Viernes, 5 de junio de 2015

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Economía: Realidad y Discursos

abriendo el paraguasTerminaba el año 2012 con una entusiasta presentación del equipo económico en el tradicional cierre de año de ACDE. Pero un mes después, ante la publicación de un deslucido déficit del sector público global del 2,8% el ministro Lorenzo manifestó  preocupación. Pasada la semana de turismo 2013, el senador Pedro Bordaberry  interpeló al ministro Fernando Lorenzo. Le señaló, con enfoque constructivo, que a su entender estaban titilando algunas luces importantes del tablero de comando  de la economía: el déficit fiscal, la inflación y el retraso cambiario (y también indicadores más completos de la  competitividad). Recordó  además que esas tres luces juntas constituían una trilogía muchas veces citada (explicando la génesis de crisis económicas).

El equipo económico y la bancada del Frente Amplio desecharon enfáticamente el planteo defendiendo la  política fiscal y monetaria seguida hasta el momento, aunque poco tiempo después se procesó algún cambio (el B.C.U. sustituyó los objetivos de inflación por metas cuantitativas de la cantidad de dinero).

Durante el año 2014, en ocasión de la campaña electoral, el Partido Colorado presentó su programa de gobierno. Lo hizo sin dramatismos pero señalando reformas impostergables para alcanzar un verdadero desarrollo económico más allá del cambio de escenario que todos los analistas pronosticaban.

En el capítulo de escenario y diagnóstico del programa de gobierno del Partido Colorado (páginas 135 y 136) se concluía que: “América Latina completó hasta 2012 una década de fuerte crecimiento (4%) como consecuencia de un escenario que la favoreció. El crecimiento de China impulsó la demanda de materias primas, llevando sus precios a records históricos tal como se ha expresado. Sobre esta base mejoraron los términos de intercambio y la producción”.

se revierte el viento de colaDecía más adelante que “El extendido período de tasas de interés cercanas a cero y la falta de oportunidades de negocios en las economías desarrolladas impulsó en forma extraordinaria la inversión, de la mano de la llegada de capitales que no encontraron mejores alternativas en el norte.”

Se alertaba también que “La abundancia de divisas combinada en muchos casos con políticas fiscales pro cíclicas ha determinado en muchos países la sustitución de bienes nacionales por importados, rezagando a la industria manufacturera”.

Se agregaba a continuación que “Desde 2013, año en que U.S.A. comenzó a recuperarse, aunque el proceso no ha terminado de consolidarse, los mercados han comenzado a anticipar los efectos que tendrá una política monetaria menos laxa (con mayores tasas de interés). A esto se agregarán expectativas de menor crecimiento en China, dudas sobre la salud de su sector financiero y el inicio de la recuperación de la zona euro (1%).

Con este nuevo escenario, América Latina y el Caribe cierran el año 2013 con la tasa de crecimiento más baja en 4 años (2.6%), Brasil cierra un nuevo año con claros síntomas de agotamiento de su modelo de crecimiento, por la falta de reformas. Para 2014 se prevé entonces: precios de commodities debilitados, dólar fortalecido y menor llegada de capitales a América Latina y el Caribe.”.

En la página 137 del programa de gobierno del Partido Colorado se terminaba concluyendo que: “El nuevo escenario implica una batería de desafíos, muchos destacados en reciente informe de la CEPAL: fortalecer la sostenibilidad fiscal; mejorar el manejo monetario para encausar la inflación y permitir la mejora del tipo de cambio real; alcanzar una mayor diversificación de la producción; desarrollar la innovación aplicada a la cadena productiva, para incorporar conocimiento y agregar mayor valor a la producción; mejorar los demás aspectos que hacen a la competitividad (infraestructura, mejora educativa, sofisticación de los negocios, incorporación de tecnología, eficiencia de los mercados, mejora de la cadena logística, desarrollo del mercado financiero y lograr una mejor inserción internacional conquistando nuevos mercados”

el-telescopio-portal-941673Luego a lo largo de 352 páginas el programa colorado desarrollaba en detalle la estrategia, los lineamientos y las acciones para resolver este y otros desafíos económicos y sociales. Fue el único programa que planteó concretamente cómo mejorar el resultado fiscal y el que más abundó en todo lo que involucra la mejora de la competitividad.

