Miércoles, 14 de diciembre de 2016

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Entrevista a Julio María Sanguinetti

“Estamos en una lenta decadencia”

Llegamos un viernes al mediodía a la casa del Doctor Julio María Sanguinetti para hablar de política, de su visión del país y de cómo ve el futuro. La idea era una charla distendida y así fue, entre los libros y los objetos más preciados del ex Presidente de la República. Un referente de su partido y del país. Buscando su opinión, compartimos una hora en una charla amena y siempre profunda. Comenzamos hablando justamente de eso, del partido y de cómo lo ve en el escenario actual, terminamos hablando de su amigo y compañero de ruta, el Doctor Jorge Batlle.

 

¿Cómo ve al Partido Colorado en el escenario y circunstancia actual?

Bueno, en la última elección estábamos esperanzados de crecer o de votar más, pero yo creo que ese porcentaje que tuvimos tiende a crecer, en la medida que tengamos las opciones políticas necesarias. Y las vamos a tener, yo no tengo la menor duda. Vamos a constituir una alternativa real, depende de nosotros. Depende de que encontremos los caminos. Yo lo he estado exhortando a Pedro a que haga más trabajo político y estoy también exhortando y alentando a otros muchachos a que se larguen a hacer una interna con dos, con tres, con los que sean. Yo creo que eso va a tonificar el partido. Tabaré Viera anda con la idea de adelantar las elecciones internas. Puede ser una idea, hay que ver, hay que evaluarla como factor de movilización. El año que viene tenemos la elección de jóvenes que siempre ha sido un buen tónico para el partido y hay que hacerlo y prepararse para eso.

 

¿Y las fortalezas y debilidades donde estarían según su visión?

Las fortalezas son lo que es el Partido Colorado y lo que es el Batllismo. Ahora que se habla tanto de marketing, la marca política más fuerte que hay hoy en el Uruguay es la marca Batllismo. Ahora todos quieren ser batllistas. Salvo el doctor Posadas y el doctor Lacalle, después todos los demás quieren ser batllistas. Yo creo que ese es el fuerte. Representamos a la colectividad y a la ideología que construyó al Uruguay moderno, el que está todavía ahí. Las fortalezas del Uruguay actual son esas. Y las debilidades son las que nacen a su vez de las debilidades de las grandes estructuras nuestras. ¿Dónde se fundó la República? En las escuelas de José Pedro Varela y en los liceos de Don Pepe. Esa es la República, ahí es donde nos amalgamamos.

 

¿En la educación no estamos perdiendo un poco esa República?

Más que un poco, hemos perdido todo. Estamos en una situación crítica. Si el 20% más pobre de nuestros alumnos, el 80 % no llega a hacer una cuenta elemental, estamos realmente generando una marginación. Porque históricamente había rico, mediano y pobre, pero todos estábamos en el mismo sistema de valores. Los pobres querían llegar al medio y los del medio querían estar un poco mejor, porque el sueño de riqueza no es muy de las aspiraciones uruguayas. Así como era de las aspiraciones uruguayas la casita propia, que yo de niño oía el ideal de la casa propia. Realmente lo fuimos cumpliendo. También vieja acción de nuestro partido. Porque si hoy se dice, el 70% de los uruguayos vive en una casa propia, ¿eso es mérito de quién?, es mérito que tiene 80 años. Las políticas sociales que han rendido son las que han tenido estabilidad. Las asignaciones familiares son del año 44 del gobierno de Amézaga, bueno entonces esas son las cosas que realmente aportan.

Pero hoy en la educación estamos perdidos. Lo que es peor es que no se reconoce, porque la crisis hay que reconocerla. No se puede combatir si no se reconoce. La crisis de seguridad se reconoce, se combate mal pero se reconoce. La de educación no se reconoce. Ya nos estamos conformando con nada. Tanto el Uruguay como la Argentina éramos siempre los primeros. Hoy no lo somos.

 

¿Es reversible?

