Lunes, 31 de octubre de 2016

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“Hay que embarrarse los pies para entender lo que sufre una víctima”

Entrevista a Graciela Barrera, presidenta de la Asociación de Familiares y Víctimas de la Delincuencia (ASFAVIDE) concedida a Alternativa Independiente y para El Telescopio.

En la calle Gral. Flores, a metros de la esquina con Domingo Aramburú, está la sede de la asociación de familiares y víctimas del delito ASFAVIDE. Al llegar y subir las escaleras nos recibió Graciela Barrera, presidenta de la asociación.

Junto a ella, parado detrás de un escritorio, está Daniel Amaro, uno de los referentes de la asociación. Ambos han perdido un ser querido a manos de la delincuencia y han transformado sus vidas en vocación de servicio hacia quienes padecen el delito y también hacia quienes lo perpetran.

La pared lateral reúne la foto de todas las víctimas bajo una frase: “un trágico destino nos identifica y el dolor nos unió”. Estremece apreciar que la gran mayoría son personas jóvenes.

Nos cuentan que allí comparten oficina con otra asociación, Mujeres de negro. También nos cuentan que la sede ha sido refaccionada y acondicionada por personas privadas de libertad. Sin lugar a dudas esta breve descripción es suficiente para que nos demos cuenta que allí hay un camino para la reconciliación, en tiempos donde la violencia parece desbordarnos.

A continuación les dejamos la entrevista.

¿Qué opinión tiene la asociación respecto al apoyo y el respaldo que recibe la víctima por el aporte del Estado?

Desde que empezamos a trabajar en el tema hemos subido varios escalones. Estamos tratando de visibilizar la situación de las víctimas para que los fiscales comprendan el tipo de trato y sensibilidad que se requiere para atender a una víctima de delito. Tú vas a un juzgado y de repente no se dan cuenta del dolor que se siente en el momento. No pedimos compasión, pero sí consideración.

Respecto a la pensión a víctimas de delito, quizás se pueda decir que es muy poco por lo que pasa desapercibido. Fitzgerald Cantero lo sabe bien, ha trabajado con nosotros y le hemos transmitido nuestras inquietudes. Si bien la cobertura de pensión es muy poca, es un avance. Antes no estaba.

La contención psicológica la estamos brindando. Hacemos un acompañamiento brindando lo que está a nuestro alcance. A partir de este año el centro de atención del Ministerio del Interior está trabajando con mayor foco hacia la víctima. Se han dado cuenta de lo que es una víctima. Una ayuda que antes no se brindaba.

Hemos firmado convenio con INEFOP lo cual permite brindar otra herramienta a la víctima, a aquel que no quiere volver a trabajar a su lugar porque tiene pánico. Puede hacer un curso e ir a trabajar a otro lado. UdelaR ofrece un curso orientado a la ayuda legal penal, en vistas al nuevo código de proceso que se viene.

¿Cuántas personas atienden en la asociación?

Atendemos a muchas personas, un promedio de cuatro familias por semanas, en régimen de consulta, más las que se atienden acá y la gente del interior que nos llama. Pero no tenemos medios para ir y atender a la gente del interior. Pensábamos hablarlo a nivel de Congreso de Intendentes porque nuestro objetivo es llegar al interior con una atención integral a la víctima.

Pero somos una asociación muy pequeña que trata de hacer muchas cosas, pero que para obtener recursos juntamos tapitas, boletos, y recibimos algunos apoyos puntuales de empresas. En una ocasión también recibimos el apoyo de la feria de personas privadas de libertad, donde nos donaron parte de lo que vendieron.

Pero básicamente nosotros ponemos el dinero, si no no salimos adelante. Con lo poco que tenemos, tratamos de brindar lo mejor a la gente. Pero lo fundamental es el “gracias” que se obtiene después. Si se pudiera tener profesionales pagos cumpliendo un horario sería ideal. Pero es el esfuerzo nuestro, trabajando en un tema central como los derechos humanos.

En el sistema político se habla de la impunidad, de la mano dura, de la desigualdad y las políticas sociales. ¿Por dónde piensan que tenemos que avanzar?

Nosotros creemos que la impunidad frente a quien cometió un homicidio o una rapiña es un mal camino. La señal es que sigan haciendo lo que están haciendo, no hay que alimentar eso.

Respecto a las penas, entendemos que están, pero falta hacerlas cumplir. Aquel que tiene una, dos, tres entradas, no puede salir anticipadamente.

Y respecto a la problemática social, también hay mucho de eso, todos tenemos que asumir la responsabilidad entre todos. En especial hay que trabajar con los niños. Inculcar los valores, que el arma que tiene que usar es un libro, y que las drogas no te llevan por un buen camino, la sexualidad para evitar el embarazo adolescente. Si no trabajamos sobre eso, no llegamos a nada, es un tema que nos involucra a todos. Hay mucho para hacer desde la niñez, la escuela.

Ustedes han brindado charlas en cárceles y la historia de este edificio donde está la asociación tiene mucho que ver con ese contacto porque fue reformado por privados de libertad. ¿Cómo se trabaja en rehabilitación?

Es fundamental trabajar el tema. Fui a Comcar y Canelones. Entré a un lugar nauseabundo, un lugar chico, con cinco personas encerradas en un lugar pequeño…. No podés sacar nada bueno de ahí. Cuando salgan te van a matar, es así…

Pero después fui a Punta de Rieles y ahí vi otra cosa completamente distinta. Se enseña a convivir. Tienen que trabajar, estudiar, convivir, porque cuando salgan tienen que reinsertarse, salir adelante. Y a eso se suma el trabajo de toda la sociedad.

Hoy a una persona con antecedentes no le dan trabajo y lo que necesitamos es reintegración social.

¿La mirada desde la política, la intelectualidad, el periodismo, limita o sesga el abordaje de esta problemática?

Hay que embarrarse los pies para entender lo que sufre una víctima.

El día que me tocó sufrir la inseguridad cambió mi vida. Creo que nos tenemos que sensibilizar. El contexto desde el que se mira limita la mirada que se tiene. Hasta que no vivís la realidad no te das cuenta.

Por ejemplo, a nosotros nos mataron a nuestros hijos. No te podés poner en nuestro lugar porque no lo estás viviendo. En cambio, si estás en ese lugar, o si lo escuchás y lo sentís, tú te ponés en el lugar y te das cuenta de las cosas que hacen falta para salir adelante.

Lo mismo pasa con los privados de libertad. Una vez un señor privado de libertad me dice, “sabe cómo extraño a mi hijo cuando se va” y yo le digo “usted sabe cómo mi nieta extraña a su papá”. Y ahí empezamos el diálogo. Porque no se han detenido a pensar, cada uno no se ha detenido a ver la otra parte. A eso queremos llegar. Hay que buscar la forma de hablar y mostrar a la gente lo que pasa.

Nosotros integramos el Diálogo Social y presentamos un proyecto para niños de escuelas carenciadas, porque esas son las víctimas invisibles del dolor. Ahí hay abuso, maltrato y hay que prevenir.

En muchos casos, la vida para el joven que delinque es efímera, está jugado te dice… Es difícil, el camino es difícil y largo. Pero hay que transitarlo. Hoy estamos en un punto y hay una serie de bifurcaciones, todos nos peleamos, todos decimos, y los perjudicados somos nosotros mismos.

Tenemos que estar unidos y hacer cosas en beneficios de todos, sin quebrar más a la sociedad. Si no lo sacamos entre todos, no lo saca nadie a esto.

 

Admin Telescopio

Autor: Admin Telescopio