Lunes, 29 de agosto de 2016

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El Presidente perdió el rumbo

“El que quiera pegarle al gobierno que no se escude en la educación“ y “Ser joven no es delito“ fueron las principales declaraciones que hizo ayer domingo en Fray Bentos el Presidente de la República.

Tan destemplados comentarios no son propios de quien ejerce la primer magistratura del país y revelan el mal momento que está atravesando el Dr. Tabaré Vázquez.

Los graves problemas económicos que enfrenta su gobierno, la ineficacia en brindar un mínimo de seguridad a los ciudadanos, los constantes errores en la política internacional y el retroceso en materia educativa parecen haber influido en un presidente que ayer perdió el rumbo.

Defender a su gobierno pidiendo que nadie se escude en la educación es un doble error.

El primero, es que con ello parece querer callar a los que señalan el retroceso y los malos resultados que las políticas públicas educativas obtuvieron en los últimos tiempos. Ese retroceso y esos malos resultados provienen de indicadores objetivos como lo son las pruebas PISA, los Terce y Serce, y los estudios del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd).

No es callando a los que, fundados en estos estudios, piden cambios para mejorar la educación que se logrará mejorar.

Quien los señala y pide cambios no está “pegándole al gobierno“ y menos “escudándose en la educación“ para ello. Todo lo contrario; quien pide cambios justamente lo que está haciendo es defendiendo a esa educación para que vuelva a tener la calidad que ha perdido en los últimos quince años.

El segundo error del presidente es justamente que está haciendo lo que critica: se escuda en la educación para evitar que lo critiquen. Recurrir a ella pidiendo que no se la utilice “para pegarle“ es precisamente utilizarla políticamente.

La segunda frase (ser joven no es delito) parece querer restaurar una discusión que el pueblo uruguayo laudó con su voto en octubre del 2014.

Fue el slogan de campaña de quienes se opusieron a bajar la edad de imputabilidad, penar más duramente a los mayores que utilizan menores para delinquir, crear una institución de reeducación de los menores independiente, y mantener sus antecedentes cuando llegan a la mayoría de edad.

Quienes propusieron tales cambios no volvieron a insistir con los mismos, respetuosos del pronunciamiento popular. Por lo que el exabrupto presidencial parece querer crear un adversario que hoy no existe.

Más allá del desatino de estas declaraciones presidenciales, la mayor preocupación es que el Dr. Vázquez, que ha sido un gobernante sereno y firme, parece haber perdido estas características ante los inconvenientes que hoy enfrenta su gobierno.

Hacemos votos para que vuelva a retomar el rumbo y estilo que lo ha caracterizado.

Admin Telescopio

Autor: Admin Telescopio