Por supuesto que es reversible. Lo que pasa que no es reversible a corto plazo, porque los temas de educación son lentos. Nosotros iniciamos en el segundo gobierno nuestro una gran reforma, las escuelas de tiempo completo, los CERP en el interior, la formación docente, los bachilleratos tecnológicos, nos dijeron de todo. Yo era vendido al BID, Rama era un viejo loco. Pero resulta que no era tan malo todo aquello. Era todo bueno. Y si nos remontamos más tiempo atrás cuando en el año 71 pusimos una autoridad común para toda la enseñanza el Codicen, era fascismo, y no se cuántas cosas, atentado contra la autonomía. No señor, la autonomía va a ser igual, sólo que va a estar en un solo órgano. No podemos seguir con que Primaria va para allá, Secundaria para allá, la UTU para otro lado. Nadie se coordina, nada se combina, es una locura. La educación es un proceso continuo.  Éste es el gran tema, el gran tema es la educación. El cuello de botella de toda América Latina pasa por ahí.

 

¿Con respecto al partido y su mensaje, no habría que tener un discurso que esté por encima de lo partidario?

Nuestro discurso es un discurso nacional, siempre lo fue. Yo creo que el Partido Colorado es al revés, adolece de demasiada visión nacional y de demasiada visión poco partidista, por eso nunca hemos sido un partido bueno en la oposición. Somos un partido con una estructura y una mentalidad de gobierno, siempre estamos razonando para resolver el problema. El Partido Blanco tiene la otra tradición, porque la historia le generó esa actitud, tiene más brío para la oposición. No les importa tirar perdigonazos para todos lados. Nosotros la pensamos cuatro veces, siempre estamos reconociendo algo que no estaba tan mal y procurando caminos. Nos hemos pasado lanzando propuestas en educación, en seguridad pública, en todo y yo creo que está bien porque ese es nuestro tema. Lo que creo que el desafío es llegar a ciertos sectores de la sociedad donde indudablemente el partido ha perdido fuerza. Me refiero a algunas zonas de Canelones y en algunos barrios de Montevideo. Y ese sí es un desafío. Hoy estamos en mucho mejores condiciones, porque toda esa gente, aún la que se dice batllista o la que desde el Frente dice “no Don Pepe es intocable”, pese a que lo odiaron siempre porque decían que era el reformismo burgués, era el que adormecía la conciencia revolucionaria del proletariado, era el que había impedido que hubiera una revolución socialista. Lo cual es verdad y por suerte. Por eso nos salteamos la revolución socialista o la revolución peronista como fue en Argentina, porque como no estuvo Batlle en el medio para hacer el reformismo social integral a la sociedad, Argentina luego cayó en el peronismo y con una bandera social legítima armó una estructura autoritaria que hasta hoy perdura.

Yo estoy convencido de que eso es lo que nos tiene que dar fuerza, nos tiene que dar expectativa, nos va a devolver la chance de poder estar en el gobierno.

 

¿Qué relación ve entre la social democracia y el Batllismo?

