Miércoles, 3 de mayo de 2017

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Construyendo país y sociedad en este mundo tan cambiante y tan interdependiente

Como si el planeta se achicase cada vez más, con las crecientes interdependencias, donde todo influye sobre todo y donde las telecomunicaciones, los fenómenos económicos, financieros, políticos, sociales y hasta climáticos que en cualquier lugar del mundo se producen tienen repercusiones sobre el resto. Como que el mundo se hubiese convertido en una gran aldea y en ella es que los uruguayos tenemos el desafío permanente de construir país y sociedad.

En la última década y media el mundo y la región pasaron primero por una etapa global de crecimiento y luego por otra de estancamiento, achique y hasta de recesión, sobre todo en la región.

Si consideramos nuestro tamaño territorial y poblacional de nuestro país, vivimos entre dos gigantes, y ello quiérase o no influye y mucho sobre nuestra economía. Pese a ello el Uruguay llega a este presente con 14 años de expansión permanente, superando los promedios de crecimiento de América Latina y cuando Brasil y Argentina en los últimos años entraron en grave contracción de la economía, nosotros continuamos creciendo, poco pero crecimos y ahora se vienen tiempos que auguran mejores perspectivas, todo lo cual no es casualidad sino causalidad, guste o no reconocerlo.

Somos un país de poco más de tres millones de habitantes, en que la exportación se torna fundamental. Conscientes de ello nuestras políticas comerciales ni se conforman con un status quo, ni hacen distingos ideológicos: imposible creer que lo conseguido es eterno e imposible también que alguien que vende un producto o un servicio pueda limitarse a hacerlo sólo a aquellos con quienes tiene afinidad ideológica.

Los nubarrones y tormentas siempre están y estarán a la orden del día, hoy por ejemplo el de los ultranacionalismos como el de Trump en EEUU, el Brexit y corrientes como las de Le Penn en Francia, que más allá de los lugares que ocupen, existen. Como por ejemplo que puede suceder con el precio y la demanda de nuestra producción y nuestros servicios, o lo que pueda suceder en el Brasil del Temer con una situación política tan problemática.

De allí la necesidad de continuar aplicando políticas económicas sustentables, base indispensable para la mejora de la calidad de vida, políticas cuyos resultados en nuestro país están a la vista, tanto en tiempos de vientos de cola como de frente.

Hoy las perspectivas inmediatas y mediatas son alentadoras: aumentando nuestras exportaciones tanto en volúmenes como en dólares (ej.: carne, lácteos, ganado en pie). Mejoran algunos precios. Buenas cosechas de soja y arroz. Una inflación que logró reducirse al 6,71 % en los últimos doce meses. Un crecimiento mayor del Producto Bruto Interno para el PBI, como todos coinciden en pronosticarlo para este año y el siguiente.

Todo ello es el sustento para seguir construyendo sociedad y continuar mejorando la calidad de vida de los uruguayos, principio básico de nuestro Frente Amplio.

En cada uno de los doce años de gobierno, los ingresos tanto de los trabajadores como de los jubilados y pensionistas han sido superiores a la inflación y en algunos sectores se hizo punta ( los datos que emergen del Instituto Nacional de Estadística son concluyentes).

Varias son las áreas en la mejora de la calidad de vida, por ejemplo:

En la Educación se triplicaron los recursos a valores reales, con incidencia en salarios, edificación, material didáctico, Plan Ceibal, extensión de la matrícula en diversos niveles. Mucho queda por hacer: grandes desafíos en la Educación Media, en calidad de los aprendizajes y en continuar mejorando la inclusión y los egresos.

En Seguridad todavía también mucho queda por hacer. No obstante se viene mejorando mucho: en mejora de los salarios del personal policial, en tecnificación, en combate al narcotráfico y en la seguridad en general. En el 2016 las rapiñas bajaron un 4 % y en lo que va del 2017 van bajando. un 8,8 % con respecto al 2016

En Vivienda se siguen multiplicando las soluciones habitacionales; con más y más viviendas de MEVIR, más y más préstamos para cooperativas, más y más planes de la Agencia Nacional de Vivienda, más construcciones por el sistema de vivienda social y otros instrumentos.

En Salud, un Sistema Nacional Integrado de Salud que ha democratizado el acceso a sectores insospechados, donde no importa cuanto gana cada familia para contar con una atención integral. Ello no obsta a reconocer que grandes desafíos todavía nos retan en la materia, como falta de especialistas en varias geográficas y de la medicina y algunos tiempos de espera.

Y en calidad de vida, como no mencionar la creación del Sistema Nacional de Cuidados que se creó y está en sus primeras etapas, donde ya se asiste a 2048 personas con capacidad severa y donde en el acumulado de 2015 y 2016 se sumó la asistencia de 7274 niños y niñas de hasta 3 años de edad, se inauguraron 39 centros CAIF y se ampliaron otros 41, sin mencionar lo que está en marcha de muchas nuevas construcciones con recursos presupuestales y con la modalidad de proyectos de participación público privados.

Hoy estamos en tiempos de preparación de la Rendición de Cuentas, instrumento básico para las previsiones presupuestales en la construcción de más calidad de vida. La política tiene la palabra. ¿Seremos capaces de seguir construyendo una sociedad mejor logrando los acuerdos necesarios?

Roque Arregui

Autor: Roque Arregui

Maestro. Profesor. Fue dirigente sindical del Magisterio. Presidió la Mesa Permanente de las Asambleas Técnico-Docentes de Primaria. Representó al Frente Amplio en comisiones multipartidarias. Parlamentario desde 1995 hasta el 2015 en forma continua. Fue Presidente de la Cámara de Representantes. Representó al Parlamento uruguayo en el Parlamento Latinoamericano y en la Unión Interparlamentaria.