Miércoles, 17 de junio de 2015

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Desde la tribuna

uruguay_argentina estadio 2

Foto: Gonzalo Gabriel

Respeto y antipatía fue el clima vivido en la noche del martes en el estadio La Portada de La Serena, desde la previa, durante el juego  y tras el mismo.

Cuesta explicarle al extranjero la forma de entender al hincha Uruguayo, que quedó más conforme que en la primera fecha, pese a la derrota ante Argentina, por lo que fue la actuación del equipo.

“Los equipos se van haciendo durante el torneo” fue lo que dijo Tabárez  en conferencia de prensa tras la derrota. Eso explica el sentir del Uruguayo que se acerco en buen numero a La Serena para acompañar al último campeón de América pese a que la victoria con Jamaica no había convencido. Es que pese a la derrota con Argentina, se vio un equipo  que da para entusiasmarse. En la previa todos somos conscientes de que Uruguay no cuenta con un plantel del poderío del argentino, pero también sabemos que el resultado ante ellos es impredecible porque Uruguay es Uruguay y eso es lo difícil de explicarle al Chileno y al resto de América  que lo vio desde afuera. Con un plantel en pleno recambio, sin su principal carta de gol y figura como Suarez,  por una abultada y absurda sanción. Con la baja por lesión de uno de sus mejores hombres del fondo como Martín Cáceres y con un equipo mixto entre experiencia y juventud que recién en la derrota frente a su clásico rival pudo demostrar que la mística está intacta y que pese al recambio se puede seguir soñando con repetir el título de la Copa número 16 para Uruguay.

Es una realidad que los argentinos  nos quieren más de lo que nosotros a ellos. Pese a tener muchas cosas en común y que somos confundidos en muchos casos por terceros, el uruguayo se resiste a ser confundido con un argentino. Eso se debe en gran parte a la rivalidad futbolística que tienen y una especial soberbia del argentino a inflar todos sus logros por encima del resto. “Messi es dios”, “Maradona el mejor jugador que existió” y “el papa es argentino”, son algunas de las frases más escuchadas en boca de los “hermanos” del otro lado del río, que molesta y mucho al uruguayo que en contraposición intenta ofenderlo a su estilo, destacando su “paternidad” tras obtener dos trofeos de América en tierras argentinas y destacando el titulo número 15 que ostenta por encima de su eterno rival.

Antipatía durante el juego y en la previa, cargadas de uno al otro, pero sin grandes problemas, cargadas con “insultos” pero con respeto, aunque cómico suene. Como debe ser, porque pese a todo, no es más que futbol y al siguiente día debemos seguir conviviendo como vecinos que somos. Que hay respeto no quedan dudas, los himnos fueron con un silencio por parte del rival que asombraba a propios y extraños, algo que tal vez debería ser cotidiano pero que lamentablemente no es tan común en nuestros tiempos.

Tras el juego, caras de orgullo y cabezas en alto, incluso alguna palabra de aliento por parte de los vencedores sobre los derrotados. Muchos esperaban alguna gastada para lanzar la primera piña, pero no llego. Los insultos quedaron en las tribunas y tras el juego hasta se me arrimaron niños argentinos intentando cambiar las camisetas con uruguayos. La mayoría con respuesta negativa por parte de los celestes, un poco de bronca y otro tanto de celos, pero siempre con respeto. Esto es futbol y los uruguayos más que nadie sabemos que da revancha, ellos también la tienen clara y saben que a Uruguay se lo respeta. Es un equipo que aparece en las que duelen.  Ayer apareció, la fortuna y tal vez los cambios no estuvieron de nuestro lado.  Pero como reprocharle guardarse una variante que se guardo a quien nos saco del pozo y nos deposito entre los mejores de nuevo. Por algo lo habrás hecho maestro… yo te banco.

Gonzalo Gabriel

Autor: Gonzalo Gabriel

Técnico en Comunicación Social. Relator (suplente) de fútbol 1330 AM. Conductor del segmento Peloteando en La Oral Deportiva(CX 22 Radio Universal). Panelista de La Oral Deportiva(CX 22 Radio Universal)