Miércoles, 9 de marzo de 2016

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El uso político de los niños muertos

El Ministerio de Salud Pública—como se llamaba antes, porque a estar por el título en su página web, se ha producido una silenciosa mutación a Ministerio de Salud a secas [1]—acaba de anunciar en el Consejo de Ministros realizado en Rivera que la tasa de mortalidad infantil (TMI) se ubicó en 7.4 por mil.

La tasa históricamente más baja desde que se tienen estadísticas (1906).

Un hecho que repite la tasa históricamente más baja, según el MSP [2], que se había registrado en 2014 (7.78) aunque en realidad era un poco superior a la de 2010 (7.7).

Que la TMI haya descendido y lo siga haciendo es una gran noticia.

Todos debemos congratularnos de que los avances delas ciencias médicas y la tarea abnegada de médicas, enfermeros y demás personal de la salud, permita que haya cada vez menos bebés uruguayos muertos por causas evitables. Hasta ahí no puede haber dos opiniones discordantes.

La forma en que se hizo el anuncio, en cambio, fue la peor posible.

Veamos. En primer lugar, se hizo en un Consejo de Ministros en el interior del país [3], ocasión escogida no solo para destacar los méritos de un gobierno que anda de capa caída, sino también aprovechada para quejarse de que la prensa no recoge los grandes aciertos que ellos pretenden tener.

Primer gran fallo.

Las estadísticas deberían proporcionarse en fecha fija, como datos para analizar la realidad y no como medallas que se cuelgan en la solapa de un presidente o un gobierno.

Así se hizo en 2015 [2] o en 2014 [4], cuando los números estuvieron confirmados y disponibles, aunque el hecho no estuvo exento de polémica [5].

MSP_mortalidadEn segundo lugar, el MSP escogió publicar los datos en forma de tabla, profusamente distribuida en las redes sociales por la militancia del Frente Amplio con comentarios del tenor “a que esto no lo publica la prensa”.

La prensa, por supuesto, lo recogió in toto, alegrándose por el éxito y sin comentarios que lo contextualizaran [3]. La tabla antedicha es la que se muestra en la figura adjunta.

Cualquier persona moderadamente neutra, cosa que yo no soy—pertenezco a la oposición y desconfío del gobierno hasta cuando pone los títulos de sus integrantes—observaría que la comparación es disingenua y motivada políticamente.

En efecto, no se compara el año 2015 con el 2014, por ejemplo, que sería el caso de informar una estadística corriente, como el costo de vida o la inflación.

Esa comparación hubiera tenido sentido también de otra forma, ya que sería comparar el primer año de este gobierno con el último año del gobierno anterior. Además, mostraría un descenso alentador de 7.78 a 7.4 por mil, motivo de alegría, claramente. Así se hizo, por ejemplo, en 2014 [4].

También podría haberse elegido 2010, primer año del anterior gobierno con el primer año del gobierno actual. O podría haberse elegido comparar con los primeros años de los gobiernos anteriores desde 1985, por ejemplo. U otras alternativas. Por ejemplo, al comunicar el dato de 2013—8.8, peor que el de 2010—el MSP hizo la comparación con 1993, 20 años de evolución [6].

Pero no. En lugar de ello, se eligió hacer política partidaria con los bebés muertos.

Se comparó 2015, último año del que se tienen estadísticas, con 2004, último año de gobierno de un partido que no es el que gobierna en la actualidad (los dos números resaltados en amarillo por el propio gobierno). Es decir, nosotros contra ellos.

Política menor con niños muertos.

El lector podría preguntarse si esa elección no será porque—al igual que sucedió en la economíaTasa_de_Mortalidad_Infantil—los factores externos permitieron reducir la TMI muchísimo más de lo que sucedía antes, lo que, aún siendo politiquería barata, tendría al menos un punto de justicia. Pero, veamos la gráfica desde 1985 a la fecha.

