente de las Américas en la entrada Este de la ciudad con Tres Cruces, y este con los accesos que vienen del Oeste.

La señora se negó.

Adujo que dada su formación e ideología (es integrante del Partido Comunista) no estaba de acuerdo con una concesión de esas características a un privado.

La propuesta significaba cero costo para la Intendencia, puesto que la empresa construía la vía rápida a su costo, la financiaba con un peaje que cobraría en el futuro y, además, dejaría carriles como los actuales (lentos) en los costados para que el que quisiera circular por ellos sin pagar peaje lo hiciera.

Afirmaba la empresa que el costo del peaje era menor que el que el ciudadano gastaría en nafta y otros costos por circular por las vías lentas.

Lo mejor de la propuesta era que el tiempo estimado desde el Puente de las Américas en Canelones hasta Tres cruces era de 8 minutos y desde los accesos del oeste al mismo lugar, aún menos.

Hoy en la hora pico se pone entre 45 minutos y una hora.

Me acuerdo de la señora de la Intendencia Heladera cada vez que recorro el trayecto desde la Ciudad de la Costa en Canelones al Palacio Legislativo.

Esa decisión negativa de la señora me roba por lo menos una hora de mi vida diaria. Tiempo que podría destinar a leer, trabajar, la familia o cualquier otra actividad.

Si en el 2010 la señora hubiera aceptado la propuesta, del Palacio Legislativo a mi casa en la Ciudad de la Costa demoraría no más de quince minutos.

Cabe preguntarse qué habría sucedido si el Ingeniero Lucio Cáceres desde el Ministerio de Transporte y Obras Pública no hubiera tenido la visión que tuvo en su momento del Caos nivel Dos.

Imaginemos que no existiera el segundo puente sobre el Río Santa Lucía que proyectó y ejecutó y se siguiera utilizando el viejo puente. Las colas para ingresar al departamento sería enormes. Hoy se demora pocos minutos.

Pensemos que sucedería si el Ing. Cáceres no hubiera construido el Puente de las Américas que solucionó el otro acceso al departamento de Montevideo.

Los domingos del verano serían eternos para miles de uruguayos.

Lo mismo sucede con el Aeropuerto de Carrasco.

Si el Presidente o el Ministro de Obras Públicas hubiera sido un adherente al mismo Partido de la señora Olivera que no cree en la iniciativa privada y las privatizaciones, seguiríamos llegando a la vieja terminal, con buses que iban a buscar a los pasajeros a los aviones y un caos propio del tercer mundo.

El Dr. Lacalle Herrera en su momento concesionó la doble vía Montevideo – Punta del Este a cambio de su construcción.

Imagine el lector el retorno a Montevideo un domingo de primavera o verano de Rocha, Maldonado o la Costa de Oro si la interbalnearia fuera de una sola vía.

Hoy quienes gobiernan deberían estar pensando en el caos nivel Dos de todos los fines de semana del verano y concesionando la ruta para construir un tercer carril de cada lado.

Ese mismo caos nivel Dos es el que hay que prevenir cuando el Sr. Astori y su partido siguen aumentando impuestos, engrosando la cantidad de funcionarios públicos e incrementando la Deuda del país.

Todos sabemos dónde conduce esto.

Lo que algunos no parecen darse cuenta es que este caos es nivel Dos y por ende podemos actuar sobre él.

Algunos lo ven como de nivel Uno y por ende no actúan para cambiarlo.

Si es así habrá que abrir el paraguas si el Frente Amplio gana de nuevo las elecciones, cosa que espero no suceda.

Si gana el Frente Amplio volverá a aumentar los impuestos, seguirá Bonomi y su política de inseguridad en el Ministerio del Interior, seguiremos sin abrirnos al mundo para colocar nuestros productos y la educación será, de nuevo tan sólo una palabra que repetirán tres veces en su discurso inicial mientras lo que se discute es el color de la túnica de los escolares.

Pedro Bordaberry

Autor: Pedro Bordaberry

Abogado, Senador, 57 años.

  • Leonardo Peñarol

    Excelente cuanta verdad bo

  • alejandro1962

    En realidad lo que queria ese señor era una vía rápida para llegar a SU aeropuerto desde el centro de Montevideo. La nueva solucion es mejor, por que la agrega una senda mas a los autos (va a ser muy bienvenida) y agrega otra exclusiva para omnibus. Y como no podia ser de otra manera, una infaltable ciclovia

  • Manuel Patrón Mederos

    Les falsx nidx(I)

    Además de los dos niveles de caos anotados por Yuval Noah Harari,en Uruguay se desarrolla con relativo éxito un tercer nivel conocido por todos como la política del tero:gritar en un lado y en otro poner los huevos.Y siempre,debajo de las alas,pronto el espolón para ahuyentar a los que rondan el nido.

    Exponentes de ese tercer nivel de caos fue el enchastre del David con una indumentaria celeste como si el fútbol fuera la patria;cambiar los méritos del rendimiento escolar para ser abanderado por el mérito de ser el más macanudo;intentar cambiar el color de la túnica y eliminar la moña azul,dos símbolos fortísimos en el imaginario del país;la iniciativa de nombrar a una escuela y a una plaza con el nombre del director técnico de la selección nacional como si fuera el descubridor de la penicilina;y el más disparatorio de los disparates:el lenguaje inclusivo.

    Sin embargo,los vocingleros de la inclusión son los primeros en sepultarla y violentar con descaro a la verdadera inclusión.
    Por estos días,la Comisión Administrativa del Palacio Legislativo realizó dos Llamados Públicos(Nº 0003 y Nº 0004/2018).
    Los adalides de la inclusión(la de ellos) exigen “no tener más de 45 años”,estudios primarios completos y un certificado expedido por “especialista traumatólogo descartando patología músculo esquelética”.

    El trabajo consiste en vigilancia,portería,registro y seguimiento de los visitantes,custodia de llaves,encendido y apagado de luces,contralor de ingresos y egresos de bienes muebles e insumos,alcanzar agua a los oradores,atender el servicio de cantina y movimiento de bienes muebles…

  • Manuel Patrón Mederos

    (II)

    El trabajo,para desasnar a los legisladores,está regulado por ley.Para trabajar se requiere Carnet de Salud(ahora Carnet de Control;Ley Nº 9.697 y decretos 387/976,651/990 y 274/2017).
    Solo para áreas específicas o ciertos grupos de ciudadanos se solicitan requisitos especiales.Por ejemplo,para el trabajo de adolescentes(Decreto Nº 295/009),manipulación de alimentos y operaciones y transportes de mercaderías peligrosas.

    Ahora bien.Los candidatos a la Presidencia de la República sobrepasan los 45 años,no se les exige un certificado de traumatólogo y algunos con 80 años andan con la fusta bajo el brazo;y un secretario detrás con una bolsa de nailon recogiendo el polvo de los huesos del candidato.
    Debe ser más importante encender y apagar una luz que dirigir a un país.

    Exigir un certificado de traumatólogo—amén del Carnet de Salud—equivale a que en el Hospital Vilardebó se le exija al personal de limpieza,vigilancia y personal médico,una pericia psiquiátrica para tratar con los pacientes psiquiátricos.◘