La social democracia es una construcción europea que vino del lado socialista. Es decir, el Socialismo derivó hacia el totalitarismo por el Marxismo, por el Leninismo y Berstein y otros en su tiempo en Alemania se separaron y dijeron, tenemos que ser socialistas, cumplir los objetivos de la sociedad, pero no abandonar la democracia. Eso es lo que se llamó en Europa, social democracia. Nosotros lo hicimos antes. Yo ando mucho por ahí en el mundo. Y en América Latina todo el mundo lo reconoce. El primer gobierno social demócrata de América, casi del mundo. Felipe González lo decía el otro día en Puerto Rico, la primer social democracia fue en Uruguay. Batllista con José Batlle y Ordoñez. Entonces esa es una apelación europea. Ahora bien, lo nuestro es a la inversa. El Batllismo llega a la social democracia, no desde el socialismo, sino desde el liberalismo. Entonces el gran partido de las libertades, de la independencia, se transforma a principios del siglo XX en un partido que construye un Estado que procura ser garante de la sociedad, de los desequilibrios de la sociedad, que hace la legislación obrera, la legislación del trabajo, que hace la legislación feminista, la legislación humanista, desde la abolición de la pena de muerte y eso ha sido nuestra constante inspiración. Y lo sigue siendo. ¿Qué eran las escuelas de tiempo completo? Era la descriminación positiva como se dice ahora. Era darle más a los que más precisan. Darle más horas en la escuela, darles más posibilidades, darles mejor alimentación. Ese era nuestro ideal. ¿Qué fueron los centros Caif que creamos en nuestro primer gobierno? Es decir, el Batllismo ha continuado y ha afirmado ese Estado, el Estado Batllista, hasta en los últimos años, hasta hoy. Y a la prueba está que todo lo que nos cuestionaban ahora lo alaban y ahora todo eso es bueno. El Batllismo es una social democracia uruguaya o es un liberalismo progresivo progresista si queremos usar la otra apelación. A Jorge Batlle, que lo hemos tenido que despedir en éstos días, le gustaba más lo de liberalismo progresista, los liberales conservadores son los blancos, nosotros somos los liberales reformistas. En definitiva estamos diciendo lo mismo. Se parte de dos puntos de vista distintos para llegar a lo mismo. La prueba está en que Felipe González es un amigo para nosotros, un compañero de ideas para nosotros, no lo es para el Frente Amplio. El Frente Amplio, Tony Blair y Felipe González y Ricardo Lago son los traidores al socialismo porque no están en la idea marxista, porque no están en la fantasía demagógica en la que viven ellos. Usted ve que no lo invocan. En cambio ¿a quién invocan? a Chávez, ¿eso qué es? ¿socialismo? Eso es un fascismo puro, cuando no se distingue, cuando alguien que se dice socialista, no distingue una democracia del fascismo estamos en problemas. ¿Y por qué digo fascismo?, porque es un Estado omnipresente, un Estado que abolió la separación de poderes, un Estado que suprimió las libertades básicas y que a través del uso y presupuesto del Estado abusivamente genera una estructura política y sindical oficialista, que es parte de la estructura del gobierno eso es Mussolini puro. Y eso es el Chavismo. Fíjense, nuestro Frente Amplio se identifica con Cuba, un totalitarismo histórico, con un solo partido, una sola radio, un solo diario y con el Chavismo que es lo que acabamos de describir. También de a ratos con Nicaragua, aunque lo asumen menos, porque como ya es una monarquía familiar, porque es él, la señora, los hijos heredándose, lo asumen menos. Pero eso son sus referentes, no son Ricardo Lago, ni Felipe González, ni Fernando Henrique Cardoso, que son las expresiones de la social democracia latinoamericana, con ellos sí nosotros pensamos lo mismo, decimos lo mismo, compartimos espacios de debate análogos sosteniendo cosas muy parecidas. Esas no son las referencias del Frente Amplio. Por eso es que podemos decir, sí es incuestionable, que liberalismo progresista, social democracia y Batllismo es esa gran corriente que se inició en el Uruguay y que luego se fue instalando en los diversos países de América Latina y que también en Europa alcanzó los éxitos que alcanzó. La verdad que desde la segunda post guerra mundial, Europa nunca vivió mejor. Hoy tiene otros problemas.

 

Batlle decía que él era más sajón y usted más francés, ¿es así?

