Lunes, 22 de agosto de 2016

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Del Pase Social y otras cuestiones…

El Consejo de Educación Inicial y Primaria establece que no existe el Pase Social, ni como categoría administrativa ni como concepto pedagógico.

Sin embargo, existe consenso en que el pasaje de grado por acumulación de repeticiones se extiende a lo largo de todo el sistema, y ello es una realidad imposible de negar ya que la promoción de alumnos con extra edad y sin los aprendizajes básicos  se realiza en educación primaria.

Una mirada sobre las trayectorias escolares de los alumnos, puede ayudarnos a tomar posición. Las trayectorias escolares se corresponden con la biografía escolar de cada alumno, en otras palabras, el recorrido que realiza por los grados, ciclos o niveles del sistema educativo formal.

Cuando el alumno cumple en los tiempos y formas lo que la organización escolar establece, decimos que ese alumno cumplió una trayectoria regular, de forma homogénea.

Sin embargo, un número importante de niños y jóvenes recorren su escolaridad con altibajos, en forma heterogénea. Esto muestra que la organización escolar, no es la adecuada para un sector importante de la población, especialmente para aquellos que provienen de los quintiles más pobres.

Estas trayectorias que podríamos “llamar  trayectorias no encauzadas”[i], están marcadas por las inasistencias, por múltiples repeticiones  y su contra cara: la extra-edad, o sobreedad.

Con respecto a estos términos, que es una manera escolar de mirar la edad de los alumnos, y que se corresponde con el desfasaje entre la edad que debería tener para estar en determinado grado y su edad cronológica, Ricardo Baquero, se refiere a ellos diciendo que la sobreedad es una enfermedad que se contrae solamente en la escuela”

Los  indicadores nacionales confluyen en “bajos logros de aprendizaje”, todo lo que además se corrobora con las pruebas de evaluación nacionales e internacionales las que nos demuestran, una y otra vez, la influencia de esta circunstancia en los logros de nuestros alumnos.

¿Qué sucede cuando la escuela otorga certificaciones que no están de acuerdo con los saberes que tiene el alumno?

¿Por qué sucede esto?

Porque la respuesta pedagógica que hemos tenido ante la situación de no aprendizaje, es la repetición y hay  un momento  en que un alumno que ha repetido 2 y 3 años el curso, no puede permanecer más en un grupo con un diferencia tan grande de edad.

La estructura de la repetición se concentra en los grados más bajos y no se sustituye por profundización de respuestas de fondo, que logren combatirla con eficacia.

En definitiva tanto el rezago, a nivel de extra-edad para el grado que se cursa, como en relación a las habilidades y competencias, se transforman en el mayor riesgo para trayectorias escolares exitosas.

Nos encontramos entonces, con pasajes de grado, que no tienen la garantía de los saberes correspondientes al nivel cursado. Nos encontramos con el llamado Pase Social.

Por ello, es importante establecer el desarrollo de aprendizajes definidos para el ciclo, especialmente en lectura y escritura, necesarios para permitir el progreso del alumno al pasaje a otro nivel y que se traduzcan en aprendizajes sustentables.

Lo importante, entonces, no es eliminar la repetición, sino sustituirla por estrategias que permitan al alumno, avanzar junto con el bagaje de aprendizajes adquiridos, desde una perspectiva que lo ponga como centro del quehacer educativo y que permita atenderle en forma más individualizada, separándonos de la lógica uniformadora que ha caracterizado a nuestro sistema.

Hay que reconocer la situación existente y en definitiva desarrollar estrategias capaces de atender estas circunstancias de una manera eficiente.

En este contexto,  el trabajo iniciado por el CODICEN, relativo a la elaboración de un Marco Curricular Nacional que dé continuidad a las trayectorias educativas, junto con los correspondientes Perfiles de Egreso y Progresiones de Aprendizajes parece un camino interesante a recorrer atendiendo a las actuales circunstancias.

Cuando colaboramos, junto a otros cientos de colegas, en la propuesta que el Partido Colorado presentó en materia de educación en las pasadas elecciones nacionales de 2014 propusimos trabajar por la concreción de un Ciclo Educativo Básico Unificado. Dicha propuesta ponía foco en la centralidad del alumno, extendiéndose de los 4 a los 14 años con una marcada unidad pedagógica didáctica, desde una perspectiva transversal y con importante flexibilidad curricular para atender las distintas realidades del país. En dicho instancia, también, expusimos lo que entendíamos debía desarrollarse en forma conjunta: un Programa Personalizado de Éxito Educativo a través de un seguimiento de estos alumnos, tutorías y evaluaciones que nos permitieran adelantarnos a las circunstancias que luego se resuelven a través del llamado Pase Social.[ii]

En dicho marco y por lo que viene de decirse, entendemos que esta propuesta a través de la cual la autoridad educativa comienza a caminar es una iniciativa que, después de mucho tiempo hace aparecer una primera luz en el oscuro camino que, tristemente, muchas veces estamos recorriendo en materia de educación.

Debemos tener siempre muy claro que la existencia de promociones que no se sustentan en la apropiación de aprendizajes por parte de los alumnos, no deben hacernos olvidar y preservar que la función de la escuela sigue siendo el espacio público responsable de generar los aprendizajes relevantes a sus alumnos.

La institución escolar sigue siendo ese espacio cotidiano de encuentro con sus alumnos y sus familias, que se debe preservar para lograr aprendizajes de calidad, independiente del contexto en que se encuentre cada centro educativo.

Garantizar el derecho a una educación de calidad no es responsabilidad única de los docentes ni de las instituciones, es también responsabilidad de la sociedad en su conjunto y en particular de las familias.

Por ello, se deben generar las instancias y los espacios tendientes para que eso se concrete. La situación actual de la educación y sus consecuencias para el futuro de los jóvenes y del país, necesita de políticas que no se resuelven en un período de gobierno, necesita de políticas que encuentre juntos a diferentes actores para el logro de objetivos impostergables.

Si la educación efectivamente está en la AGENDA DEL GOBIERNO éste debe convocar a un gran acuerdo nacional que trascienda los partidos y los intereses que muchas veces postergan decisiones más que necesarias en esta materia.

Porque  como lo dice Philippem Meirieu:

“…Desde el momento en que nuestras sociedades comienzan a perseguir objetivos mucho más ambiciosos de democratización de acceso al conocimiento, es necesario hacer desear el saber y hacer que el saber sea adquirido por los alumnos que no estén preparados para ello…”

 


 

[i] Terigi,Flavia. Diez miradas sobre la escuela primaria .Buenos Aires.Editorial SigloXXI. Fundación OSDE.

[ii]http://vamosuruguay.com.uy/wp-content/uploads/2014/08/UruguayEducadoeIntegradoEducacion.pdf

 

 

Teresita González

Autor: Teresita González

Maestra especializada en la “Educación de niños con problemas originados en el desarrollo del desenvolvimiento psíquico”. Licenciada en Educación en la Universidad Mayor de Chile y cursa Licenciatura en Ciencias Históricas –Opción Investigación- en la UDELAR. Cuenta con posgrado de Perfeccionamiento para Directores. Fue Directora General del Consejo de Educación Inicial y Primaria (2000-2005), Consejera Interina del Consejo de Educación Secundaria (1998), Gerente de Programas Especiales y Experimentales (1996 -2000) e Inspectora Nacional de Educación Especial (1990-1995), entre otras funciones.