Jueves, 30 de junio de 2016

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Desarrollo de estrategias para prevención de adicciones

Como compartimos en la columna que precede a esta, analizamos el problema de consumo de drogas psicoactivas y específicamente el consumo problemático de drogas como un problema social, transversal a la competencia de varios organismos de protección del individuo, multicausal, y con fuerte vinculación a elementos de riesgo como la vulnerabilidad social, la disfuncionalidad de su contexto familiar, la deserción escolar temprana y la situación de calle, entre otros.

Como elemento de referencia, podemos definir al uso problemático de drogas como aquel que afecta uno o más de los siguientes cuatro marcos de la vida del individuo: de la salud psíquica o física, en las más amplia concepción,  de las relaciones primarias ( familia, pareja, amigos cercanos), relaciones sociales secundarias (compañeros de estudio, convivencia en espacios de recreación y socialización) y relacionamiento con la ley y organismos de control social.

Visto la evolución de la enfermedad adictiva, en el camino entre una persona sana y un adicto, en el tramo salud-enfermedad, podemos tener diversas actuaciones que permitan prevenir el comienzo del consumo y en el caso que éste haya comenzado, evitar que se transforme en una adicción, y promover el abandono de esta conducta.

La experiencia vista con la política relacionada al consumo del cigarrillo da cuenta que como medida preventiva disuasoria por diferentes canales es altamente efectiva.

En el caso de las drogas psicoactivas, deben trazarse estrategias multidimensionales y multiinstitucionales para poder prevenir, y mitigar las consecuencias sanitarias y sociales de este flagelo.

Observamos puntos en común con otros problemas de salud de entidad, con esta patología, entre otros podemos nombrar el suicidio e intento de suicidio, y los accidentes de tránsito. Con esto podemos ver el impacto que encontraremos al tomar medidas preventivas efectivas en estos caminos que en muchos casos son sin retorno.

PREVENCIÓN, TAREA DE MUCHOS, Y DE TODOS

  • Valorizar y potenciar la alianza familia-centro educativo-comunidad, como base de protección en red[1], siendo liderado por los centros educativos
    • Generar espacios virtuales de comunicación intercambio con las familias de los alumnos, aprovechando la penetración de las tecnologías deinformación y el internet en la población, gracias al Plan Ceibal entre otros, se puede aprovechar a su utilización con esta finalidad.
    • Incentivar y hacer efectiva la participación desde los centros educativos a la comunidad toda, fomentando la difusión y buenas practicas de convivencia, educación para la salud, prevención, en modalidad conjunta con la UNASEV, MEC, JND, entre otras.
    • Generar actividades y programas integrando comunidad, centros educativos, y organizaciones especializadas en atención de problemas como los que estamos tratando.
  • Identificar la ubicación de las poblaciones de mayor riesgo, con alto grado de vulnerabilidad
    • Localización de personas y hogares en situaciones de pobreza, indigencia y vulnerabilidad, de manera de concentrar recursos para poder actuar directamente sobre los contextos de mayor riesgo

En este sentido, en el relevamiento de la oferta para el tratamiento de las adicciones realizada por la JND junto a otros organismos multilaterales y recogidas en el documento http://www.infodrogas.gub.uy/images/stories/pdf/Oferta_tratamiento_Uruguay_OUD_2015.pdf [2] podemos encontrar mapas de vulnerabilidad en los que se identifica una concentración especial de estas poblaciones en las zonas noreste y oeste de Montevideo, para el caso de este departamento.

Drogas_2

Fácilmente podemos inducir en este mapa cuáles son las regiones de la ciudad en las que mayor concentración de esfuerzos debemos poner para equilibrar la acción de la vulnerabilidad social en todas las dimensiones que esto implica, para evitar este y otros problemas que de allí pueden resultar.

Algunos ejemplos son[3]:

  • Ampliación de programas que permitan la inserción y/o reinserción laboral de jefes y jefas de hogar. Especialmente seleccionando aquellas personas con dificultades de acceso a empleo y situación de calle.

No desconocemos las estrategias que hoy se realizan con este cometido, pero sin duda estas y otras deben ser ampliadas para que llegue a más personas, de manera de abatir uno de los elementos determinantes de los problemas de salud, entre otros, relacionados con contextos sociales vulnerables.

  • Ampliación y creación con base territorial de programas para la integración laboral y educativa de jóvenes que ni estudian ni cuentan con trabajo formal, con acento en madres solteras. Hasta el año pasado, existían 36000 jóvenes entre 14 y 24 años que se encuentran en esta situación. Los tres aspectos nombrados, la exclusión de la red educativa formal, del mercado laboral, y la maternidad adolescente, se han identificado como elementos asociados a jóvenes con uso problemático de drogas. Estas acciones merecen la acción conjunta de MIDES, MEC, ANEP y MSP. A su vez, entiendo que el Programa Nacional de Cuidados en la esfera infantil, recientemente implantado va a potenciar estas acciones, por la posibilidad que tendrán estas madres jóvenes a concurrir a centros de estudio o a trabajar, teniendo el apoyo que se prevé en este programa.
  • Creación o ampliación de cobertura de programas dirigidos a jóvenes, y población general, que viven en situación de calle, otro de los factores de riesgo identificados.

 

Desde el punto de vista específico de la salud, y de los derechos y recursos que se cuentan para esta problemática, existe en este momento un proyecto de ley en el Parlamento para integrar la atención de la salud mental en la manera más amplia dentro del ámbito de prestaciones del SNIS. La atención de las personas adictas, y las de uso problemático de drogas, están incluidas en el mismo.

Sin dudas es necesario ampliar la cobertura de posibilidades y recursos para el abordaje de este problema, y la modalidad de la atención instituida luego de la reforma sanitaria del 2007, otorga un marco privilegiado en los aspectos de promoción y prevención de problemas de salud, entre los que está el tema que nos convoca.

Como se ve, dentro de las medidas preventivas encontramos que prácticamente todas son multidimensionales, elemento que especialmente debemos jerarquizar territorialmente.

Sin dudas hay abordajes diferentes para las diferentes realidades, y debemos priorizar los componentes de riesgo y por otro lado la disponibilidad y el acceso a los diferentes recursos de acuerdo a las posibilidades y coberturas de las  personas que están afectadas.

Los recursos asistenciales a las personas ya enfermas, es decir, adictos, y/o con uso problemático de drogas, las compartiré con ustedes en la próxima columna.

Esta información, para los pacientes mutuales y los beneficiarios de ASSE estarán presentes en la próxima instancia en la que comparta información con ustedes.

 

Adelanto que ante cualquier duda sobre uso de drogas, se puede consultar al teléfono de la Junta Nacional de Drogas, disponible las 24 horas del dia, que es el *1020 al que se puede llamar de forma gratuita desde cualquier celular y serán atendidos por equipos multidisciplinarios que los orientaran para manejar el problema en el que se encuentran. tweet

Seguimos en contacto.

 


 

[1] Conceptos base extraidos del Programa de Gobierno 2015-2020 “Compromiso de Cambio” del Partido Colorado. Capitulo Educacion, Objetivo estratégico 4, pag 28-29

[2] Publicacion JND Oferta de atención y tratamiento de personas con uso problemático de drogas

[3] Ibidem. Pag 60 a 63

 

 

Cecilia Hackembruch

Autor: Cecilia Hackembruch

Doctora en Medicina. Especialista en economía de la salud y calidad de servicios de salud. Health senior manager. Directora de ISALUD URUGUAY, Escuela de Gestión de Ciencias de la Salud.