Lo que hay son matices de opinión, indudablemente tanto Jorge como yo hemos tenido 60 años de vida en común, 62 años, desde que yo entré a los 17 años a trabajar con el padre, con Jorge al lado. Son muchos años, en los cuáles hemos actuado con modalidades distintas y con matices en algunas cosas. No hemos sido monocordes. Él siempre decía, “nosotros somos como la vieja pareja de back de Liverpool, yo soy Holdaway, rompo, juego y doy patadas en la entrada del área y el otro es como Ackerman que ordena el juego desde atrás. Bueno y efectivamente Jorge siempre fue provocativo y yo siempre fui arreglador, es la realidad, eso en la modalidad de acción política. Y en el tema digamos de la construcción ideológica, él sí era muy devoto del pensamiento inglés, clásico, del cual yo también soy admirador, porque quién no puede admirar a John Locke o Adam Smith obviamente. Lo que pasa que yo siempre le agregaba el pensamiento francés, que es mucho más afín a nuestra mentalidad. Nosotros somos latinos, tenemos un concepto del Estado, que es el concepto del Estado que nos viene del pensamiento francés. Francia fue el primer Estado nacional de Europa. Es decir, el Estado que representa una nación organizada es un concepto francés, no inglés, por eso mismo sigue siendo monarquía  sigue teniendo cuatro naciones tan diferenciadas como que los escoceses se quieren ir ahora de Inglaterra, Inglaterra se quiso ir de Europa porque curiosamente la Gran Bretaña o el Reino Unido no ha llegado a ser un Estado Nacional. Es un Estado plurinacional sostenido por piolines por una monarquía y afianzado por sus enemigos. Porque uno se afianza cuando lo agreden. Esos eran los matices diferenciales, pero son matices. Porque la estructura ideológica siempre es la misma. Yo ahora acabo de escribir un prólogo, para un economista que escribió un libro en la línea de reivindicar el mercado libre como un correlato inevitable de la política misma, del Estado democrático, justamente ahí aúna toda una citas de Adam Smith, que también he usado éstos días en algunas charlas. Porque leo un pasaje de una descripción de la globalización que parece escrita hoy y después digo: “Carlos Marx 1848” y todos saltan. Sí, sí, digo, Marx fue notable en la descripción, horrible en la construcción utópica que terminó en un desastre. Pero él era un economista, que vio la economía tan notable que dice la sociedad burguesa inevitablemente va a una gran globalización, porque el mercado mundial es la única posibilidad y él lo decía como elogio. Después construyó lo otro que terminó tan mal.  A su vez Adam Smith – que decían que era una especie de capitalismo salvaje – casi que textualmente dice que los deberes del Estado son tres, primero, defender a su pueblo de una agresión, el segundo defender a los ciudadanos de aquellos que abusando de su libertad pueden agredir especialmente a los más débiles, tercero, hacer y construir aquellas instituciones y obras que nunca harán los particulares, porque no les dará el rendimiento económico, aún cuando sean de enorme rendimiento para la sociedad. O sea, ese es Adam Smith también, que defendía la economía de mercado. Por supuesto. Pero también advertía, “miren que dicen que los obreros se sindicalizan y los empresarios no, mentira“, dice Adam Smith, los que dicen eso no saben donde viven. Los empresarios también se sindicalizan. Y del buen salario obrero es como viven también las empresas. Eso lo explicaba. Luego se extrapola que Adam Smith decía la mano invisible del mercado es el motor. Quería un Estado que justamente asegurara la libertad. Él explicaba una cosa, decía algo así como que el empresario siempre tiene el monopolio porque es lo que más le conviene, el que tiene que impedir el monopolio y asegurar la competencia es el Estado. Bueno, estos son temas ideológicos de los que poco se hablan pero que están detrás de todos nuestros debates.

 

La situación del Brexit, del triunfo de Trump ¿que nos dice? ¿le interesan las ideologías a la gente?

