Viernes, 23 de septiembre de 2016

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El deporte cuando rehabilita e integra

Carlos Arboleya es un jugador de rugby de Paysandú, que por muchos años defendió la celeste del seleccionado uruguayo de “Los Teros” con destacadísima actuación. Como muchos tantos deportistas amateur de este país, Carlos aplica y pregona los valores del compañerismo, la solidaridad, el respeto y la integridad.

A él se le deben muchas batallas logradas, formidables entregas y hasta el try contra Fiji en el Mundial de Rugby de Inglaterra del año pasado, donde Uruguay se codeó y ganó el respeto de los 20 mejores equipos del mundo.

Pero a él también se le debe el reconocimiento público de la excelente decisión de enseñar rugby a los reclusos del Comcar, una iniciativa innovadora por primera vez aplicada en ese ámbito.

Vale el justo reconocimiento y conocer el origen de esta formidable acción de utilizar el deporte, en este caso el rubgy, como elemento de rehabilitación educativa y social.

Todo comenzó en sus estudios en la Universidad de Montevideo con la investigación de un proyecto junto al Profesor Alejandro Cid, denominado “Mecanismos detrás del abuso de sustancias y el rugby. Lecciones de un experimento de campo con reclusos”, que los llevó a plantearse el desafío de convencer de la utilidad social de enseñar este deporte en el Comcar.

La reacción de los presos fue inmediata. Estaban encantados, salían al aire libre escapando del hacinamiento, de la depresión y poco a poco comprendían que los códigos de un deporte, lejano y elitista para algunos, los ayudaba a liberar tensiones y pensar en grupo.

De a poco comprendieron, que no sólo era bueno estar afuera, sino que el ejercicio deportivo era saludable de por sí, pero también era la herramienta que los llevaba al compañerismo, al trabajo en equipo y darse cuenta que el actuar en grupo permite superar problemas personales que a veces parecen imposibles de solucionar. En equipo se fortalecen y encuentran camino a los aspectos personales muchísimas más veces de lo que nos parece.

Al principio se trataba de un plan piloto por seis meses, pero que dado el éxito alcanzado se extendió por un año, hasta que Arboleya fue a Inglaterra junto a 30 “gladiadores” más, representar a la celeste en la Rugby World Cup 2015.

En esos meses se produjo una interesante manifestación positiva de acción colectiva por parte de los participantes del proyecto. Mientras no se retomaban las practicas, los mismos presos e incluso sus familiares, preguntaban a los encargados del centro de reclusión cuando se retomarían las prácticas; mientras las autoridades del Ministerio del Interior y los directivos de la Unión de Rugby del Uruguay (U.R.U.) estaban coordinando una segunda etapa del proyecto más ambiciosa.

Finalmente se suscribió el acuerdo de extensión del programa de rugby en las cárceles y desde marzo de este año alrededor de 200 reclusos menores de 25 años, pertenecientes al Módulo Nº 11 del Comcar,  recibieron clases de rugby mientras se sumaban los pedidos de otros módulos para incorporarse a esta rica experiencia.

Consciente la U.R.U. de los avances alcanzados, resolvió aumentar su apoyo a esta experiencia; involucrando a “Los Teros” Ignacio Secco, Rodolfo de Mula y al capitán Alejandro Nieto quienes, junto a Alvaro Crovetto, Danilo Botta y Matías Benitez, coordinan que la Unidad Nº4 Santiago Vázquez tenga prácticas todos los miércoles y viernes.

Los resultados son verdaderamente positivos, si bien el objetivo de rehabilitación es a largo plazo, para que cuando cumplan la pena busquen trabajo y se integren plenamente a la sociedad, hoy ya se ven los cambios.

El cansancio de las prácticas los hace dormir toda la noche, varios fuman menos, la convivencia entre ellos mejora y aquellos primeros golpes propios del contacto, que al principio generaban rispideces, se tornaron  una enseñanza del cuidado físico del otro que enseñan las reglas del juego.

Varios de los que al principio se incorporaron a las prácticas sólo para salir de las celdas, donde permanecían muchas horas, hoy son los mismos que están primeros en asistencia, ya que no se quieren perder una clase. Se perciben conductas solidarias, de unión y de respeto, como prestarse ropa o zapatos deportivos o ayudarse a alimentarse para estar más fuertes en cada entrenamiento.

