Viernes, 2 de octubre de 2015

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La carrera por la Provincia de Buenos Aires

El 25 de octubre no sólo se elegirá presidente y vicepresidente en Argentina, sino que también varios gobernadores, intendentes, diputados, senadores y diputados al Parlasur. La Provincia de Buenos Aires, en donde vive el 38% del electorado, elegirá gobernador y vicegobernador, legisladores provinciales, intendentes y concejales. Como Argentina es una república federal, las autoridades provinciales pueden establecer su propio calendario de comicios, pero desde 1983 hasta hoy, la provincia más poblada siempre ha celebrado sus elecciones en la misma fecha que las nacionales. La boleta, pues, mide más de un metro de largo, con siete secciones: 1) presidente y vicepresidente, 2) lista de parlamentarios nacionales al Parlasur, 3) lista de 35 diputados nacionales, 4) parlamentario provincial al Parlasur, 5) gobernador y vicegobernador, 6) legisladores provinciales y 7) intendente, concejales y consejeros escolares. Una particularidad argentina es que esa extensa boleta se puede cortar en cualquiera de sus secciones, y elegir la de otro partido o frente electoral. Un ciudadano podría combinar, de este modo, siete partidos. El gobernador se elige por simple pluralidad de sufragios.

Desde 1987 hasta diciembre de este año, la provincia viene siendo gobernada por el peronismo, y la mayoría de los 135 intendentes responden a esta corriente política. Pero este año puede cambiar el escenario.

El actual gobernador provincial, Daniel Scioli, es el candidato presidencial del kirchnerista Frente Para la Victoria; su candidato a la sucesión es Aníbal Fernández, el Jefe de Gabinete de Cristina Fernández de Kirchner, tras ganar en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) de agosto al presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez. Pero la gran triunfadora de las PASO de agosto fue María Eugenia Vidal, la candidata del frente opositor Cambiemos (PRO, UCR y Coalición Cívica), ya que fue la individualmente más votada, con el 30% de los sufragios. Si bien la suma de votos de Fernández y Domínguez llegan al 40%, el Jefe de Gabinete despierta no sólo un gran rechazo, sino también alarma por las denuncias que se han venido haciendo sobre su vinculación con el tráfico ilegal de efedrina. De allí que el frente Cambiemos, con Macri como candidato presidencial y Vidal a la gobernación, haya establecido el combate al narcotráfico como uno de los ejes del programa de gobierno. Tercero en la competencia, más atrás, está el ex gobernador Felipe Solá (2002-2007), en la boleta encabezada por Sergio Massa.

María Eugenia Vidal es una politóloga de 42 años que tiene muy serias posibilidades de ganar la gobernación de la Provincia de Buenos Aires. Actualmente es vicejefa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y fue ministra de Desarrollo Social durante el primer período de Mauricio Macri. Su excelente resultado en las PASO fue sorprendente para quienes no venían prestando atención a su crecimiento en las encuestas, pero ya en mayo iba encabezando los sondeos. Su compañero de fórmula es Daniel Salvador, de la Unión Cívica Radical, partido que tiene un gran arraigo en el interior provincial. Si en octubre se repitieran los resultados de las PASO, el frente Cambiemos ganaría sesenta de los 135 municipios, una nutrida bancada de legisladores provinciales y una importante representación en el Congreso. La maquinaria emponzoñada del kirchnerismo se volcó a su deporte predilecto: enlodar a las personas. Como Vidal no tiene máculas ni escándalos que ocultar, los dardos se dirigieron hacia quien era el primer candidato a diputado nacional, el periodista deportivo Fernando Niembro, lo que provocó su renuncia a la lista. Aquí quedó en evidencia una falencia del PRO: la falta de una política comunicacional aceitada, ya que el contrato de Niembro con el Gobierno de la Ciudad era legal, pero no se supo explicar claramente en los medios. Sobre todo si se tienen en cuenta los enormes agujeros negros del kirchnerismo.

La provincia se divide en ocho secciones electorales a efectos de elegir legisladores provinciales. Cambiemos ha hecho una gran elección en las PASO en el interior y La Plata, la capital provincial; pero la gran batalla se libra en el conurbano, que son la primera y, sobre todo, la tercera sección electoral, el gran bastión del peronismo provincial. La reciente elección provincial tucumana, en la que hubo urnas quemadas, falsificación de telegramas y desaparición de videos del correo, proyecta su sombra hacia los comicios de octubre, por lo que la fiscalización opositora tendrá que tomar los máximos recaudos para desactivar toda posibilidad de fraude.

Y es que si en la Provincia de Buenos Aires gana María Eugenia Vidal y hay una segunda vuelta de Macri y Scioli en noviembre, el candidato presidencial del kirchnerismo quedará severamente herido en sus chances. ¿Cómo explicaría que perdió su candidato a la sucesión? Daniel Scioli se las ha venido ingeniando para permanecer ajeno los problemas locales, ya sea derivando la responsabilidad hacia la nación, ya a los municipios. Pero el deterioro de la infraestructura, la inseguridad, las escasas inversiones en el sistema hospitalario y educativo, o la falta de prevención de las inundaciones, comienzan a golpear su popularidad.

En el complejo ajedrez político argentino, María Eugenia Vidal se transformó en una pieza clave para el triunfo de la oposición en la segunda vuelta de noviembre. En menos de un mes, sabremos en qué sentido se dirime el porvenir de Argentina y la región por los próximos años.

Ricardo López Göttig

Autor: Ricardo López Göttig

Profesor y Doctor en Historia, Doctorando en Ciencia Política. Profesor en la Universidad ORT Uruguay y Profesor Titular en la Universidad de Belgrano (Buenos Aires). Consejero académico de CADAL.