Las ideologías como catecismos no, no le interesan a la gente ni nos interesan a nosotros. Pero las ideas sí. Los sistemas cerrados no, los sistemas cerrados que tienen todo explicado no, eso creo que a la gente no le llega y está bien que no le llegue porque han fracasado todos. La sociedad democrática no es un catecismo. Es un instrumento abierto, la filosofía liberal no es algo cerrado es algo abierto. La economía de mercado es la caja de sorpresas que todos los días nos va cambiando. En México hace pocos días celebramos los 20 años del Círculo de Montevideo, que es un grupo de pensamiento que formé yo con todos éstos amigos socialdemócratas que mencionaba hace un rato, en el 96. No estaba Google, que comenzó en el 97, no estaba Wikipedia que apareció en el 2001 recién. Y hoy Wikipedia dejó atrás a la Enciclopedia Británica porque al principio tenía errores de todo tipo, pero ahora cada vez tiene menos, en todo caso es muy práctica. Youtube y todas las otras modalidades 2002, 2010, 2004, Facebook, Twitter, Whatsapp es de antes de ayer. Entonces la velocidad del cambio es el producto ¿de qué?. De la sociedad democrática, de la sociedad liberal, de la economía de mercado, que son los que premian la creatividad. ¿Lo otro que es?, lo que ya hemos probado, el estancamiento comunista que llevó a la explosión a los países de Europa del Este o al estancamiento comunista que mantiene en la pobreza a Cuba. Cuba ahí lo tiene. Se discute mucho en este tiempo, pobreza e igualdad, y se reclama mucho la igualdad. Sí, las dos cosas deben ir por su lado, no extrememos el tema de la igualdad, porque Cuba es el país más igualitario de América Latina, igualmente pobre, es uno de los más pobres. Sí, igualó para abajo, ese es el gran lío del Socialismo, siempre iguala para abajo. Ese es el talón de Aquiles, por eso el Socialismo fracasó, porque no estimuló la creatividad y la iniciativa de la gente. Somos todos servidores de un Estado, que nos da poco a cambio de seguridad. Ni opinión nos deja tener. Pero nos da una mínima seguridad. Y ahí lo tenemos a Cuba. Cuba sigue siendo un país monoproductor. ¿Qué tiene Cuba? Lo que tuvo siempre, el azúcar y el turismo. Y antes decían el turismo es la prostitución, y nunca hubo más prostitución en Cuba lamentablemente que ahora. Esos fracasos debieran hacer pensar. Las ideologías como catecismos cerrados está bien que no le interesen a la gente porque todos fracasaron.  Pero las ideas señores es muy importante.

Yo diría que el Brexit y Trump son hijos más del miedo y del prejuicio que del ataque a la clase política. Porque el señor Trump no hizo un nuevo partido para cuestionar a los demás partidos como hizo Podemos en España o como hizo Ciudadanos en España. Él se metió dentro de un partido inteligentemente, del que se sentía más afín y lo copó por sus ideas, lo copó, logró la mayoría y ahí se desarrolló, quiere decir que no es simplemente que él rechazaba la estructura política. A Hilary si le hizo daño Washington. ¿Por qué? Porque Washington es odiado en el resto de Estados Unidos, House of Cards, porque es el lugar de los burócratas, de los políticos trepadores, de los empresarios lobbistas que se acomodan con el Estado. Para el agricultor de Ohio, o para el empresario de California que está muy lejos, el tejano ni hablemos, que esos son republicanos puros, yo los llamo la zona cowboy, ahí votan republicano puro. La zona este, la de Clint Eastwood, la de la película “El gran Torino”. A Hilary si le jugó en contra eso porque era Washington, era demasiado el establishment. Pero yo no creo que sea por ejemplo en el caso de Inglaterra, no, es un sentimiento de miedo, miedo a la inmigración, miedo al terrorismo, miedo a lo que significa Europa. La prueba está, los jóvenes votaban en contra del Brexit, porque querían seguir en Europa, tenían más posibilidades. Lo mismo pasa en Estados Unidos. Trump no gana en ninguna ciudad de más de un millón de habitantes. Gana en las ciudades chicas, en los sectores conservadores, en el viejo blanco conservador que se siente amenazado por los latinos, por los negros. “Por los mexicanos que nos sacan el empleo“, como dicen los americanos. Bueno entonces toda eso en el fondo, es el Estados Unidos peor, que a su vez, vuelvo a decir está estimulado por esos prejuicios: “yo tengo dificultad en el trabajo porque está el mexicano”. No, no, tiene dificultad en el trabajo porque estamos en una revolución tecnológica que a todos nos mete un Uber adelante. Entonces el tema es otro. Hasta los profesores tienen un Uber, porque ahora por la pantallita los profesores de Harvard o de las grandes universidades ven los cursos. Cuestionamiento a la política hubo siempre y habrá y ese es un problema serio porque al ciudadano no le cuesta nada ponerse en la vereda de enfrente y criticar todo, y no asume sus responsabilidades. No podemos reducir el ciudadano a un consumidor siempre insatisfecho porque el consumo se limita, a un contribuyente siempre enojado porque tiene que pagar más impuestos, a un trabajador inseguro. No el ciudadano tiene que ser consciente de sus derechos y sus obligaciones. Yo ando mucho por ahí. En Perú, Fujimori anda por ahí, bueno, ahora está la hija. Bueno, pero lo votaron, bueno, si, no, yo no lo voté. Pero fue la mayoría, y después lo re – eligieron. ¿Y cómo es la cosa? Ahora Menem parece que no existió en la Argentina, como que ha pasado a ser mala palabra. Pero lo votaron y lo re – eligieron. Y los Kirchner, ¿no los votaron? ¿no lo votaron a él y a la señora? Y ¿entonces cómo es la historia? Ahora parece que los Kirchner eran el último escalón de las cosas. Es decir, el ciudadano es el responsable, la democracia es un ejercicio de racionalidad y como consecuencia el ciudadano cuando vota no está contestando una encuesta, está haciendo un acto de gobierno, el acto de gobierno más trascendente. Está eligiendo el equipo de gobierno, está eligiendo las orientaciones. Ahora, si lo tomamos como una encuesta y votamos al payador más simpático que apareció en la esquina, que dice que va arreglar todo y que nos va a subir los sueldos y bajar los impuestos… Bueno, fenómeno, pero después no te quejes ciudadano. Entonces la democracia se basa en eso, en un ejercicio de racionalidad. Lo explica Aristóteles que ya decía las fórmulas puras e impuras de gobierno. Las fórmulas impura de la aristocracia es la oligarquía, la fórmula impura de la democracia es la demagogia, la fórmula impura de la monarquía es la tiranía. Lo decía hace 25 siglos y sigue teniendo razón.

