Domingo, 4 de febrero de 2018

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Ecuador frena a Correa y le dice no a la reelección indefinida

Los resultados preliminares confirman hoy el triunfo del sí a la eliminación de la reelección indefinida en Ecuador en un referéndum convocado para frenar las aspiraciones del exmandatario Rafael Correa , que durante una década gobernó con vocación hegemónica y se presentó como uno de los líderes de la izquierda del continente.

Con poco más del 20% de los votos escrutados, la opción por el sí en las siete consultas se impone por entre el 63% y el 75% de los votos, tras un mes de campaña que expuso abiertamente el desencuentro irreconciliable entre Correa y Moreno. El actual jefe de Estado tomó ventaja desde el vamos, al encolumnar detrás del sí a 36 organizaciones, contra solo cuatro que dieron batalla por su predecesor.

La relación entre los dos enconados enemigos marcó a pleno el proceso de la consulta: hubo primero frialdad, después enojo, más tarde severos cuestionamientos cruzados y luego una distancia abismal y acusaciones de traición hacia Moreno y de corrupción hacia Correa y su década de gobierno.

Con intereses bien distintos, sindicatos, partidos de izquierda y de derecha y organizaciones empresariales respaldaron la consulta, bajo el supuesto de que un triunfo del sí sería un golpe irremontable para las aspiraciones futuras de Correa, que lideró el país de 2007 a 2017.

Los sondeos favorables a esta suerte de moción de censura definitiva de Correa, con una tendencia apabullante por el apartamiento perpetuo del antiguo hombre fuerte, daban pocas a esperanzas al expresidente, que hoy prácticamente se mostró resignado, pero listo para abrir otro frente de batalla.

Además de soltar el lastre de Correa, Moreno contaba con esta consulta para hacerse del capital político necesario para tomar un rumbo distinto al de la “revolución ciudadana” de su antecesor, antiguo aliado y actual enemigo político. Moreno, el popular exvicepresidente de Correa de 2007 a 2013, ganó las elecciones el año pasado gracias al enérgico apoyo de su entonces camarada, pero tardó poco en cortarse solo.

Moreno se convirtió en un feroz crítico de su antecesor, uno de los líderes del “socialismo del siglo XXI”, al que acusa desde su asunción al poder en mayo de haber derrochado la millonaria renta petrolera y de haber liderado en estos últimos años un gobierno corrupto.

 

La Nación

 

El Telescopio

Autor: El Telescopio