Jueves, 2 de julio de 2015

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Claves para comprender las elecciones argentinas

elecciones-argentina-portal-noticias-uruguayPara el observador externo, las elecciones argentinas que se celebran este año pueden ser una madeja de difícil comprensión. En un largo proceso comicial, se están eligiendo gobernadores, diputados, senadores, legisladores provinciales, intendentes, concejales y, por supuesto, presidente y vicepresidente de la Nación.

El primer elemento a tener en cuenta es que Argentina es un país federal, formado por 23 provincias y una ciudad autónoma, que es Buenos Aires. A pesar de llamarse del mismo modo, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires son dos entidades diferentes, separadas desde 1880 cuando se federalizó la metrópoli para convertirla en capital federal. Cada provincia –y la ciudad autónoma- tiene su propia constitución, legislatura, sistema electoral, corte suprema, policía, sistema educativo y de salud, códigos procesales y régimen municipal. Es por ello que en varias provincias ya se han elegido sus gobernadores, legislaturas y autoridades municipales, en tanto que otras lo harán en la misma fecha que los comicios nacionales, en octubre.

Las preferencias electorales a nivel provincial no necesariamente se replican en las elecciones nacionales, de ahí que varios gobiernos provinciales han optado por separarse en su calendario. Pero la Provincia de Buenos Aires, que reúne nada menos que el 38% del electorado argentino, siempre va plegada a las elecciones nacionales, ya que sus gobernadores siempre han buscado incidir en la competencia presidencial.

A este esquema enmarañado, debemos añadir las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), un sistema que entró en vigencia en 2011, pero que recién ahora está cobrando importancia. Todos los partidos y alianzas deben presentarse a elecciones internas en una misma fecha, que será el 9 de agosto. En esa instancia, se definirán los candidatos presidenciales, listas de diputados y senadores y, en algunas provincias, también gobernadores y demás autoridades locales. Lo que despierta la extrañeza del observador externo, es que no sólo son obligatorias para los partidos, sino también para los ciudadanos. Desde 1912 que el sufragio es obligatorio en Argentina, y esto quedó plasmado en la reforma constitucional de 1994. Las PASO también son de concurrencia obligatoria para el ciudadano común, por lo que se han transformado en una auténtica “primera vuelta”, ya que es la mejor encuesta de las tendencias. Los partidos y alianzas, para poder concurrir a los comicios generales del 25 de octubre, deben pasar el 1,5% de los votos, un umbral que permite despejar a pequeñas formaciones. Quien esto escribe ha sido y es un partidario del voto voluntario, y así lo viene impulsando desde hace muchos años; no obstante, cabe reconocer que las PASO le han devuelto la vida a los partidos políticos, con un clima de efervescencia política que parecía que había muerto.

La política argentina del momento, con un kirchnerismo que mantiene un fuerte núcleo duro en torno a un tercio del electorado, debe ser comprendido por el colapso que significó la renuncia del entonces presidente Fernando de la Rúa en diciembre de 2001, y la posterior asunción de varios presidentes efímeros. Uno de los dos partidos principales, la Unión Cívica Radical (UCR) se derrumbó, con lo que el peronismo ocupó ese vacío y se erigió como única fuerza con capacidad de gobernar. Una vez más, prestemos atención al federalismo argentino: los partidos políticos tienen personería en cada provincia, y sólo el peronismo –Partido Justicialista, hoy diluido en el Frente Para la Victoria- y la UCR tienen personería en las 23 provincias y la ciudad autónoma. El resto no ha logrado tener personería en los 24 distritos; de allí que los candidatos opositores hayan buscado, con tanto afán, establecer alianzas con los radicales en cada una de las provincias. Para complicar un poco más al atribulado lector externo, agreguemos: las alianzas son provinciales, y no necesariamente se replican en el nivel nacional. Así, los radicales y la Coalición Cívica (Elisa Carrió) son aliados de Mauricio Macri (PRO) en las PASO nacionales, pero radicales y CC son aliados a los socialistas en Santa Fe –que, por su lado, apoyan la candidatura presidencial de Margarita Stolbizer- y en los comicios locales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

¿Complejo? Sí, y a la vez fascinante, como todo lo que ocurre en Argentina.

Ricardo López Göttig

Autor: Ricardo López Göttig

Profesor y Doctor en Historia, Doctorando en Ciencia Política. Profesor en la Universidad ORT Uruguay y Profesor Titular en la Universidad de Belgrano (Buenos Aires). Consejero académico de CADAL.