 

¿A qué se deben éstos fenómenos?

El miedo es un mal consejero siempre, el miedo nunca lleva a buenas cosas. En América Latina en general no tenemos hoy el miedo a la inmigración, al terrorismo que es lo que más a afectado en Estados Unidos y en Europa. Tenemos sí en común el miedo al cambio tecnológico, son las resistencias, son las batallas en las ciudades en contra de Uber, pero otras batallas sordas van ocurriendo. Antes tener un canal de televisión era todo, se hablaba de los dueños de los canales como gente poderosa. Ahora el gobierno le dio canales abiertos a todo el mundo, incluído el PIT-CNT y nadie abrió un canal y porque no da más dinero. ¿Y por qué no da más dinero?, porque el cable funciona mejor, pero el cable ahora se encuentra con que la gente por USD 8 contrata Netflix y elige la película y tiene 1000 películas y elige la que quiere. Entonces eso está afectando enormemente, entonces esos sí son los miedos y son miedos grandes y explicables. Cuando yo estaba en la facultad había algunos compañeros que habían dejado y habían entrado al Banco Comercial y era la envidia. Nosotros los mirábamos, nosotros ahí galgueando los pesitos y ellos habían entrado al Banco Comercial, a los seis meses se compraron un auto que en aquella época era una cosa fantástica. Y bueno después el Banco Comercial marchó y todo se terminó porque ya no hay más empleo para toda la vida. Es lo mismo el que entraba a Sudamtex, a Alpargatas o a las grandes empresas como a la Funsa, eso cambió, el mundo da muchas oportunidades, pero hay que estar muy preparado para competir y también es muy inseguro. Eso sí, en América Latina todo pasa por la educación.

 

Usted señaló en una entrevista, hace pocos días, que hoy hay una falta de las grandes causas. ¿A qué se refería?

