Lunes, 31 de agosto de 2015

MENU

Es momento del país

El pasado 10 de Agosto preguntábamos si el sistema político se daba cuenta de la gravedad de la situación que se está viviendo hoy en el Uruguay. Resumíamos diversos hechos negativos del panorama económico tales como licitaciones para colocar letras que habían sido declaradas desiertas, un déficit fiscal entre cuatro y cinco veces superior al previsto por el presupuesto, inflación en aumento, pérdidas en las empresas públicas, deterioro en Brasil y Argentina, devaluación en la China…

Señalamos en ese editorial que era el momento para la grandeza y el patriotismo. Que el sistema político debía asumirlo, pero que no lo estaba haciendo. Los hechos de la última semana parecen confirmar esto, aunque algunos empiezan a reaccionar.

La decisión del presidente Vázquez de plantarse firmemente frente a diversos reclamos ha sido analizada más desde el punto de vista de su fundamento jurídico, dudoso y discutible, pero no tanto desde el punto de vista sustancial.

No se dice que hoy quienes están sufriendo las consecuencias de las diferencias entre los docentes y el Gobierno, su empleador, quienes lo están pagando, son los estudiantes. Los escolares y liceales que no están recibiendo lo que tienen derecho a recibir.

Podrá compartirse o no la estrategia presidencial, pero no hay duda alguna que lo que él está priorizando es la atención a los más débiles en esta relación: los alumnos.

Y a todo eso se suman los conflictos en la salud, en los hogares del Sirpa y en varios gremios más.

El sistema político ha reaccionado de forma diversa frente a estos acontecimientos.

Los sectores del Ministro de Economía, Danilo Astori (Asamblea Uruguay) y del vice presidente de la República, Raúl Sendica (lista 711) se pronunciaron apoyando al Presidente.

Los Senadores Larrañaga y Bordaberry han sido cautos, expresando que hay que priorizar la situación de los alumnos que no deben ser los rehenes y perjudicados de esta situación. Se abstuvieron de hacer críticas a la decisión presidencial. El senador colorado solicitó que se apruebe de una vez por todas el proyecto de ley que establece, como mínimo,  200 días de clase por año.

Por lo contrario, el MPP y varios sectores del Frente Amplio, así como el Senador Lacalle Pou realizaron críticas duras.

El ex candidato a la Presidencia, Lacalle Pou, dijo que “eran medidas exageradas para un reclamo justo“ colocándose del lado de los reclamantes. En la misma línea del blanco se colocó el MPP, sector político del ex Presidente Mujica, que solicitó el inmediato levantamiento del decreto de esencialidad. 

Ello pese a ser del mismo partido que el Presidente de la República.

Como dijimos el 10 de agosto, la situación que estamos viviendo es grave.

De no enfrentarse con responsabilidad la elaboración del próximo presupuesto el país puede ingresar en un espiral de rápido deterioro económico.

Ello se podrá ver fogoneado por las delicadas situaciones que están enfrentando las economías de Brasil y Argentina, la baja del precio de commodities y el enlentecimiento del ingreso de las inversiones al país.

Y quienes pagarán ese deterioro serán los más vulnerables.

En ese sentido, un Presidente debilitado por su propio partido y con poco apoyo del resto del sistema político no es lo deseable.

El recuerdo de los terribles momentos vividos en el país en el año 2002, con la crisis recibida de la República Argentina, está demasiado presente como para olvidarlo.

Esos momentos aún están lejos, pero la conducta del sistema político puede prevenirlos o acelerar el camino hacia ellos.

No es momento de pensamientos minúsculos o de conveniencia política personal de algunos.

Es momento del país y nuestro sistema político haría bien en tenerlo presente.

Admin Telescopio

Autor: Admin Telescopio