Miércoles, 21 de junio de 2017

MENU

¿Cómo lograr los 9 años de educación obligatoria para todos los niños y adolescentes del país?

El año 1967 estuvo plagado de eventos de alta repercusión en los medios de comunicación en nuestro país. Al decir del Canario Luna, “los porteños ocuparon el Edificio Liberaij”, asesinaron a tres policías hasta que al final, los cuatro ladrones fueron abatidos por las fuerzas del orden. En Bolivia caía el Che Guevara en la selva. En el plano local fue el momento de la reforma constitucional. El país se había convencido de que el Colegiado ya no era lo que se necesitaba para gobernar. El espíritu de los tiempos, nos acercaba hacia un régimen de gobierno más fuerte. Tres proyectos de reforma constitucional fueron presentados a la ciudadanía el 27 de noviembre de 1966. La reforma gris, la amarilla y la naranja. Al final esta última triunfó y regresamos al régimen presidencialista.

Desde el punto de vista educativo, la mayor novedad de la nueva Carta Magna aprobada, estaba en la Sección II, Derechos, deberes y garantías, Capítulo II, Artículo 70 “Son obligatorias la enseñanza primaria, la enseñanza media, agraria o industrial. La ley proveerá lo necesario para la efectividad de estas disposiciones”.

El legislador tardó 5 años en “proveer lo necesario” para implementar la disposición constitucional. El 4 de enero de 1973 y con las firmas del Presidente Bordaberry y del Ministro de Educación y Cultura José María Robaina Anzó, se promulga la ley 14.101 que establece en su Artículo 5. “La educación será obligatoria, común y general, en el primer nivel para la Escolar o Primaria y en el segundo nivel hasta tres años mínimos de la Educación Secundaria Básica”.

La obligatoriedad es reafirmada el 12 de diciembre del 2008 en la Ley 18.437. El Artículo 7º establece. “(De la obligatoriedad). Es obligatoria la educación inicial para los niños y niñas de cuatro y cinco años de edad, la educación primaria y la educación media básica y superior. A tales efectos, se asegurará la extensión del tiempo pedagógico y la actividad curricular a los alumnos de educación primaria y media básica”. La ley extiende la obligatoriedad a la educación media superior y consciente del tema de la calidad de los aprendizajes, abunda en su Artículo 12

“La política educativa nacional tendrá como objetivo fundamental, que todos los habitantes del país logren aprendizajes de calidad, a lo largo de toda la vida y en todo el territorio nacional, a través de acciones educativas desarrolladas y promovidas por el Estado, tanto de carácter formal como no formal”

Desde que la Constitución del 67 estableciera la obligatoriedad de la enseñanza media, han transcurrido hasta hoy 50 años, 7 meses y 2 días.

Desde que la Ley 14.101 fuera promulgada estableciendo la obligatoriedad “en el segundo nivel, hasta tres años mínimos de la Educación Secundaria Básica”, han transcurrido 44 años, 5 meses y 4 días.

En todo el período comprendido entre 1973 y 2017 han desfilado en el gobierno del Consejo de Educación Secundaria, 8 administraciones electas democráticamente, cada una con tres miembros, respondiendo a todos los partidos del arco político del país.

Lamentablemente el Consejo de Educación Secundaria no ha sido capaz de lograr hacer realidad la obligatoriedad de los tres primeros años de enseñanza media estipulados en la Constitución de la República y las leyes 14.101 y 17.739. A las pruebas me remito.

La Tasa Neta de Asistencia al Ciclo Básico de Educación Media y del CETP, en el tramo etario entre 12 y 14 años, era en el año 2006 del 67,4%, en tanto que en el 2015 se incrementó a 76,4% (todos los datos citados provienen de la División Investigación, Evaluación y Estadística de la ANEP). Había más chicas en el nivel (78,9%) que varones (74,1%). Merece destacarse que el CETP contribuyó con un 14% en el año 2015 a la obligatoriedad de la enseñanza media. Con lo cual la tasa neta de asistencia bajo responsabilidad del Consejo de Educación Secundaria fue del 62%. Sr. Lector, reflexione. Pasaron 50 años y el CES llega solamente al 62% de los adolescentes entre 12 y 14 años. ¿Es razonable esto en un país que debe llegar a la sociedad del conocimiento?