Es una nostalgia, porque es natural, cuando yo era adolescente, el tema era la democracia contra el nazismo, el fascismo. Cuando después ya formado me inicié en la vida política, era la democracia contra el comunismo, después se cayó el comunismo y el socialismo y entonces ya no teníamos con quién compararnos, ya no bastaba con decir somos mejor que esto que ha sido un desastre, nos comparábamos con nuestros propios ideales y ya la cosa no es heroica. ¿Cuándo comenzó a ser épica de nuevo? Cuando vinieron las dictaduras, vinieron las guerrillas y las dictaduras en América Latina y ahí tuvimos de nuevo la gran causa, la restauración democrática. Pero después que la tuvimos ya la gente se aburrió. Chile era el modelito, no sólo de democracia sino de desarrollo económico, en todos los seminarios, en todo. Ahora están todos enojados los chilenos. Y no de ahora. Le dieron la espalda a la coalición de partidos que hizo la democracia. Votaron a la derecha, después volvieron a la izquierda, ahora todo indica que va a perder de nuevo el gobierno. Es un país que está enojado, ya es otra generación y le piden a la democracia otras cosas. Entonces seguro, no hay las causas épicas y la democracia en lugar de epopeya, de estar arriba del caballo con la gran bandera, estamos en la artesanía. Y entonces que yo le prometa el 2% del PIB, sí está muy bien, pero emoción no da el PIB.

Pero yo creo que el entusiasmo está en estar en el mundo de la vanguardia como estuvimos antes. Entender eso. Ahora el tema es que es riesgoso y tenemos lo que Erich Fromm decía allá en los años 30 el miedo a la libertad. Le tenemos miedo al riesgo, la gran causa es esa, que los jóvenes hoy sientan que tienen que estar en la vanguardia, que tienen que estar en la vanguardia de las gremiales que agrupan a sus maestros y profesores que no quieren cambio de nada. ¿Hoy por qué vivimos más años? ¿Por qué vivimos mejor? Si a mí hace cuarenta años me hubieran dicho, bueno cuando usted tenga 80…que voy a tener 80. No sé en qué nube voy a estar. Hoy tengo 80 y ando por todos lados y escribo y trabajo igual que toda mi vida y tengo 80 años. A veces yo mismo me pellizco y digo, ¿yo tengo 80 años?.

Jorge murió de 89 años y andaba volando. Y entonces cambió, y ¿eso qué es? eso es la ciencia, la tecnología, esos son los medicamentos, eso es el mayor confort en el hogar, esas con las mayores posibilidades de trabajo. Y entonces hoy la gente vive más y eso es el cambio tecnológico, el cambio científico. ¿El gran desafío cuál es? Que la tecnología no nos lleve a Gran Hermano, que la tecnología no nos lleve a una nueva formalidad de dictadura científica o tecnológica que el dueño de eso sea el dueño del mundo. Es reconstruir nuevamente la ilusión de lo que fue el movimiento de la ilustración que en Francia e Inglaterra construyó el pensamiento liberal y democrático. Eso es, ¿cómo hacemos que esta tecnología que nos está llevando por delante no nos lleve también las ideas, no nos lleve también los principios, no nos lleve la solidaridad, nos conduzca a un mundo de robots automáticos?

 

¿Cuál sería su titular para la situación actual del país?

Una lenta decadencia, no estamos en crisis, no estamos en subida, estamos en una lenta decadencia que la gente no siente porque no se fundieron los bancos, no hubo una devaluación, no hubo nada así crítico. La gente siente crítico lo de la seguridad, recién ahora comienza a sentir lo de la educación. Pero ¿esto qué es?, una lenta decadencia. Cuando la policía dice que no puede parar el malón de 100 delincuentes en una cancha de fútbol, uno dice, bueno, menos mal que no hay guerrilla, menos mal que no hay malones sociales, porque es una lenta decadencia en la cual el país está y en la cual vamos a salir gracias a nuestro partido. “Aún guarda la esperanza la caja de Pandora” como dijo Ruben Darío.

 

RECUADRO 

Jorge Batlle, compañero de la vida 

¿Qué significó el fallecimiento de Jorge Batlle?

