Martes, 27 de febrero de 2018

MENU

Compartiendo una experiencia

Entre los años 2013 y 2015 fui Jefe de Asistencia Técnica Internacional de un proyecto de cooperación en el área de educación entre la Unión Europea y Costa Rica. La donación de la UE fue de 8.5 millones de euros y el objetivo del mismo era muy similar al desafío que tenemos en Uruguay, es decir mejorar la retención de estudiantes en el nivel secundario y la calidad de los aprendizajes. Nuestro equipo trabajó “con” los beneficiarios y no “para” los beneficiarios y esa fue la clave del éxito del trabajo. Hace unos días tuve oportunidad de interactuar con los colegas costarricenses quienes expresaron que han incorporado en el sistema educativo tico las enseñanzas del proyecto PROEDUCA.

Las medidas son simples y muchas de ellas se podrían incorporar sin mayor trámite, salvo el de superar bloqueos mentales y anacronismos ideológicos.

A continuación presento un apretado resumen del Proyecto de Apoyo a la Educación Secundaria para la Reducción del Abandono Estudiantil (PROEDUCA).

Trabajo en redes. Las instituciones secundarias de un área determinada fueron invitadas a coordinar esfuerzos para mejorar la calidad del trabajo pedagógico y la retención de los estudiantes.

La idea no es novedosa ya que fue aplicada en Inglaterra a principios del presente siglo (Networked Learning Communities). La innovación en ese país abarcó 137 redes entre instituciones de educación básica públicas, 1500 centros educativos, 750.000 estudiantes y 30.000 docentes. Los objetivos eran claros y concisos: a) mejorar la calidad de los aprendizajes de los alumnos, b) estimular el desarrollo profesional de los docentes, c) que los centros educativos aprendieran los unos de los otros. Nada más. Esta fue nuestra fuente de inspiración.

En Costa Rica trabajamos con 80 centros educativos de las 19 Direcciones Regionales de Educación. El trabajo comenzó con la realización de talleres de sensibilización con delegados de los centros educativos de la región, para anclar la idea del trabajo en redes. Luego los delegados diseminaron el concepto en sus respectivos centros educativos entre sus colegas.

Concurso de proyectos de innovación pedagógica. Se realizó una invitación a los docentes y directores de las redes para que formularan propuestas para mejorar la permanencia de los estudiantes y la calidad del trabajo pedagógico. El proyecto financiaba las mejores propuestas para la adquisición de recursos didácticos y la realización de reuniones entre los docentes de una manera profesional.

Al finalizar el año escolar se realizó una muestra de los logros de las redes, asunto que permitió colocar el tema del trabajo en red y de la permanencia de los estudiantes en las primeras planas del debate público nacional.

Adicionalmente se realizaron cursos de perfeccionamiento docente sobre las claves para una educación media de calidad para aumentar la permanencia de los estudiantes.

Equipamiento didáctico. Otro componente del proyecto estaba relacionado con el equipamiento de los centros educativos. Se realizaron reuniones con los directores de los centros educativos y los jefes de departamento de sus respectivas áreas curriculares, para que presentaran sus necesidades. De la consulta surgieron categorías conceptuales tales como material de laboratorio, informático, libros, instrumentos musicales y otros de carácter artístico. Los recursos como siempre resultaron limitados. Fue muy interesante apreciar el proceso de negociación interna entre los directores de los centros educativos.

Desarrollo profesional. Las reuniones mensuales de red fueron un elemento sustancial para potenciar las capacidades individuales y grupales de los docentes. Cada red contaba con una agenda preparada por el coordinador de la misma. Los miembros de la red eran los docentes de las 5 o 6 instituciones de la Dirección Regional. PROEDUCA facilitaba un especialista externo que normalmente realizaba una exposición teórica sobre los temas relevantes de calidad pedagógica o retención estudiantil. A veces se trabajaba en forma de taller para identificar problemas o diseñar soluciones. Obviamente los docentes contaban con la autorización correspondiente de parte del Director Regional de Educación. El trabajo en red quedó institucionalizado y constituye un elemento importante de los sistemas de planificación a nivel regional.

Buenas prácticas. Se realizó un curso sobre voluntariado educativo a cargo de una especialista española. Del mismo surgió la realización de talleres de apoyo a cargo de docentes jubilados, en las áreas de matemática y español.

Trabajo focalizado en grupos de séptimo grado (la población más vulnerable del centro educativo). Se trabajó de manera sistemática la transición de primaria a secundaria (técnicas de estudio, fortalecimiento de la autoestima, fomento del estudio colaborativo entre pares, apoyo de parte de un docente del curso).

Desarrollo de actividades extracurriculares. Se fomentaron las actividades artísticas y culturales. Se acercó el centro educativo a la buena oferta cultural de los municipios y al mundo de las empresas. Se organizaron actividades en ámbitos diferentes al académico, lo cual permitió potenciar las capacidades de alumnos con diferentes perfiles.

Creación de grupos de estudiantes con el fin de fortalecer el sentido de pertenencia a la institución. Grupos de estudiantes voluntarios, clubes y formación de lideres fueron innovaciones concretas que se implementaron en las diferentes redes.

El proyecto culminó en el año 2015, sin embargo las redes continúan operativas. Lo más importante es que se logró sacudir la inercia existente en las instituciones. El Ministerio de Educación y PROEDUCA estimularon la autonomía de los centros y en consecuencia de los directores de los centros educativos.

La calidad de los aprendizajes va mejorando y la retención aumenta. La motivación en los 80 centros seleccionados es más alta que antes del comienzo del PROEDUCA, lo cual constituye un dato interesante. No se han solucionado todos los problemas en la educación media de Costa Rica, pero existe la sensación de que hay una hoja de ruta para seguir….

Alberto Nagle

Autor: Alberto Nagle

PHD en Educación. Consultor y Asesor Internacional en materia educativa. Director de proyectos educativos en distintos países de América y en otros continentes.