Basándonos en una estimación de que nacen 45.000 personas en Uruguay cada año, nos encontramos con que la obligatoriedad de la educación media básica, en los tramos cronológicos establecidos, no se cumple para 10.620 personas cada año. El repechaje de la tasa bruta de escolaridad, recuperará algunos. Sin embargo, ya se sabe que los repetidores abandonan rápido el sistema. Estos chicos quedan excluidos del sistema de educación formal, al que tienen derecho por mandato constitucional. La obligatoriedad para 10.620 chicos y chicas, cada año, es un cuento chino.

La tasa neta de asistencia de educación primaria fue de 94,8% en el año 2015. Tal como se presentó en el párrafo anterior, la cifra de los tres años finales del ciclo obligatorio bajo responsabilidad del Consejo de Educación Secundaria y del CETP (este en una mínima expresión) fue de 76,4%, es decir 18,8% menos.

Transformando porcentajes a niños y niñas de carne y hueso, significa que primaria llega en cada año a 8460 chicos y chicas más que lo hace secundaria.

En materia de repetición la situación es la siguiente. En el año 2015 en la educación primaria, la cifra promedio fue de 5,2% en tanto que en los tres años finales de la educación obligatoria bajo responsabilidad del Consejo de Educación Secundaria, era de 26,5%. Son los mismos niños y niñas, sin embargo los resultados son cualitativamente diferentes. Es decir en sexto de primaria repite el 1, % y en primero del Ciclo Básico Obligatorio en todo el país el 35% y 44% en Montevideo (2012) (últimos datos del Monitor Educativo Liceal del CES). No se publicaron nuevos datos, señal de que la situación no ha mejorado mucho. Algo no funciona, ya que se trata de los mismos niños que en primaria. Es interesante mostrar que la repetición en primaria es del 8,5% en el primer quintil de ingresos (contexto sociocultural adverso) y del 2,9% en el quinto quintil (contexto favorable).

Las cifras muestran una gran capacidad de trabajo de la educación primaria con contextos socioculturales, económicos heterogéneos, cuestión que no logra, ni de lejos, el Consejo de Educación Secundaria y todo su aparato.

El porcentaje de promoción de primero a tercero del Ciclo Básico en Montevideo fue del 65,2%, (continúo con los datos del Observatorio de la Educación de la ANEP) en tanto que en el Interior del país fue de diez puntos más, es decir 75,3%. De los 124.694 estudiantes que había en todo el país en el Ciclo Básico en el año 2015, 33.168 repitieron o abandonaron sus estudios. En Montevideo la situación es francamente dramática. De los 54.183 estudiantes que cursaban el Ciclo Básico en Montevideo en el año 2015, promovieron 35.327 y 18.855 no lo hicieron.

Aspectos cualitativos. El pasado 13 de marzo se realizó en París el Debate Estratégico organizado por UNESCO-IIEP, acerca de los progresos reales que vienen haciendo los países integrantes del Programme for International Student Assesment (PISA por su acrónimo en inglés) en relación a la provisión de una educación equitativa para todos los estudiantes en los países miembros. El Debate Estratégico brindó un panorama general acerca de los progresos en la generación de una educación equitativa donde se cruzaron las variables de resultado con los antecedentes sociales de los jóvenes. La base del análisis fueron medio millón de pruebas de Ciencias realizadas por estudiantes que representaban a 28 millones de quinceañeros de 72 países. Se trata de chicos que estaban terminando de cursar nuestra educación básica obligatoria.

En el mencionado evento académico se presentó una tipología en relación a los resultados de las últimas pruebas PISA en el área de Ciencias. La referida tipología muestra cuatro categorías de resultados cualitativamente diferentes.

A). Países con resultados educativos altos y altos niveles de equidad en Ciencias. Este es el mejor de los mundos y está integrado por Macao (China), Hong Kong (China), Noruega, Reino Unido, Canadá Corea del Sur, Japón, Vietnam, Nueva Zelanda, Australia, Irlanda, Dinamarca, y Estados Unidos.

B). Países con bajos resultados educativos y alta equidad. No es un lindo espejo donde mirarse, ya que son iguales para abajo y lo integran República Dominicana, Kosovo, Macedonia, Argelia, Túnez, Brasil, Jordania, Catar, Montenegro y Emiratos Árabes Unidos. Hay más países o regiones, pero los nombrados son los que más ejemplifican la categoría, es decir que lograron bajos resultados y son equitativos.

