Jueves, 29 de septiembre de 2016

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Haciendo el mejor huso de la hora

Después de idas y venidas, el Poder Ejecutivo definió que al igual que en 2015, no se realizará un adelanto de la hora oficial. Si bien se especulaba con este desenlace, existía en algunos sectores, principalmente activistas del uso eficiente de la energía, la expectativa que los relojes se movieran sesenta minutos.

La decisión del Poder Ejecutivo parece estar inspirada en la célebre frase del filósofo español José Ortega y Gasset: “Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo”.

El año 2015, en un contexto en el cual se auguraba una temporada al menos complicada, los operadores turísticos, principalmente de Punta del Este, realizaron gestiones para dejar sin efecto la medida que se aplicaba desde hacía varios años en forma ininterrumpida, argumentando que la misma representaba un perjuicio económico para el sector. Ante esta situación, el gobierno hizo lugar a la propuesta, manteniendo nuevamente el criterio este año. El propio Presidente Vázquez declaró[1]: “No podemos estar cambiando todos los años, un año sí, un año no, por tanto optamos por un nuevo año mantener el horario como lo está manteniendo Argentina y también Brasil.”

Si nos remontamos al origen de la medida, se debe recordar que la misma surge como un paliativo a una situación de riesgo en el abastecimiento de la demanda de energía, con el propósito de fomentar un mayor aprovechamiento de las horas de luz solar, minimizar el pico de potencia y la cantidad de energía consumida durante la temporada. En ese contexto, los sobrecostos para el sector turístico no eran un argumento de peso, porque incluso el propio sector turístico podría verse perjudicado en mayor medida si ocurrían cortes de energía que afectaran la calidad de la atención a los clientes, y por ende la imagen del país.

A diferencia de aquellas épocas, este año, al igual que el pasado, el país atraviesa una etapa de abundancia energética, y el desafío ya no pasa por buscar medidas para ahorrar energía, sino cómo colocar los excedentes, de modo de rentabilizar las inversiones y compromisos asumidos. Lamentablemente el camino de la exportación a Argentina y Brasil no ha cristalizado más que para situaciones ocasionales, seguramente en los días más calurosos de diciembre y enero podamos volver a colocar excedentes a buenos precios en Argentina, como se hizo en los días más fríos de invierno, pero cuando la temperatura vuelva a bajar no es seguro que dicha situación se mantenga.

Esta decisión del Poder Ejecutivo es una demostración de pragmatismo, y de que en el sector energético también se aplica la “realpolitik”. Bienvenida sea la medida, y remitiéndonos a Ortega y Gasset, hoy las circunstancias son otras, y las medidas por consecuencia también. Es plausible la medida, y una muestra de sensatez.

De todos modos, también sería plausible que por parte del gobierno se reconociera que en muchas ocasiones, cuando se hablaba de políticas de Estado en el sector energético, como el fomento del ahorro y uso eficiente de la energía, éstas en realidad no estaban únicamente derivadas de la convicción, sino que también estaban pautadas en buena medida por la oportunidad y conveniencia. No es de extrañar que en un futuro cercano se reedite el otrora criticado Superplan, y volvamos a escuchar en los medios el slogan “en Uruguay el confort es eléctrico”.

 


 

[1] http://www.espectador.com/sociedad/341583/vazquez-no-habra-cambio-de-hora

Ciro Mata

Autor: Ciro Mata

Ingeniero Electricista (Universidad de la República, UdelaR, 2003). Postgrado en Administración de Empresas (2004) y Maestría en Administración de Empresas (MBA) (2006), Universidad Católica del Uruguay. Postgrado en Metodología de la Investigación, Universidad de la Empresa en (2012). Ejerció como docente en la Facultad de Ingeniería de la UdelaR y actualmente se desempeña como docente de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad de la Empresa y la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica del Uruguay. Profesionalmente se ha desempeñado en UTE como subgerente del Área Planificación.