Lunes, 22 de junio de 2015

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Grados o ciclos: el desafío de pensar cercanías educacionales

billionphotos-1642585Pensar en una educación que sea capaz de retener a sus alumnos y brindar oportunidades de aprendizajes de calidad, independientemente del contexto social de su procedencia, nos lleva a plantear la necesaria articulación y coordinación entre los tres sistemas educativos (inicial y primaria, media y técnica).

En tal sentido, existen antecedentes de continuidad educativa e integración que incluso datan del siglo XIX, como el ciclo de escolarización entre los 4 y los 7 años en el Jardín de Infantes de Enriqueta Compte y Riqué, fundado en 1892, constituyendo así las bases de una continuidad educativa. Un siglo después, en 1998,  se pone en marcha el Proyecto de Jardín de Infantes de Ciclo inicial (JICI) tendiendo puentes entre  Educación Inicial y los dos primeros años de primaria. En 2002, el Consejo de Educación Primaria impulsa un proyecto de Primer Ciclo que además de promover esa continuidad curricular, permitía fortalecer el impacto de la escuela en el desarrollo y aprendizaje construyendo entre todos los involucrados, un marco teórico desde lo didáctico y desde lo disciplinar.[1]

Se continúa avanzando y se extienden propuestas que miran específicamente a la articulación con la educación media como el  Programa de Áreas Integradas que se desarrolla en los 5º y 6º grados de la Escuela Primaria, los 7º, 8º y 9º grados en los centros educativos rurales, considerándola como una propuesta de continuidad educativa entre subsistemas y más recientemente, el Programa Tránsito Educativo que desarrolla el CODICEN en más de 60 zonas del país.

La propuesta de transitar de una educación organizada en niveles a otra organizada en ciclos, con una continuidad educativa de los 4 a los 14 años, tiene como base pensar en un continuo educativo, cuyos ciclos potencien la maduración cognitiva y el desarrollo integral de los alumnos. [2] Donde el aprendizaje, la evaluación y el vínculo con los estudiantes tengan una continuidad que supere la distancia del pasaje de primaria a educación media con coherencia pedagógica, una fuerte coordinación y articulación entre sub sistemas, respetando la identidad de cada uno.

Esto requiere un marco curricular común, con hilos conductores que atraviesen todo el ciclo, constituyendo los contenidos básicos compartidos a nivel nacional, complementados  con  proyectos del centro educativo, como pilar fundamental de  acciones pedagógicas flexibles y respetuosas de los ritmos de aprendizaje.

billionphotos-1642547Más que nunca vigente  el pensamiento del maestro Julio Castro que planteaba en 1948: “El alumno,  en todo su proceso educativo, es una continuidad que avanza desde la clase jardinera hasta el fin del Liceo. Este proceso, sin embargo, está hoy fraccionado como si fueran dos trozos de carretera unidos por un puente roto. Y la verdad es que en vez de arreglar el puente exigimos a los niños que lo salven como puedan.” [3]

En dicho marco y como base esencial de la organización de una educación en ciclos, está la necesidad de generar un régimen de promoción que no detenga los procesos de aprendizaje y que genere tiempo para compensar carencias y alcanzar aprendizajes significativos independientemente del entorno socio-cultural del alumnado. La evaluación del alumno se debería realizar al final de cada ciclo, respetando así los diferentes ritmos de aprendizaje.

Repetir un año, pocas veces expresa una experiencia adicional de aprendizaje y tiene como correlato la ausencia de estrategias específicas para tratar de fortalecer las competencias sociales y cognitivas.  Esto impacta en los sectores más vulnerables, donde no se aprecia con claridad el significado de la educación y da paso al abandono intermitente y finalmente total, lo que se traduce en marginación por exclusión temprana.

En este proceso debemos superar un mecanismo de promoción automática o el llamado pase social, para pasar a una cultura de identificación y de asistencia adicional a aquellos alumnos que logren menores resultados; de inclusión educativa plena y oportuna permitiendo cubrir con fluidez los itinerarios educativos en el tiempo previsto, con equidad y pertinencia de los aprendizajes.

billionphotos-1644472Y finalmente, debe tenerse muy presente que una propuesta de cambio, que implica transformaciones profundas en el funcionamiento del sistema educativo, no puede considerarse en forma aislada. Es indispensable una profunda coordinación entre las direcciones de los sub sistemas, así como la participación de un equipo técnico conformado por representantes de Educación Inicial y Primaria y Educación Media (General y Técnica), Asambleas Técnico-Docentes, con visión de conjunto, que diseñen las estrategias para superar – al decir del maestro Castro – ese puente roto entre primaria y educación media.

Todo ello debe, lo que es muy necesario, enmarcarse en un espacio de diálogo transversal, constructivo y permanente entre los diferentes actores teniendo presente que no se obtendrán los resultados esperados si no se acompañan estas acciones  con otros cambios profundos que el sistema educativo está requiriendo y respecto de los cuales bastantes consensos existen a nivel nacional.

 

[1] ANEP –MECAEP. Primer Ciclo en Educación Primaria. 2003

[2] Compromiso de Cambio. El Uruguay del Futuro. Propuesta de Cambio. Programa 2015-2020. Partido Colorado.Pag-20.Propuesta 1.

[3] Castro, Julio. Coordinación entre Primaria y Secundaria. Montevideo Imprenta Nacional

Teresita González

Autor: Teresita González

Maestra especializada en la “Educación de niños con problemas originados en el desarrollo del desenvolvimiento psíquico”. Licenciada en Educación en la Universidad Mayor de Chile y cursa Licenciatura en Ciencias Históricas –Opción Investigación- en la UDELAR. Cuenta con posgrado de Perfeccionamiento para Directores. Fue Directora General del Consejo de Educación Inicial y Primaria (2000-2005), Consejera Interina del Consejo de Educación Secundaria (1998), Gerente de Programas Especiales y Experimentales (1996 -2000) e Inspectora Nacional de Educación Especial (1990-1995), entre otras funciones.