Sin embargo, en setiembre de 2014, en plena campaña electoral, el entonces vicepresidente Danilo Astori manifestó en forma categórica: “no escucho ninguna idea buena” (en materia económica).

Declaró también que: “La situación fiscal del país es la más sólida que yo recuerde en décadas. Está asentada sobre pilares muy importantes, como son los fundamentos del crecimiento, aún en estas épocas de desaceleración.” Y concluyó: “Entonces yo no comparto el grado de dramatismo con el que plantean otros partidos el resultado fiscal. Afirmo que es un resultado absolutamente sostenible. Y naturalmente, en la medida que pueda ser mejorado, será mejorado. Pero no requiere ni anuncia ajustes importantes.” Aseguró que “tres puntos de déficit en este momento no tienen nada que ver con tres puntos de déficit hace diez años. Hace diez años era un resultado grave. Hoy no lo es.”

portal-de-noticias-uruguay-1672624En esos días, el candidato a vicepresidente Raúl Sendic anunciaba (fuente Brecha) un paquete de 40 medidas para la clase media: cambio en la liquidación de IRPF, separando liquidación de aguinaldo y salario vacacional, deducción de cargas sociales del servicio doméstico, descuento en la liquidación del IASS del alquiler y casas de salud.; “deducciones a aquellos que atienden niños o a quienes tengan gastos dentro del sistema de cuidados o para la promoción de la natalidad”. Se prometía también mejorar la canasta básica y entregar “vouchers” de compras a los jubilados. Y se anunciaron también otras medidas “que tienen que ver con las clases medias, jóvenes, mujeres jefas de hogar, que es un problema que encontramos en todo el país”.

Estas promesas se agregaron a la de alcanzar el  6% del PBI para la educación, aumentar un 1% del PBI la inversión en ciencia y tecnología y a los 250 millones de dólares de presupuesto anual que alcanzaría el sistema nacional de cuidados al final del quinquenio.

En el mes de diciembre de 2014, días después de ganadas las elecciones, el economista Mario Bergara, declaraba en un largo reportaje que le hiciera el periodista Emiliano Cotelo: “Sin duda la economía uruguaya sigue atravesando un período realmente saludable. El crecimiento es bueno, la estructura de crecimiento es saludable también, pero no es un crecimiento basado exclusivamente en uno de sus componentes, sino que tanto las exportaciones como la inversión, como el consumo muestran un equilibrio en esta contribución al crecimiento. No tenemos variables que desequilibren la estructura, por lo tanto sobre todo el hecho de que la inversión sigue firme nos permite ser relativamente optimistas en cuanto a que en los próximos años vamos a tener también crecimientos adecuados.” Y luego aseveró que “el déficit fiscal es totalmente manejable, porque hay una perspectiva de lo que los economistas llamamos sustentabilidad fiscal…”.

En marzo de 2015, el nuevo Canciller Nin Novoa cambió las estrategias de “Latinoamérica unida” y “más y mejor Mercosur” por la de “flexibilizar el Mercosur para que se incorpore a los grandes flujos comerciales del mundo”.

Sobre fines de marzo de este año, Búsqueda publicó que el presidente Tabaré Vázquez se mostró preocupado ante los integrantes de la Suprema corte de Justica, porque la situación económica y fiscal del país resultó más compleja de lo que había pensado. Ante esta noticia el ex Presidente José Mujica, reflexionó que “el equipo económico es el mismo”, y terminó concluyendo que “debe estar macheteando ante la discusión del Presupuesto quinquenal” y que “es probable que no haya plata para cumplir las promesas electorales que se hicieron”,

El 20 de abril  el diario el País publicaba  en un reportaje al ministro Danilo Astori en Washington, la siguiente respuesta: “va a haber que actuar en materia fiscal con mucha prudencia y no solo por la cantidad del gasto, sino con la calidad del mismo”.