Es muy clara la tendencia. Desde 1985, al menos, la TMI viene bajando sistemáticamente, con algún altibajo, como 1992-93, 2002-03, 2006-07 o 2010-12 en que subió.

Pero, claramente, la baja de la TMI no es mérito exclusivo del partido que circunstancialmente hoy está en el gobierno ni de sus políticas.

Más política barata con niños muertos.

Hay más. Mirando nuevamente la tabla, vemos que sólo figuran algunos años y no otros. En particular, no figuran 2010 (7.7), 2011 (8.9), 2012 (9.3) y 2013 (8.8). Claramente se ve que, de haberlos incluido, el relato político de la gráfica—un descenso continuo, sin pausas ni altibajos—habría sufrido un descalabro. Y como lo que políticamente importaba era un mensaje de “vean qué bien lo hacemos” la realidad quedó aparcada para mejor ocasión.

Tasa_de_Mortalidad_Infantil2El MSP tiene una gráfica aún más extensa, que viene desde el año 1906 y que se ve en la imagen adjunta. Una interpretación macro de esa gráfica muestra que la TMI descendió con altibajos desde alrededor de 110 en 1906 a alrededor de 80 en 1942.

La introducción masiva de los antibióticos durante la segunda guerra mundial provocó una bajada pronunciada hasta alrededor de 50, TMI que se mantuvo, con altibajos, hasta 1978.

A partir de allí viene el descenso moderno continuado que la llevó desde alrededor de 45 hasta el muy auspicioso 7.4 actual.

En este proceso participaron todos los partidos. Incluso hasta lo hizo la dictadura.

Obviamente algún mérito deben tener las políticas públicas sociales, incluyendo las de salud, pero sin duda el mérito mayor del éxito mostrado por este indicador–las vidas humanas rescatadas–es atribuible a los avances médicos y a las personas que en el primer frente de batalla consiguen día a día rescatar una vida más: el personal de la salud.

La TMI bajó más de 95% en un poco más de 100 años. Mérito de los orientales, mérito de las políticas sociales históricas del país, pero, sobre todo, mérito de quienes día a día luchan por salvar vidas, los que están en el frente de batalla, los que ni dicen su filiación partidaria ni preguntan la de los padres cuando salvan a un bebé, ni lo hacen para que un político pueda sacar lustre a su medallero oficial.

Por favor, Sres. del gobierno—que aunque no voté, es mi gobierno—¡dejen de hacer politiquería con niños muertos!

 

 

[1] Ver el sitio web del Ministerio de Salud (ex) Pública, http://www.msp.gub.uy/
[2] Ver el comunicado de prensa del MSP en su propio sitio web http://www.msp.gub.uy/noticia/uruguay-registr%C3%B3-en-2014-los-indicadores-de-mortalidad-infantil-m%C3%A1s-bajos-de-su-historia o el hecho como lo recogió la prensa con grandes titulares http://www.elpais.com.uy/informacion/basso-mortalidad-infantil-minimos-historicos.html
[3] Ver, por ejemplo, http://www.elobservador.com.uy/en-2015-se-alcanzo-minimo-historico-mortalidad-infantil-segun-msp-n878129
[4] Ver http://www.elobservador.com.uy/msp-atribuye-descenso-la-tasa-mortalidad-infantil-las-politicas-sociales-n282653
[5] Ver http://www.elpais.com.uy/informacion/tasa-mortalidad-infantil-no-cede.html
[6] Ver http://www.lr21.com.uy/salud/1184427-mortalidad-infantil-baja-uruguay-america-latina  o https://www.presidencia.gub.uy/comunicacion/comunicacionnoticias/mortalidad-infantil-cada-mil-nacidos-vivos-giachetto-ninez-msp

Oscar N. Ventura

Autor: Oscar N. Ventura

Doctor en Química. Profesor Titular (G5) efectivo, con Dedicación Total (DT) de la Facultad de Química (UdelaR). Director del Computational Chemistry and Biochemistry Group (CCBG). Investigador Nivel 5 del Pedeciba. Investigador Nivel 3 del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).