C). Países con altos resultados educativos y baja equidad. Se podría afirmar que estos países tienen una tendencia hacia el elitismo. (Singapur, Taipei Chino, (BSJG, Beijing, Shanghái, Jiangsu, Guangdong, Región de China), Eslovenia, Suiza, Bélgica, Alemania, Polonia, Portugal y Francia)

D) Países con bajos resultados educativos y alta inequidad en Ciencias. Este es el peor de los mundos, ya que lo integran países o regiones con bajos resultados y con inequidades manifiestas en sus respectivos sistemas educativos. ¿Quiénes integran esta nada envidiable categoría? Ellos son Perú, Indonesia, Colombia, Costa Rica, Uruguay, Trinidad Tobago, Chile, Rumania, Bulgaria, Malta, Eslovaquia, Croacia, Luxemburgo, República Checa, Hungría y España. Organicé el párrafo de peor a mejor, es decir que estamos quintos comenzando a contar con Perú que es el peor de los 72 países que hicieron las pruebas de ciencias en el 2015, combinando resultados y equidad social.

Bajos resultados y alta inequidad en Ciencias. En una sociedad ideal, todas las áreas del conocimiento deben ser de extrema relevancia. Lastimosamente en el mundo contemporáneo, el área científico-tecnológica, constituye una punta de lanza para el desarrollo y la prosperidad. Hace unos meses cuando se presentaron los resultados de las pruebas PISA, no hubo cambios mayores, seguíamos en el lugar 44 entre 72 países. Ahora la OCDE combinó Los resultados de las pruebas y la equidad social y se nos cayó literalmente la estantería, ya que pasamos a integrar el peor escenario posible.

Todo esto tomando en consideración que la sociedad uruguaya toda, ha realizado esfuerzos enormes para dotar al sistema educativo, especialmente en el primer tramo de la enseñanza media de más recursos, con base 100 en el año 2005 llegamos a 332 en el 2012 de inversión estatal en educación. De poco ha servido el esfuerzo. Otra perla más para demostrar el fracaso del Consejo de Educación Secundaria de brindar una educación de calidad y con equidad en los tres años finales de la educación obligatoria.

La situación del Ciclo Básico de Enseñanza Media demuestra, una vez más, que la propuesta curricular del Consejo de Educación Secundaria constituye la fábrica de inequidad social más importante del país. De allí surgen los clientes del MIDES.

Hace más de 50 años que la Constitución de la República establece la obligatoriedad de la enseñanza media. Hace más de 44 años que el legislador “proveyó lo necesario” para implementar el referido mandato de la Carta Magna. Entre 1973 y 2017 ocho Consejos de Secundaria no lograron que la Tasa Neta de Asistencia llegue a niveles medianamente aceptables y la calidad de la educación se ha ido deteriorando progresivamente.

La Tasa Neta de Asistencia es mejor en primaria que en el Ciclo Básico. La repetición es menor en primaria que en Ciclo Básico. La deserción es más baja en primaria que en el Ciclo Básico. Todo esto demuestra que la educación primaria sabe manejar la heterogeneidad cultural, económica y social, cuestión que no es así en la órbita del Consejo de Educación Secundaria.

Una parte importante del problema es la concepción elitista de la formación docente del Instituto de Profesores Artigas. Esta institución no ha tomado noticia de la democratización de los tres primeros años de la enseñanza media. No han tomado noticia de las necesidades y perfil específico de los adolescentes que provienen de contextos socioculturales adversos. No saben trabajar con y para los pobres. El antifaz ideológico prevalece, antes que los sagrados intereses de la educación pública. Esta institución provee todos los años profesores con un perfil medianamente adecuado para el Segundo Ciclo de la Educación Secundaria, pero no para el Primer Ciclo.

En base a lo anterior propongo que el Consejo de Educación Inicial y Primaria se encargue de los 9 años de enseñanza obligatoria, dejando que el Consejo de Educación Secundaria se concentre en el Segundo Ciclo de Enseñanza Media, su foco histórico siempre estuvo puesto en el nivel terciario. De esa manera podrían cumplir mejor con tal objetivo.

Medidas a implementar:

a) Todas las escuelas primarias del país deberán agregar un 7° año en sus respectivos establecimientos y organizarán una jornada educativa de 7 horas de trabajo efectivo con los adolescentes. La nueva estructura debería comenzar en el 2018. Es urgente, ya que año a año la obligatoriedad constitucional no se cumple para 10.000 alumnos y al interior del actual Ciclo Básico se generan brechas sociales en lugar de achicarse.

b) La malla curricular se basará en el programa de 6° año, con progresivos niveles de profundidad en 7°, 8° y 9° año.

