Martes, 23 de enero de 2018

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Gobierno y oposición desconcertados por la explosiva llegada del futuro

La gran manifestación del sector productivo en Durazno, muestra un conjunto de realidades que han sorprendido al gobierno de la coalición de las izquierdas, que ha despertado bruscamente del adormecimiento estival, en la intuición que “se terminó la fiesta”.

Los teléfonos inteligentes, las redes sociales, las planillas de cálculo, la experiencia cultural de la agricultura de alta tecnología, (gracias Kirchner), han demolido definitivamente las barreras del aislamiento, y de la singularidad nebulosa del “hombre de campo”, que la izquierda cavernaria todavía cree existe, y que trata de interpretar con herramientas intelectuales que ya eran viejas en la primer mitad del siglo pasado.

No es del caso repasar y certificar la justicia de los reclamos del sector motor de nuestra economía. Es indiscutible lo del tipo de cambio, de la carga impositiva desmesurada, de la falta de infraestructura, del parasitismo burocrático de los 100.000 nuevos “mamantes” de la teta estatal, y fundamentalmente de la soberbia de quienes habiendo dado muestras de la más escandalosa incapacidad, se dan el lujo de la soberbia, mientras se enriquecen a costa de una corrupción que es cada vez más evidente, en la inesperada opulencia inclusive de los funcionarios “medio pelo”.

El Uruguay real, el que trabaja, produce y sostiene la existencia del país institucional, tiene razón, sus integrantes están indignados con justicia, y no hay más vuelta que darle al asunto.

Pero más interesante, y que vale la pena destacar, es el general desconcierto de la coalición de las izquierdas, cuyo temor es evidente, y la no menos desairada actitud de la “oposición”, que ha mostrado, la abandonar fastidiada su ocio veraniego, la misma falta de discurso de los últimos años.

A diferencia de lo que señalaba Arnold Toynbee en su monumental “Historia de la Civilización”, hoy el problema no es el de una elite ansiosa por alcanzar el futuro, que no logra dinamizar y llevar consigo a las masas temerosas y retardatarias (1); el problema es que las supuestas “masas temerosas y retardatarias” han dado un salto cualitativo monumental en su comprensión de la realidad, en su visualización del futuro, y en la dinámica comunicacional y de acción que ha catalizado el proceso.

La lectura de los comentarios de los actores políticos de todo el espectro, y los enfoques de circunstancia de algunos intelectuales orgánicos, (y hasta de algunos que de tan rígidos merecen ser clasificado en la categoría “intelectual-mineral”), haciendo comparaciones y buscando “claves” interpretativas en los enfrentamientos “campo-ciudad” del pasado, con una retórica ideológica perimida, hablan de la brutal obsolescencia de ideas y discurso de la dirigencia nacional.

Quizás lo más representativo de la distancia existente entre la realidad y el universo fantasmal de la ideología, es que decenas de representantes del sindicalismo, que integra como un partido más la coalición de las izquierdas, estará hoy en Brasil haciéndole “el aguante” a Lula, a punto de ser CONDENADO A PRISION POR LADRON, en lugar de ir a Durazno a ver qué es lo que está pasando realmente.

Por el momento, la única “investigación” del fenómeno ha sido la infantil “coladera” de un “sociólogo” en algunos grupos de las redes sociales de los movilizados, para diagnosticar que es un asunto “grave”.

Mandar a la Policía Caminera a controlar los documentos de los que viajan a Durazno, pretender sancionar un piloto fumigador por haber sobrevolado una manifestación, y la negación presidencial a reconocer la legitimidad da los reclamantes, son ejemplos de lo penosamente inadecuada que es la comprensión de la realidad por parte de quienes gobiernan el país.

La de hoy será una fecha importante en los registros de la historia nacional, no tanto por lo que se resuelva en Durazno, sino porque marca una brusca inflexión en el funcionamiento de la sociedad uruguaya, que en forma tan explosiva como inesperada, acaba de ingresar en el futuro.

Juan Modesto Llantada

Autor: Juan Modesto Llantada

  • Juan Carlos

    Impecable la interpretación de la realidad que explotó ayer.!!!!