Domingo, 22 de mayo de 2016

MENU

En defensa de la hormiga: que pague más la cigarra

Dicen que la fábula de la hormiga y la cigarra fue creación de Esopo alrededor del año 500 antes de Cristo. El francés Jean de la Fontaine la recreó allá por el 1600, es decir, casi 2000 años después.
La fábula trae una moraleja.
Una cigarra le pide a una hormiga, al comienzo del invierno, parte de la comida que esta guardó trabajando duramente durante el verano.
La hormiga le responde preguntándole a la cigarra qué hizo durante el verano.
La cigarra le dice que, en lugar de trabajar, cantó día y noche.
La hormiga le contesta: “entonces ahora baila“.
La fábula pone de relieve la importancia de guardar en los buenos tiempos para tener en los malos.
Es lo que pasó en el Uruguay, en especial, en los últimos cinco años: desde el gobierno cantaron alegremente pensando que siempre sería verano y gastaron mucho más de lo que se podía gastar.
Cuando se les decía que había un gran viento de cola que generaba condiciones favorables el gobierno respondían que ello no era así sino que era mérito de las políticas llevadas adelante, que aseguraban el futuro.
Cuando se les advertía de la fiesta del gasto desordenado en las empresas públicas, como Ancap o Antel, se respondía que se las estaba capitalizando.
Cuando hace ya tres años se les señaló que el déficit fiscal era tres o cuatro veces mayor que el que se había previsto, se respondía que tener déficit no era malo.
Cuando en la campaña electoral se les decía que su plan llevaba a un aumento de impuestos, contestaban solemnemente que no había tal cosa.
Embebidos en tasas de crecimiento que eran fruto del aumento de los precios internacionales de los commodities y las bajas tasas de interés, siguieron de jolgorio. Aumentaron la cantidad de funcionarios públicos, gastaron en costosas campañas publicitarias, y comprometieron gastos permanente aumentando presupuestos.
Cantaron y cantaron como la cigarra.
Hoy llegó el invierno.
El déficit fiscal se salió de control y amenaza el grado inversor. Si se pierde este aumentarán las tasas de los intereses que pagamos y por ende el déficit será mayor.
Si se toma más deuda vamos en el mismo camino.
Duelen, y mucho, los 650 millones de dólares que tuvimos que meter en Enero en Ancap. Todos saben que pronto habrá que poner más.
La inflación esta fuera del rango meta desde hace rato. Hace un tiempo resolvieron atacar el problema de una forma muy particular: la meta era que la misma estuviera entre 6 y 4% pero como nunca daban con ella la ampliaron fijándola entre 3 y 7%.
En lugar de bajarla la ampliaron para ver si embocaban.
Ahora esta en 10,5. De repente ahora piensan en fijar la meta entre 5 y 15.
Lo cierto es que la inflación golpea cada día más los bolsillos, en especial, el de los trabajadores y jubilados.
Pero lo peor no es lo que se gastó.
Lo peor es lo que no se hizo.
No se invirtió en infraestructura y rutas.
No se logró mejorar la eficiencia de los servicios y se retrocedió en áreas muy sensibles como la educación o la seguridad pública. Hay más desigualdad en al educación.
Como les faltaba dinero el año pasado tomaron una medida que afecta la confianza en el país, esa que tanto trabajo da tener: se cambiaron las reglas de juego impositivas faltando tres días para terminar el año.
Con esa medida y con el aumento de las tarifas públicas lograron tapar momentáneamente los errores en las previsiones del equipo económico.
Ahora tienen un problema muy grave por delante.
Pensaban crecer al 2,5% en el 2015 y crecieron al 1 %. Pensaban crecer al 2,7% este 2016 y crecerán al 0 o 0,5%.
Esto afecta los ingresos porque menor crecimiento son menos ingresos.
Entonces saben que no pueden pagar las cuentas.
Dicen que necesitan 500 millones de dólares más.
Eso no lo logran bajando gastos superfluos como nos anuncian.
Por ello nos empiezan a avisar de algo que sabemos todos: quieren que la hormiga, el pueblo, pague la fiesta de los cantos de la cigarra, los gobiernos de Mújica y Vázquez, de todos estos años.
¡Qué bailen! nos vemos tentados a contestarles.
Antes de poner más impuestos tienen mucho para hacer: parar la fiesta del gasto en las empresas públicas es lo primero.
No gasten 80 millones de dólares en el Antel Arena.
Dejen de perder 30 millones de dólares por producir cemento y cal en Ancap.
Paren el ingreso de funcionarios públicos.
Junto con Argentina y Venezuela somos los países con mayor cantidad de funcionarios públicos de la región.
Cuando asumió por primera vez Tabaré Vázquez recibió un estado con 230 mil funcionarios públicos.
Dos períodos de gobierno después, José Mújica entregó el país con 280 mil funcionarios públicos. Es decir 50 mil más (a lo que se debe sumar los que entraron por los que se retiraron).
Hay que volver a prohibir el ingreso de funcionarios. Hasta llegar a tener los que teníamos hace diez años.
Entre muchas otras medidas que se deben tomar.
Lamentablemente creo que la cigarra no bailará.
Se vienen más impuestos que harán que los que trabajaron en el verano tengan que volver a hacerse cargo de las cigarras que cantaron durante estos últimos años desde el gobierno.
Disculpe Señor Presidente. Disculpe Señor Ministro de Economía: que pague la cigarra no la hormiga.

Pedro Bordaberry

Autor: Pedro Bordaberry

Abogado, Senador, 57 años.

  • Germán Telfeyan

    De acuerdo con mucho del artículo no así en lo referido a la contratación de funcionarios públicos si no se contrata se terceriza en empresas privadas o se subcontrata y esto suele resultar en un gasto mucho mayor. No es no contratar, sino hacerlo bien. SI a los ingresos por concurso, NO a los cargos de confianza.

  • Juan Pedro Porzio

    Es triste que en un país exista un partido político que se cree moralmente superior al resto, y después cuando es descubierto en sus mentiras y sus FALACIAS corrientes, nos pida que lo respetemos y tratemos con altura. El FA ha desbordado el vaso y ya mucha gente descree de todo cuanto hablan. Por suerte existe el control inalambrico de la TV, no se soporta ni ver sus caras y poses fallutas; no valen la pena…