Viernes, 7 de agosto de 2015

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La clase media y el futuro de Uruguay

En la teoría marxista la evolución de la sociedad, desde el momento en que apareció la propiedad privada, se basa en una dialéctica entre dos clases sociales que se oponen, una explotadora –la que posee los medios de producción- y otra explotada –la que vive a expensas del trabajo ajeno. En la sociedad esclavista fueron amos y esclavos, en la feudal señores y siervos y en la fase capitalista burguesía y proletariado. Esta visión dicotómica de la estructura social no es exclusiva de Marx. Maquiavelo decía que “[e]n toda República hay dos espíritus contrapuestos, el de los grandes y el del pueblo, y todas las leyes que se hacen en pro de la libertad nacen de la desunión de ambos…”[1].

Pero lo que Marx no llegó a percibir es que entre los efectos que la Revolución Industrial tuvo se encontraba el disparar un proceso de crecimiento exponencial del conocimiento generado que tendría enormes repercusiones en la estructura social. La acumulación de conocimiento se tradujo en procesos productivos que se han vuelto cada vez más intensivos en su uso. Esto generó un volumen creciente de trabajadores cuya tarea dejó de ser física para ser intelectual. A su vez, los medios de producción que empleaban ya no se limitaban a los equipos propiedad del empresario, sino que dependían crecientemente en los conocimientos, habilidades y destrezas que habían adquirido a través de la formación y el entrenamiento. Esto implica un cambio cualitativo en la medida que el trabajador, si bien sigue siendo un asalariado, pasa a ser el propietario de parte del capital productivo –su capital intelectual- y sus ingresos evolucionan en forma acorde. Es así como surge la clase media, indisolublemente unida a la educación. En 1969 el economista Peter Drucker[2] plantea que se estaba produciendo una transición hacia la “sociedad del conocimiento”, en donde los recursos naturales, la mano de obra y el capital se convertirían en secundarios y fácilmente accesibles, siempre y cuando hubiera saber. Drucker también sostiene que se vuelve imposible el corregir las desigualdades en la distribución del ingreso sin una mayor equidad educativa, en tanto el ingreso pasaría a estar cada vez más determinado por la educación.

Una contribución importante para el análisis de la naturaleza de la clase media, su rol en la sociedad y el peso que la educación tiene en la misma es un libro publicado por el Banco Mundial conteniendo un estudio que realizó sobre las características y evolución de la clase media en América Latina  y el Caribe (ALC)[3]. Este libro también es valioso porque aporta elementos para discernir qué parte de lo que sucede en Uruguay es la manifestación local de un fenómeno regional y en dónde están las particularidades de Uruguay.

Por razones de disponibilidad de información y objetividad, el informe del Banco Mundial  adopta un enfoque económico para definir a la  clase media, considerando como tales a quienes tienen ingresos entre USD 10 y USD 50 al día, al tipo de cambio de la Paridad de Poder Adquisitivo y una probabilidad de caer en la pobreza en un intervalo de 5 años de un 10%. Según estos umbrales, una familia de cuatro personas se clasificaría como perteneciente a la clase media si sus ingresos anuales oscilaran entre US$14.600 y US$73.000. Con este estándar el 68% de la población de ALC está por debajo de la clase media, dividiéndose entre un 30,5% que está en la pobreza (USD 0 a USD 4 al día) y un 37,5% que es el segmento vulnerable, o sea, que tienen más de un 10% de probabilidad de caer en la pobreza. Por encima de la clase media tendríamos la alta, la que representaría el 2% de la población.

Sin perjuicio de su agrupamiento en base a ingresos, el estudio encuentra un conjunto de rasgos comunes a la clase media: más años de escolarización que los pobres o vulnerables y menos que los ricos, más tendencia a vivir en zonas urbanas que los pobres, mayor probabilidad de tener un empleo formal y en el sector de los servicios, menor cantidad de hijos y mayor probabilidad de que la mujer trabaje.

En el Gráfico 1 puede observarse como han evolucionado estos tres grupos en un período de casi una década y media. Puede observarse que a partir del 2003 se dio un fuerte crecimiento de la clase media que tuvo como contrapartida una disminución también muy fuerte del grupo de los pobres, con una tendencia a un leve aumento del grupo de las familias vulnerables. Si uno mira la gráfica pareciera como si los pobres “saltaran” a la clase media. Lo que en realidad pasó es que la tasa a la que las familias vulnerables pasaron a la clase media fue levemente inferior a la tasa de pasaje del grupo de los pobres al de los vulnerables. El punto de inflexión de 2003 se corresponde a un aumento de la tasa de crecimiento del PBI per cápita en la región, crecimiento que ya era elevando y que llevó a un crecimiento promedio en la década de 2,2%.

 

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Gráfico 1 – Tendencias en las clases medias, vulnerabilidad y pobreza en América Latina y el Caribe, 1995–2009. Fuente: “La movilidad económica y el crecimiento de la clase media en América Latina”, Francisco H. G. Ferreira, Julian Messina, Jamele Rigolini, Luis-Felipe López-Calva, Maria Ana Lugo, y Renos Vakis, Banco Mundial, Washington D.C, 2013.

