Sábado, 22 de octubre de 2016

MENU

El cambio climático y sus impactos en el desarrollo y la salud en América Latina y el Caribe.

La región de América Latina y el Caribe cuenta con una enorme diversidad de paisajes y ecosistemas. Esta región es muy heterogénea en cuanto al desarrollo económico y a los antecedentes sociales e indígenas. También constituye una de las regiones más urbanizadas del mundo. En América Latina y el Caribe, los cambios en la temperatura y las precipitaciones, las olas de calor y el derretimiento de los glaciares tendrán efectos adversos en la productividad agrícola, los regímenes hidrológicos y la biodiversidad.

En Brasil, si no se realiza una adaptación adicional, el rendimiento de los cultivos podría disminuir entre el 30% y el 70% en el caso de la soja y hasta el 50% en el caso del trigo con un aumento de temperatura de 2°C. La acidificación de los océanos, el aumento del nivel del mar y la mayor intensidad de los ciclones tropicales afectaran los medios de subsistencia costera, así como la seguridad alimentaria e hídrica, particularmente, en el Caribe. La seguridad alimentaria locales también se ve seriamente amenazada por la disminución que se prevé en el potencial de pesca. Las disminuciones y los cambios en la disponibilidad del agua serian particularmente graves para las ciudades andinas. La selva tropical amazónica podría quedar expuesta a una degradación forestal a gran escala que contribuya al aumento de la concentración del dióxido de carbono en la atmósfera.


Impactos en el Bienestar:

Un Análisis reciente (Dell y Jones, 2009) de datos históricos del periodo comprendido entre 1950 y 2003 muestra que el cambio climático ha afectado negativamente el crecimiento económico de los países pobres durante las últimas décadas. Se ha demostrado que el aumento de las temperaturas tiene grandes efectos negativos para el desarrollo económico de las naciones pobres: con el alza de 1°C en la temperatura regional en un año especifico, el crecimiento económico se reducirá ese año en alrededor del 1,3%. Los efectos en el crecimiento no se limitan a la reducción del producto de algunos sectores afectados por las altas temperaturas, sino que se dejan  sentir en toda la economía de estos países. Se descubrió que los efectos se mantenían durante horizontes de 15 años. Si bien no es concluyente, este estudio sugiere el riesgo de que los países pobres reduzcan sus tasas de crecimiento económico en el futuro, con probabilidades de que los efectos persistan a mediano plazo.

En lo referente a la Salud la región de América Latina y el Caribe enfrenta un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad debido a enfermedades infecciosas y sucesos climáticos extremos. Los patrones observados en la transmisión de enfermedades asociadas con distintas partes del ciclo del ENOS brindan  pistas sobre el modo en que los cambios en la temperatura y las precipitaciones podrán afectar la incidencia de una enfermedad particular en un lugar determinado. El cólera, las diarreas, la malaria se verá a flor de piel. Los pronósticos de cómo la incidencia del paludismo en la región  podría verse afectada por el cambio  durante el resto del siglo son, en cierto modo, incongruentes y algunos estudios señalan una mayor incidencia mientras que en otros señalan una incidencia menor. Tal incertidumbre también caracteriza los estudios sobre la relación entre el cambio climático y el paludismo a nivel mundial, y refleja la complejidad de los factores ambientales que tienen influencia en la enfermedad.

Impactos previstos del Cambio Climático en sectores claves de la región de América Latina y el Caribe.

Redondeando los futuros riesgos e Impactos provocados por un Clima Cambiante.

Una Gran parte de las especies afrontan un riesgo creciente de extinción debido al cambio climático durante el S. XXI y posteriormente, especialmente porque el cambio climático interactúa con otros factores de estrés (Nivel de confianza Alto). La mayoría  de especies vegetales no pueden desplazar sus rangos de distribución geográfica de forma natural con la suficiente rapidez para acompasarlos a las tasas del Cambio Climático  actuales y las altas tasas proyectadas en la mayoría de los paisajes; la mayoría de los pequeños mamíferos y moluscos dulceacuícolas no serán capaz de acompasar su tasa de desplazamiento a las tasas del cambio climático bajo  los escenarios y superiores en paisajes llanos o semillanos  en el siglo actual. El riesgo futuro se señala como alto por la observación de que el cambio climático global natural a un ritmo inferior al actual cambio climático antropógeno provoco considerables desplazamientos de los ecosistemas y la extinción de especies durante los últimos millones de años. Los organismos marinos se verán confrontados progresivamente a niveles decrecientes de oxigeno y altas tasas y magnitudes de acidificaciones oceánica. Los ecosistemas de arrecifes de coral y los ecosistemas polares son muy vulnerables. Los sistemas costeros y las zonas bajas están en situación de riesgo debido a la elevación del nivel del mar, la cual no cesara durante siglos incluso aunque se estabilizara la temperatura media global (nivel de confianza alto).

Las proyecciones indican que el Cambio Climático socavará la seguridad alimentaria. En razón del cambio climático proyectado para mediados del siglo XXI y posteriormente, la redistribución global de las especies marinas y la reducción de la biodiversidad marina en las regiones sensibles dificultará el mantenimiento sostenido de la productividad pesquera y otros servicios ecosistemicos. En relación con el trigo, el arroz y el maíz en las regiones tropicales y templadas, las proyecciones señalan que el cambio climático sin adaptación tendrá un impacto negativo en la producción con aumentos de la temperatura local de 2 °C o más por encima de los niveles de finales del S. XX, aunque puede haber localidades individuales que resulten beneficiadas de este aumento.

 


 

Fragmentos Extraídos del Curso “Bajemos la Temperatura de la Ciencia a la Acción” (Bank World Group), Plataforma Cursera.  Setiembre 2016.

Beatriz Ferreira

Autor: Beatriz Ferreira

Licenciada en enfermería, Máster en Dirección Estratégica en Organizaciones de Salud, Gerente en Proyectos, Coordinadora Nacional de Ruenfi (Red Uruguaya de Enfermería Informática OMS/OPS). Docente Grado 2 de la Cátedra de Salud Comunitaria Facultad de Enfermería (UDELAR) Voluntaria en linea de Naciones Unidas(VNU)