Domingo, 8 de julio de 2018

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Dos luces, dos avisos, dos inocentes

Un actor firma la propuesta de reforma constitucional “Vivir sin miedo“ impulsada por un Senador de la oposición.

Por haber firmado lo atacan duramente en redes sociales.

Lo insultan, lo acusan de traidor y, entre otras cosas, le dicen “burguesito cagón“.

Otro actor es crítico con un programa llamado socio espectacular.

Por ello se lo declara persona no grata y no se le permite ingresar a un teatro.

Estos dos hechos son dos luces, dos avisos, de algo muy grave: la intolerancia y la censura.

Para algunos parece ser que no se puede discrepar.

No se puede sostener una posición distinta a la suya o, peor aún, se está con ellos o en su contra. Enemigo o amigo parece ser la consigna.

Se es amigo si se dice que si a todo lo que ellos proponen, sin discrepar.

Si es enemigo le cargan con insultos, acusaciones y hasta no le permiten ingresar a un teatro.

Las redes sociales potenciaron esto.

Antes para insultar a otro había que ir a un medio de comunicación (un diario, una radio) y escribir o hablar en una audición.

Eso daba al otro la posibilidad de contestar en ese u otro medio.

Ahora es más sencillo: se abre una cuenta en twitter o facebook, se busca si el “enemigo“ de turno tiene a su vez una cuenta, se lo arroba y se le empieza a insultar.

Desde el año pasado en algunas redes ha habido un aumento enorme de usuarios que no incluyen su nombre y apellido completo sino un apodo o nombre seguidos de un número.

De esa forma quiénes son unos pocos, suman muchos usuarios y dan la sensación de ser miles.

Una forma cobarde de intolerancia de quienes no se animan a expresar su opinión y ser identificados.

Escondidos detrás de usuarios falsos aprovechan para realizar ataques, insultar y descargar su ira.

No hay nada nuevo sobre esto. Hace miles de años ya pasaba.

Platón y Jenofonte en su defensa de Sócrates revelan los motivos de la condena a este.

Sócrates fue cosechando enemigos a lo largo de su vida.

Su libertad, su independencia de criterio, no le gustaba a muchos.

Se opuso a la condena a los generales que en la batalla de Arginusas no habían enterrado los cadáveres de los soldados. Le parecía un exceso, una injusticia y contrario a la ley.

Por tener esa opinión distinta y por decir que le parecía equivocado que se eligiesen los cargos por sorteo y no a los mejores, lo comenzaron a odiar.

Tiempo después no aceptó lo que los tiranos le pedían que hiciera. Querían que detuviera y condujera a la muerte a León de Salamina.

El se negó y volvió a cargarse de enemigos por ello.

Salvando el tiempo, las distancias y los actores distintos, estamos en camino de lo que le hicieron a Sócrates.

El actor que firma por una propuesta de reforma constitucional con la que está de acuerdo pasa a ser un enemigo.
Pese a que está demostrando su independencia de pensamiento.

Es más, aclara que no votará a quien propone la reforma pero que está de acuerdo con esta propuesta, no con las otras.

Igualmente se le condena.

Conmigo o contra mi es el mensaje.

El otro actor es crítico con un programa que vincula a los espectadores con un emprendimiento teatral.

Por expresar su discrepancia no se le permite ingresar a un teatro que recibe millones de pesos del Estado.

Las redes sociales aportan el campo para que, además, se los ataque desde el anonimato.

Lo mismo le sucedía a Sócrates que se quejaba de que no le era permitido “conocer ni nombrar a mis acusadores, a excepción de un cierto autor de comedias … quedan ocultos sin que pueda llamarlos ante vosotros y refutarlos“.

Hay otra cosa que afirmaba Sócrates y que les es aplicable a quienes hoy atacan a otros por pensar distinto.

Sócrates afirmaba que quienes lo acusaban no le hacían un mal a él. El mal se lo hacían a ellos mismos al trabajar para condenar a un inocente.

En este caso a dos que se los condena por pensar diferente.

Pedro Bordaberry

Autor: Pedro Bordaberry

Abogado, Senador, 57 años.

  • Gabriel Gabbiani

    Pedro claro y certero como siempre. Traduciendo en palabras una realidad que se vive diariamente y que muestra una sociedad cada vez más fracturada y dividida.

  • Cristina Pariani Capdeville

    Nada…comparado con el asesinato de tantos inocentes bajo el infame gobierno de su padre,Senador.

  • JuanJuan

    Hoy día: 400 asesinatos por año doña y el gobierno del padre de infame tuvo nada comparado con el lumpen gobernante en la actualidad.