Domingo, 3 de diciembre de 2017

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Cuestión de perspectiva

Durante varios años concurrí a un taller de narrativa y escritura.

El mismo lo dirigía un gran escritor uruguayo que mucho me enseñó.

En una de las primeras clases se planteó el tema de la perspectiva desde la cuál se va a narrar algo.

Esta es esencial en la narración.

Quien escribe debe decidir, antes de comenzar a hacerlo,

la mirada desde la cual describirá lo que sucede.

Una escena puede describirse desde distintas perspectivas.

Por ejemplo, la escena de dos personas sentadas en una mesa de un bar, tomando un café y conversando, puede ser descripta de distintas formas.

La puede describir una de las dos personas que están sentadas o un tercero que las está mirando.

Así puede ser que una de las dos personas describa a la otra fumando un cigarrillo, con una taza de café delante, vestido de tal o cual forma (“Me senté frente a un hombre de bigote, mirada seria, de sombrero y sobretodo, que miraba para abajo y no paraba de fumar un cigarrillo que apretaba entre sus dedos, mientras una taza de café, ya vacía, me indicaba que hacía rato estaba ahí“).

En esa descripción él que relata queda fuera de la descripción física aunque puede dejar constancia de sus sentimientos o lo que piensa.

Si el que describe la situación es la otra persona, sucederá lo mismo pero a la inversa (“Llegó tarde a la cita, saludó al mozo y se sentó frente a mí. Vestía ropa deportiva azul, zapatillas, era joven, de unos 25 años, y su mirada denotaba inquietud por lo que iba a contarle“).

También puede describirse la situación desde la de un tercero que observa la escena entre los dos individuos.

En este caso la descripción será distinta pero igualmente válida: dos personas, ante una taza de café, una de ellas de sombrero y sobretodo, fumando, la otra con ropa deportiva, sentados en una mesa del bar.

El lector de esta columna, si ha llegado hasta acá, se preguntará el motivo por el que me sumergí en este tema de las perspectivas para describir (y entender) una situación.

Es que el tema de la perspectiva desde el que se ven las cosas parece ser uno de los problemas que hoy enfrentamos en varias áreas de la vida nacional.

Por ejemplo, en las políticas contra la delincuencia.

Mucho se habla hoy de los derechos de los que delinquen. Derechos que tienen y que en una Democracia debemos reconocer y respetar.

Así es que desde el Frente Amplio, principalmente, se habla de medidas alternativas a la prisión, de formas extraordinarias para terminar con los procesos penales, y les cuesta hablar de aumento de penas (pese a que finalmente terminan aumentándolas).

Su pensamiento es heredero de aquellas máximas que ellos mismos repetían hace años. Afirmaban que la culpable de que exista la delincuencia es la sociedad, que es mejor para la recuperación que el delincuente esté fuera de la cárcel y que no hay que reprimir.

Por suerte van evolucionando, de a poco, y ahora entienden que frente al delito la policía debe actuar y reprimir.

Lo que no se dan cuenta es que ven la situación desde una sola perspectiva: la del delincuente y sus derechos.

Esta mirada es válida pero hay otras que lo son más.

Como la de los derechos de los ciudadanos honestos, las víctimas del accionar delictivo,  los que deben ser protegidos.

No estoy diciendo que no hay que respetar los derechos del que delinque sino que algunos de los derechos de este ceden ante el derecho que tiene la sociedad toda de defenderse de su accionar.

Así, el derecho a la libertad que tiene el delincuente queda en segundo lugar cuando este comete un delito y es enviado a la cárcel.

Se le priva de ese derecho para sancionarlo, reeducarlo y proteger a la sociedad de quien comete estas inconductas.

Algunos sostienen que una cárcel no es el mejor lugar para reeducar a esa persona.

Puede que tengan razón.

Lo que si son el mejor para que ella no vuelva a delinquir inmediatamente o, por lo menos, el mejor de los conocidos.

De ahí que el problema del Frente Amplio y la inseguridad ha sido de perspectiva.

Sus ideólogos, en especial los del tronco más duro, pregonan que no se debe aumentar las penas, que los menores que delinquen no deben estar recluidos, que se debe atender en el caso de mayores a medidas alternativas a la prisión, esperar el proceso en libertad y una cantidad de beneficios más para el delincuente.

Esa mirada ideologizada tiene como consecuencia, además, de constituirse en un mensaje justificativo que termina alentando al que delinque.

Otro tema de perspectiva es la del Ministro del Interior Bonomi.

Abrazado a su sillón, con miedo de perder el cargo parece mirar toda desde el mismo.