El mes pasado se incorporaron 50 presos más del Módulo Nº4, existiendo actualmente listas de aspirantes de otros módulos que solicitan a las autoridades carcelarias sumarse a este proyecto deportivo. Entre quienes trabajan para ampliar el convenio y llevar este proyecto al interior, a la ciudad de Paysandú, se aspira lograr el apoyo de “Club Trébol” para que sea un socio fundamental para expandir exitosamente esta experiencia.

Pero no sólo en las cárceles se debe buscar con el deporte la integración social.

La U.R.U., consciente de que el rugby con su especial filosofía de trabajo en equipo, puede ser  una efectiva herramienta integración social, es que lleva adelante estas acciones en asentamientos, barrios y escuelas a través del “Programa Pelota al Medio del Ministerio del Interior” y  con el “Municipio E” de Montevideo.

Por otra parte, hace más de 4 años, por un acuerdo con las autoridades de la enseñanza, más de 7000 escolares de las más diversas escuelas de todo Montevideo se han involucran con este deporte, practicándolo y alentando a la celeste cada vez que juega en el Estadio Charrúa.

Además, a partir de este año, el acuerdo suscrito con el Municipio “E”, permite a niños y niñas de las escuelas que comprenden Carrasco Norte, Punta Gorda, Malvín Nuevo, Malvín Norte, Las Canteras, Unión y Buceo ya estén practicando este deporte con regularidad.

Lo inesperado fue que en Euskal Erría, Malvín Norte, los alumnos y alumnas de los últimos grados de la Escuela Nº267, empezaron el mes pasado  a realizar sus primeras practicas regulares de rugby de forma curricular en horario de clase. Por contagio seguirá el mismo camino en breve el liceo Nº42, vecino de esta escuela.

Otro programa de la U.R.U., denominado “La Escuela juega al Rugby” , permite que varios “Teros” introduzcan en el rugby a escolares y liceales, en el propio Estadio Charrúa, en dos turnos, uno de 9 a 11hs y otro de 14 a 16hs, todos los martes de agosto y setiembre.

En forma similar estas prácticas se están extendiendo, por acciones de la U.R.U., a asentamientos o barrios de contexto crítico como Marconi, Casavalle, así como al  Municipio “18 de mayo” de Canelones.

Los lunes en la Plaza del barrio “Vista Linda” de la ciudad de Las Piedras, donde concurren masivamente escolares de las escuelas 271 y 169, las risas y juegos involucran a varios integrantes de “Los Teros”, todos al son de la pelota ovalada.

Todos los días vemos noticias que nos refieren a problemas de desintegración y marginación social en el país.

La sociedad y las autoridades públicas en general, deberían detenerse su atención en estas experiencias, de cooperación entre la sociedad civil y el Estado,  y ser conscientes de las `potencialidades positivas de emplear el deporte como elemento clave de cohesión social.

Pablo Ferrari Ciccone

Autor: Pablo Ferrari Ciccone

Abogado. Apasionado por el deporte, fue jugador, entrenador y delegado del Montevideo Cricket Club (fundado 1861); Cronista deportivo en “La República” y “La Mañana”; Manager del Seleccionado de Rugby “Los Teros” en las Eliminatorias, Sudamericanos, Panamericanos y los Mundiales de Rugby GALES 1999 y AUSTRALIA 2003; Presidente de la Unión de Rugby del Uruguay (U.R.U.); Director General de Deporte (2002-2005); Pte. Consejo Sudamericano del Deporte (CONSUDE); Vice-Presidente del Consejo Americano del Deporte (CADE); Co-Pte de la FUNDACION DEPORTE URUGUAY; Board Foundation Member of WADA (World Anti-Doping Agency); Sub-Director del Instituto del Derecho Deportivo; Representante gubernamental en Juegos Panamericanos Santo Domingo 2003 y JJOO Atenas 2004; observador Independiente de WADA en JJOO Beijing 2008; Promotor de la Sede Regional WADA en Montevideo para Latinoamérica y organizador del 1er. Simposio Educacional de WADA sobre Políticas de Antidoping; Miembro de la Asociación Uruguaya de Derecho Deportivo. Actualmente se desempeña como Consultor y Conferencista internacional sobre deporte, organización, legislación y políticas antidopaje; Delegado y asesor legal ante el C.O.U.; Miembro Tribunal Antidopaje de la ONAU y Secretario Honorario de la U.R.U.