c) La malla curricular estará integrada de la siguiente manera: Área del Conocimiento de Lenguas, Área del Conocimiento Matemático, Área del Conocimiento Artístico, Área de Conocimiento de las Ciencias, Área del Conocimiento Social, Educación Física e Informática. Es la misma malla curricular de primaria, sin embargo, con mayores niveles de profundidad.

d) La informática se basará en el Plan Ceibal y será transversal, apoyando fructíferamente el desarrollo de las artes, lenguas, matemáticas, ciencias y conocimiento social. Se potenciará uno de los activos importantes del sistema educativo nacional. Es de esperar una explosión de creatividad e innovación en esta área.

e) Los niños y niñas que terminen sexto pasarán a séptimo año, pero permanecerán en su centro educativo, con lo cual toda la parafernalia de la reguladora y de la elección de horas de secundaria desaparece.

Las ventajas del cambio son evidentes, ya que los alumnos continúan en su ambiente, donde podrán recibir una enseñanza personalizada. De pique nomás tendrán 20 días más de clase que en el ciclo básico actual (las estadísticas demuestran que los 180 días de clase anuales que define el CODICEN de la ANEP, se cumplen en mayor grado en primaria que en secundaria).

El modelo propuesto no es una novedad ya que existe en el país desde hace 21 años. Se trata de la experiencia de 7°, 8° y 9° grado en escuelas rurales de difícil accesibilidad. De allí se pueden extraer enseñanzas y lecciones aprendidas.

El Calendario para implementar la propuesta podría ser el siguiente: i) Julio-Noviembre de 2017. La Inspección Técnica de Primaria elabora los planes de estudio de todas las áreas de 7°, 8° y 9° año, profundizando el programa de 6°. Los equipos técnicos conformados por la Inspección crearán las Guías de Orientación para los maestros, materiales para los alumnos y realizarán las licitaciones para reproducir los libros de texto para los alumnos de 7° año. ii) Julio-Diciembre, se realizan los ajustes legales y administrativos necesarios. iii) Sensibilización I. Tres días en noviembre para todos los maestros implicados. iv) Sensibilización II. Una semana en diciembre, luego de finalizar el año lectivo. v) Orientación de todos los maestros implicados en la experiencia, a partir del 15 de enero de 2018 hasta el 23 de febrero. vi) El inicio de clases se realizará el 12 de marzo.

Las sensibilizaciones y orientaciones pedagógicas se realizarán de manera descentralizada en los 22 Institutos de Formación Docente del país. Para el caso de Montevideo el proceso se realizará en los Institutos Normales “María Stagnero de Munar y Joaquín R. Sánchez” y en el IPES Instituto de Perfeccionamiento y Estudios Superiores “Juan E. Pivel Devoto”.

Los que hemos tenido la suerte de trabajar por el mundo -y lo he hecho en 24 países de varios continentes- siempre en el área educativa, hemos valorado la calidad de la educación primaria del país. Ella nos ha hecho diferentes en América Latina. El espíritu vareliano de 1876, ha impregnado fructíferamente durante 140 años la educación primaria del país. La educación laica, gratuita y obligatoria desarrolló a nivel de enseñanza primaria, un arsenal conceptual y metodológico y un “ethos” que contribuyó significativamente a generar una sociedad inclusiva. Este capital cultural debe ponerse al servicio de una tarea que no se ha podido cumplir en décadas. La potencialidad del sistema de trabajo de la educación primaria tuvo su prueba de fuego a fines del Siglo XIX y principios del XX cuando tuvo que trabajar en un contexto social marcadamente heterogéneo. Las brechas sociales eran grandes y a ello se le sumó un aluvión inmigratorio considerable. La túnica blanca, la moña azul y los principios varelianos crearon una sociedad inclusiva única en América Latina. Brindémosle la oportunidad de cumplir con una asignatura pendiente que tenemos los uruguayos y que arrastramos desde hace 44 años 3 meses y 26 días.

El legislador debería cambiar el nombre al Consejo de Educación Inicial y Primaria, por el de Consejo de Educación Básica Obligatoria.

Me resisto a aceptar que una disposición constitucional no se pueda cumplir en 50 años. Me resisto a pensar que la obligatoriedad de la enseñanza media promulgada en una ley hace 44 años no se cumpla. Despertemos de este largo letargo histórico. Hagamos cosas cualitativamente diferentes, que derrochen imaginación, cambio y especialmente … coraje.

Alberto Nagle

Autor: Alberto Nagle

PHD en Educación. Consultor y Asesor Internacional en materia educativa. Director de proyectos educativos en distintos países de América y en otros continentes.