Jueves, 28 de enero de 2016

MENU

Inseguridad ¿Cuál es la última trinchera?

Hace unos días realmente me preocupé. Me preocupé porque  la delincuencia ataca y logra su resultado una y otra vez, ocurriendo cosas nunca vistas.

Realmente llama la atención que la inseguridad se apodere de una unidad militar: delincuentes ingresan a un cuartel, hieren a un soldado y se llevan dos armas de guerra.

Sin duda que es un evento excepcional, lo preocupante es que delincuentes se animen a realizarlo. Ahora bien, en la medida que tenemos más información nos enteramos que existía una orden castrense que disponía que los soldados no usaran munición real. Algo que llama poderosamente la atención. Parece que esa directiva era para prevenir accidentes entre los integrantes de la fuerza.  Vale decir que para corregir un tema de formación o de contralor, se afecta la seguridad de la propia unidad militar. Esto es falta de sentido común; agregaría falta de sentido práctico, ya que si atendemos los niveles de inseguridad del país, la realidad existente con el narcotráfico y ni que hablar, si pensamos en el terrorismo que hoy está globalizado y penetra cualquier sociedad no es posible que custodias militares estén sin elementos básicos que permitan la protección general e individual.

El hecho resulta aún más grave si se confirmara que las armas hurtadas de ese cuartel fueron las usadas en el atraco al Banco República de la ciudad de La Paz. Por lo tanto, que se puede esperar como ciudadano medio si la delincuencia ataca nada menos que un espacio tan especial y sensible, un lugar que creíamos casi inexpugnable como lo es un cuartel militar.

Estos eventos hacen pensar varias cosas y en particular reflexionar en torno a ¿dónde está la trinchera de la seguridad de los uruguayos?

Muchos ciudadanos han creado sus propias trincheras, con rejas y seguridad privada, otros eligen portar o tener armas de fuego para proteger su más intima trinchera, siendo conscientes que ponen su vida en peligro, su integridad física o su libertad en juego.

Comienza a quedar cada día más claro que las trincheras en las que nos movemos los uruguayos empiezan a ser cada día más frágiles y vulnerables.

Cómo no preocuparnos, qué nos queda al común de los mortales, cómo sobrevivir al temor y al deseo de tener más y mejor seguridad, si un delincuente ataca un cuartel y logra sus resultados. ¿Qué podemos hacer? Mejorar nuestros autocuidados, sin duda.

Pero en voz clara y fuerte, reclamarle a todos aquellos obligados a entender en la materia y que deben trabajar con el fin de brindarnos seguridad real,  que se comprometan en la búsqueda de las mejores soluciones.

Deben pensarse trabajando en redes, integrando la realidad y el impacto que  cada una de sus acciones y también de sus omisiones, tienen para con el ciudadano de a pie que se defiende como puede.

Es por ello que debemos reclamar respuestas integrales para temas multicausales, pero sabiendo que la responsabilidad de generar  la trinchera que nos proteja, es de quienes están obligados en el marco de las obligaciones que la normativa impone a quienes ejercen el  gobierno.

En definitiva, volvemos a decir claramente que en materia de seguridad humana existen agujeros negros y ausencia de un plan estratégico nacional, por lo que se necesita compromiso y entender el tema en forma holística, para avanzar en cuestiones básicas para la vida en sociedad.

“Antón Pirulero, cada cual que haga su juego” Que lo haga bien y además lo coordine…

Robert Parrado

Autor: Robert Parrado

Psicólogo, Lic. en Seguridad Pública ,Crio. Insp. (R), Perito Judicial y Asesor Privado. Luego de 31 años en el Ministerio del Interior, se dedica al ejercicio liberal de sus profesiones. Volcando su experiencia y saber a la comunidad. Se destaca en el estudio y análisis social de las distintas materias que aborda desde hace más de 20 años, en distintos ámbitos.