Esta semana, por ejemplo, cuando se conoció que los homicidios siguen aumentando nos dijo que nuestra policía obtenía mejores resultados que … ¡el FBI!

No nos dijo los motivos por los que esto pasaba, ni que estaba haciendo para terminar con este aumento.

También dijo que había un leve aumento de los homicidios olvidando que estaba hablando de vidas perdidas.

¿Qué pensarán los familiares de la adolescente asesinada hace casi dos años en Rocha de esto? ¿Qué pensarán los de casi la mitad de los homicidios que no se aclaran en el Uruguay?

¿Se habrá colocado el Ministro en la perspectiva de estas personas?

Debería colocarse en la perspectiva de la víctima.

Desde esa perspectiva verá que el que delinque debe ser recluido.

Recluido para apartarlo y proteger a la sociedad de él en primer lugar.

Recluido para que sepa que violar la ley no es gratis y que será sancionado por ello.

Recluido para que durante el tiempo suficiente pueda ser reeducado y reinsertado en la sociedad.

Si las cárceles no sirven para esto último lo que hay que hacer es transformarlas para que sirvan.

No evitar que los que delinquen sean ingresados en ellas o decir que estamos mejor que el FBI mientras vemos en la televisión que las pruebas encontradas son llevadas en una caja de bananas compradas en el Chuy.

En definitiva, es una cuestión de perspectiva.

Pedro Bordaberry

Autor: Pedro Bordaberry

Abogado, Senador, 57 años.

  • juan josé vanni

    . 03 Noviembre 2005

    El presidente del Banco República, Fernando Calloia, dió su versión frente
    a la denuncia de la Imprenta Vanni en su contra

    Me parece que los directorios de los bancos no cometen todas las irregularidades contra una misma empresa.
    Ni que tengamos problemas personales con ellos…”

    http://www.espectador.com/sociedad/55199/calloia-si-las-empresas-se-funden-los-empresarios-tambien-se-funden#1

  • juan josé vanni

    CASO VANNI

    Durante varios meses plantee vía mail un
    cumulo de errores e interrogantes para ser evacuadas por el BROU, con copia al
    Dr. Miguel Toma (Secretario de Presidencia de la República).

    Ante la falta de respuestas y por ser el banco un Ente
    Autónomo, Presidencia confeccionó el Expediente identificado con el N°
    2017/02001/00521 que fue remitido el 30 de junio 2017 al Directorio del BROU a
    sus efectos.

    Hoy día, 3 de DICIEMBRE, continuo sin retorno y DESESPERO

    Máxime teniendo presente que no dispongo de interlocutor en el
    Banco República.

    Esta parte AGONIZA.

  • juan josé vanni

    TRANSCRIPCION TEXTO CONTENIDO DE MAILS DE: Sr. JUAN JOSE
    VANNI A: GERENCIA GENERAL DEL BROU Cra. Mariela ESPINO. y DIRECTORIO BROU –
    C.C. PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA Dr. Miguel Angel TOMA.
    http://es.calameo.com/read/002002364d70d3992ddc7

  • euge

    Que tema este… Considerando que esta gente que sale a delinquir vivió toda su vida con la excusa de…”Lo hago porque no me queda otra”, creo que nuestro Gobierno esta confundiendo “Libertad, con Libertinaje” y el pueblo (Fanático) no da el brazo a torcer… yo no viví la dictadura, se lo que leí en libros, o lo que me contaron personas de izquierda o de derecha (cada quien con su perspectiva) si comparo esas historias con la actualidad, me pierdo un poco en la causa… peleaban por que el pueblo fuera libre??? Disculpen mi ignorancia, pero yo no soy libre… yo vivo a merced de mi Gobierno, el gobierno que peleo para que fuera “Libre”, hoy me entrega a los brazos de quienes quieren oprimir mi libertad, hoy me dan la espalda, y con total descaro desamparan a quienes hacemos ( o al menos intentamos) hacer las cosas bien. Por si no me exprese con claridad, lo que quiero decir, es que mi gobierno(desde que tengo 15) esta matando la esperanza de un futuro mejor… NO es buena la educación, NO es bueno el sistema, NO apoyan a quienes realmente lo necesitan y definitivamente NO son objetivos. Yo soy de la época donde jugábamos en la vereda hasta que gritaban” esta la cena”, mis padres tenían la puerta abierta hasta altas horas de la noche en verano, yo que se, no sentíamos la inseguridad que sentimos ahora,vivimos en el mundo del revés, en el país donde tenes que poner rejas arriba de las rejas para que no te las lleven. Yo que se, necesitamos un sistema de oportunidad…pero, de verdad!!!!