Luego, ante la pregunta del periodista: “Si tuviera que definir el principal riesgo para la economía uruguaya, ¿sería por el lado del déficit, la inflación o la desaceleración del crecimiento?” tuvo la siguiente contestación: “Problemas macroeconómicos, dos fundamentales que están muy asociados entre sí: inflación y resultado fiscal (espacio fiscal). Son quizás las dos preocupaciones más importantes. No defino eso como objetivos en sí mismos, solo que ese equilibrio entre la herramienta fiscal, la monetaria y la herramienta de ingresos, herramientas entre las que tiene que haber consistencia muy sólida, son la base fundamental sobre la cual se proponen todos los cambios que hemos comprometido y que vamos a cumplir, y al mismo tiempo tener una economía que siga mejorando. Los equilibrios macro no son los objetivos de la política económica, pero son insustituibles para que los objetivos de la política económica se puedan cumplir, incluso los que ya se lograron”.

el-telescopio-uruguay-1672623Y pocos días después, saliendo de un Consejo de Ministros, Astori se cuidó de enfatizar que el gobierno tiene la voluntad de cumplir sus promesas electorales pero advirtió: “nuestro programa indica que tenemos que ir tendiendo a ese porcentaje del producto (para la educación), eso es lo que vamos a hacer, tender en este presupuesto”. Y agregó que “si llegamos o no al final del período lo veremos, haremos todo lo posible”.

El 14 de mayo próximo pasado, el Presidente Tabaré Vázquez convocó a la residencia de Suárez a los presidentes de las principales empresas públicas. Tras la reunión fuentes oficiales adelantaron a un periodista del diario El País que una primera medida será reducir en un 75% la publicidad en las empresas monopólicas y 50% en las no monopólicas. Además el ministro Astori anunció que el gobierno quiere aumentar en US$ 600 millones los aportes de las empresas públicas a Rentas Generales (aproximadamente un punto del Producto Interno Bruto). Asimismo  advirtió que “hay que establecer prioridades porque muchas veces tenemos planes de inversión que superan las posibilidades del país y de la propia empresa”.

¿Habrá habido cambios tan drásticos en el escenario económico que justifiquen estos cambios en los discursos?

Si analizamos la evolución de las expectativas de los analistas sobre un indicador resumen como es el crecimiento esperado para la economía uruguaya en 2015, debemos concluir que no. En efecto, la mediana para 2015 de la Encuesta de Expectativas Económicas que publica el B.C.U. pasa de 2,85% en mayo de 2014 a 3.00% en setiembre del mismo año  y a 2,9% en mayo de 2015.

Y aun asumiendo que el escenario actual sea mucho peor que el de hace un año, no pueden caber dudas que la agenda de reformas y acciones sigue siendo la misma.

Compartimos que debemos mantener “varios platitos chinos girando a la misma vez”. Pero no creemos que para ello debamos optar entre crecimiento, inflación y mejora del tipo de cambio real. Solo generando un círculo virtuoso a partir de políticas fiscales, monetarias y de ingreso consistentes, lograremos el objetivo final de generar un crecimiento más parejo y sostenible que permita alcanzar mejores niveles de bienestar económico y social a la población.   tweet

 

Alvaro Rossa

Autor: Alvaro Rossa

Contador Público (UdelaR). Asesoramiento y gerenciamiento de empresas. Subsecretario de Economía y Finanzas (Ago.2003-Mar.2005). Negoció la condonación de deuda con Francia para financiar la creación del Instituto Pasteur de Montevideo. Integró su Primer Consejo de Administración. Lideró desde el MEF, el proceso que culminó con la de instalación de Botnia en Uruguay. Trabajó en la D.G.I en Fiscalización, Organización y Métodos y luego como Coordinador de la Asesoría Económica entre 1990 y 2003. Participó en dicho período de la Programación Financiera del Sector Público.