Bueno, un pedazo muy importante de mi vida. Cuando se pierde alguien con quién uno ha compartido toda una vida, de alguna manera uno siente que se va una parte de uno mismo. Fueron muchos años, fueron muchas tareas, fueron muchas cosas. Tuvimos momentos de competencia también, que no los ignoramos, pero nunca perdimos la fraternidad. Podíamos discrepar, pero llegaba la hora del acuerdo y de cinchar parejo, siempre tratando de caminar hacia lo mejor dentro de nuestra misma ideología. Esas son las cosas que yo les digo a los jóvenes, en nuestro partido hoy falta fraternidad. Falta en los otros también, porque los propios frentistas lo están diciendo. Pero falta fraternidad. No puede ser que pase que porque el de al lado puso un club enfrente estemos sintiendo que es un enemigo. No es así. Nosotros competimos mucho pero siempre conservamos la fraternidad, siendo como recién explicaba personas de caracteres distintos, que funcionábamos distinto en la vida política y por eso nos complementábamos. Y por eso creo que al partido de un lado y de otro le aportábamos cosas. El aporte de Jorge siempre fue la ebullición de las ideas, las provocaciones, las ocurrencias políticas. Estos días se ha recordado y con justicia y yo el día de su sepelio insistí mucho en todas las radios y entrevistas en televisión, sobre que la idea del famoso acto del Obelisco fue de Jorge Batlle, en lo de Pivel en la calle Ellauri, donde nos reuníamos para pensar estrategias y armar cosas. Y un día Jorge que siempre venía con una idea, dice “estamos cerca de noviembre, el útimo domingo de noviembre, un año antes de la elección hay que hacer un acto“. Bueno, algunos dijeron bueno…vamos a ver, “usted Gonzalo Aguirre, usted vaya y escriba, que escribe bien, haga una carta y vaya a hablar con el jefe de policía y le lleva la carta“. Bueno pasaron los días, pasaron dos semanas, creíamos que ya nos habíamos olvidado del tema. Después lo citan a Gonzalo Aguirre y le dicen: está concedido el permiso para noviembre frente al Obelisco. Bueno y ahí tuvimos que armar todo a la carrera. Primer debate, ¿invitamos a los del Frente o no?, porque habíamos hecho el pedido colorados, blancos…que sí que no, que no que sí. Unos decían “hicimos este paso y nos fue bien. ¿Si damos otro paso por ahí no echarán para atrás? Echemos para adelante. Invitamos a los del Frente y se dividió en tres la platea. Bueno y ¿quién habla?. Eso fue don Juan Pivel, “no hablar nada, oratoria nada, hay que hacer como antes, hay que leer una proclama y tengo el hombre para la proclama;Candeau, que tiene la voz necesaria, voz grave, detonante para hacer una proclama”. Y bueno ¿y quién la escribe? .Gonzalo Aguirre y Enrqiue Tarigo fueron los que la redactaron. Y fue lo mejor. Y lo leyó Candeau con todo su vozarrón emocional y fue un cañonazo que ya hizo casi irreversible la salida. Pese a que todavía tuvimos que aguantar provocaciones de todo tipo.

 

¿Recuerda la última charla con Jorge Batlle?

La ultimísima, bueno hablamos de historia como tres horas acá en casa, hablando más bien de historia, como dominante, hablamos mucho de historia, porque Jorge vivía en el futuro y en el pasado. El presente era lo que no le interesaba. Eso ya está. Ya fue. El presente no era el tema de él. El tema de él era el futuro y el pasado, porque siempre estaba buscando raíces. Hablamos mucho de la Cisplatina, de Rivera. Estuvimos hablando largo de eso, después también del partido, de lo que teníamos que hacer, cómo teníamos que empujar, como empujar a los jóvenes.

Cuando llamaba Jorge yo le decía a la secretaria vamos a despejar las fechas. Porque nunca se sabía cuando terminaba la charla con Jorge.

 

 

Por Gabriela Viera

Admin Telescopio

Autor: Admin Telescopio