Lunes, 5 de marzo de 2018

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El mayor aliado de la delincuencia es la impunidad

Es grande la angustia de la gente ante el delito, la situación de la inseguridad se torna hasta desesperante. Muchas personas sienten que tienen temor de dejar su casa sola o salir de ella. Hay un sentimiento de orfandad.

Si no se está seguro en un lugar (casa, escuela, trabajo, calle) es porque las autoridades no dan las garantías suficientes y no cumplen con sus obligaciones y responsabilidades con eficacia.

Paralelamente, el presupuesto destinado al Ministerio del Interior se multiplicó casi por 4; y está mucho mejor en cantidad de funcionarios, en armamento, en vehículos, en equipamiento, en tecnologías, en mejores salarios, en absolutamente todo. Cabe entonces cuestionarse:¿Los uruguayos estamos mejor en seguridad?.

En los primeros 2 meses del año 2018 ya ocurrieron 70 homicidios, es decir promedialmente más de uno por día (el año anterior en el mismo período habían sido 48 homicidios). Por ende este año representa una cifra realmente record. A su vez, el año pasado también tuvimos un nuevo aumento de crímenes que alcanzaron los 283.

La responsabilidad por la inseguridad no puede atribuírsela a la sociedad. Decir “La culpa es de la sociedad” es la frase perfecta para que la culpa no sea de nadie y que todo siga igual.

Tampoco es válido generalizar en el Estado. En materia de seguridad no fracasa el Estado, fracasa quien lo gestiona: el gobierno. Y tampoco la tiene la prensa por informar de la realidad que nos afecta.

Cada día los uruguayos gastan más en seguridad, en cerraduras, rejas, alarmas, seguros, los guardias seguridad privada, etc. tratando de protegerse del auge delictivo. Prueba de que la inseguridad ha empeorado.

La constante de muertos y heridos, de asaltos y rapiñas, de golpes a remesas y redes de pagos, a shoppings, a casinos, a cajeros automáticos, a lo que se suman asonadas en avenidas y calles, y hasta los casos de familias humildes expulsadas de sus casas por bandas de narcotraficantes, ilustra hasta el grado que se ha llegado. Y cuando se llega a la situación límite en que las víctimas del delito son los propios policías (rapiñaron a tres en una semana) significa que el desborde es gravísimo y el fracaso es rotundo.

Gran parte del problema radica en que el mayor aliado de la delincuencia se llama impunidad.  Es decir, si los delitos no se aclaran, si el delincuente no es capturado, si no se consiguen las pruebas, si no se lo lleva a la justicia, y una vez que se cumplen todas esas etapas la justicia no lo logra procesar, o lo procesa y no cumple la totalidad de la pena, estamos ante un problema. Porque el delincuente lo que percibe es que hay una especie de luz verde para seguir delinquiendo, donde el mismo se transforma en un “negocio próspero”.

La impunidad opera como casi un incentivo. Cabe consignar que la reinserción social debe ser un objetivo a cumplir de la condena, pero su fin primero y principal es la protección social de la mayoría silenciosa que no delinque.

La fuerte caída en la aclaración de los homicidios, donde la tasa de no esclarecimiento es del 49,8,  implica que la mitad de los 283 homicidios ocurridos en el año pasado estén sin aclarar, y ello es un dato brutal de impunidad.

Se ha publicado que el ministro habría señalado que iba a crear una especie de dirección de investigaciones, que la prensa incluso la puso “el FBI uruguayo”, pero las comparaciones con el FBI que se hace dejan mucho que desear El FBI no recoge pruebas de crímenes en cajas de bananas, el director del FBI no se va de vacaciones cuando le están explotando cajeros, robando los locales de cobranza y cuando tiene un muerto por día.

Otro punto cardinal es el de la rehabilitación. Y los números en esta materia también dejan mucho que desear (el 80% de la población reclusa no estudiaba, el 65% no trabajaba y el 60% son reincidentes).

Cambiando al Ministro del Interior y a su equipo no va a cambiar todo, pero muy probablemente dejando a este equipo no va a cambiar nada.

Guillermo Maciel

Autor: Guillermo Maciel

Doctor en Derecho y Ciencias Sociales. Doctor en Diplomacia. Docente de la Universidad de la República; de la Universidad de la Empresa y de otros centros de estudios superiores. Director General del Ministerio del Interior de la República Oriental del Uruguay de 1999 a 2005. También se desempeñó como asesor del Ministro del Interior durante 1998. Asesor del Comité Nacional de Calidad de la Presidencia de la República de 1996 a 1999. Director del Observatorio en Seguridad de la Fundación Propuestas. Consultor especializado en seguridad ciudadana; y autor de varios trabajos publicados sobre la materia.

  • Manuel Patrón Mederos

    Ruge el motor

    Desde hace años,no sabría decir desde cuando pero fue paulatino y en constante avance,la sociedad sufre un proceso de descomposición y decadencia a nivel moral,ético y político.
    Ahí es donde comienza la escala del crimen.
    Y el sujeto se pone en movimiento.

    Después prosigue cuando el sujeto perpetra su primera fechoría y en el ambiente en que se mueve es recibido con aplausos.
    Y avanza.

    Luego perpetra una fechoría más “pesada”,siguen los aplausos y la situación se agrava más,aún,cuando se da cuenta que las leyes lo protegen más a él que a la víctima.
    Otras veces,se da cuenta que si perpetra un delito sin resultado de muerte el caso ni siquiera será investigado.Y llegado el momento tampoco le importa disparar a matar si ve amenazada su libertad.
    Y avanza.

    En los tiempos libres mira televisión.Y ve que los políticos y los gobernantes roban con descaro,se acomodan ellos y acomodan a sus familiares,mienten con obscenidad para intentar tapar sus latrocinios,arreglan licitaciones y compras directas para poder “morder”,y el sujeto se hace una pregunta afirmativa:¿si ellos que están pipí cucú roban y mienten como quien lava y no tuerce,porque no lo voy a hacer yo que estoy en la llaga…?
    Y avanza.

    Termina de ver el informativo,a veces termina el faso o acomoda una línea para esnifar,se calza el fierro debajo de la ropa,monta en la moto o en el auto robado y sale a hacer la moneda.
    Y avanza.-

  • Walter Maggio

    Y LOS QUE CREARON LA IMPUNIDAD Y LA SIGUEN CUIDANDO, SON LOS MINISTROS DE LA SUPREMA CORTE SIN JUSTICIA, AL LEVANTAR UNA MURALLA EN LA SUPREMA CORTE, EN PROTECCION DE LOS MILICOS TORTURADORES LADRONES ASESINOS Y VIOLADORES DE LOS DDHH. ETC.