 

Más allá de los resultados agregados, ¿qué pasó con la clase media en Uruguay? El Gráfico 2 ilustra las variaciones en la participación de la clase media en la población en cada país de la región. Se desagrega el efecto que el crecimiento económico y la redistribución tuvieron en la variación neta. Puede observarse que Uruguay fue el único país en que el crecimiento y la redistribución no contribuyeron al crecimiento de la clase media.

 

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Gráfico 2 – La contribución del crecimiento y de la redistribución a la expansión de la clase media en América Latina y el Caribe, 1995–2010. Fuente: “La movilidad económica y el crecimiento de la clase media en América Latina”, Francisco H. G. Ferreira, Julian Messina, Jamele Rigolini, Luis-Felipe López-Calva, Maria Ana Lugo, y Renos Vakis, Banco Mundial, Washington D.C, 2013.

 

 

A efectos de analizar la movilidad intergeneracional el estudio analiza en qué medida el estatus socioeconómico de los padres condiciona los logros de los hijos, para lo cual se emplea las puntuaciones en los tests estandarizados de los exámenes del Programa para la evaluación internacional de alumnos (PISA). Tal como puede observarse en la Gráfica 3, Uruguay es uno de los países con menor movilidad y un bajo nivel de aprendizaje.

 

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Gráfico 3 –  Relaciones entre las puntuaciones promedio de los tests PISA y la movilidad intergeneracional en 65 países, 2009. Fuente: “La movilidad económica y el crecimiento de la clase media en América Latina”, Francisco H. G. Ferreira, Julian Messina, Jamele Rigolini, Luis-Felipe López-Calva, Maria Ana Lugo, y Renos Vakis, Banco Mundial, Washington D.C, 2013.

 

Si Peter Drucker tenía razón en sostener que el trabajador del conocimiento es el factor determinante de la capacidad de inserción de una sociedad en el mundo contemporáneo, y siendo la clase media su representante, el destino de un país se juega en un sistema educativo que brinde una educación de excelencia en el marco de un régimen de igualdad de oportunidades que garantice a cada persona la posibilidad de desarrollarse sin otra limitación que no sea su talento y empeño. La reducción de la pobreza es importante por razones de justicia, pero el crecimiento de la clase media lo es por razones de viabilidad. Sin viabilidad no hay justicia. En ese sentido, los datos de Uruguay presentan un escenario preocupante con vistas al futuro.

 

[1]     Discursos sobre la primera década de Tito Livio.

[2]     La era de la discontinuidad, Peter Drucker, 1959.

[3]     “La movilidad económica y el crecimiento de la clase media en América Latina”, Francisco H. G. Ferreira, Julian Messina, Jamele Rigolini, Luis-Felipe López-Calva, Maria Ana Lugo, y Renos Vakis, Banco Mundial, Washington D.C, 2013.

Leonardo Veiga

Autor: Leonardo Veiga

Contador Público, Universidad de la República; Licenciado en Administración, Universidad de la República; Master en Dirección y Administración de Empresas, IEEM; CPCL, Harvard Business School, EE.UU., PhD Universidad de Navarra. Es profesor de Gestión de la Innovación (IEEM/UM) y de Política Económica Internacional (IEEM/UM), de Administración General (FCEE/UM) y de Prácticas Desleales de Comercio y Defensa Comercial (CEA/ADAU). Fue consultor del Programa Nacional de Desburocratización (PRONADE), del Plan de Desregulación del Comercio Exterior y las Inversiones (PLADES), miembro del Board del Global Entrepreneurship Monitor, Director del MBA del IEEM/UM y Coordinador de la carrera de Contador Público en la FCCEE/UM.

  • walter oroño

    creo que esta bastante claro, con los gobiernos de izquierda la clase media a caido en un precipicio y no se ve un cambio a favor de la clase media trabajadora.-

  • Walter Bertoni

    Leyendo el artículo completo que se cita en los gráficos, veo que el autor omite elementos en mi opinión relevantes:

    Cito uno: en la gráfica 5.2 página 148, Uruguay es el que tiene el porcentaje de población de clase media más alto de América Latina y es el que tiene menos pobres y menos vulnerables de la región.

    En mi opinión es un hecho relevante si se quiere comprender integralmente el tema. Si el autor lee estos comentarios, sería interesante conocer las razones de tal omisión.

    https://openknowledge.worldbank.org/bitstream/handle/10986/11858/9780821397527.pdf

  • Walter Bertoni
  • Leonardo Veiga

    Hola Walter:

    Nadie discute que Uruguay es el país con mayor clase media de América Latina. Es un logro del país que se remonta a comienzos del siglo XX. Mi intención es analizar la evolución reciente. En función de ello no entendí relevante remontarme a los gobiernos de José Batlle y Ordóñez. Teóricamente alguien podría sostener que la razón fundamental por la cual la clase media en Uruguay en el período reciente no ha seguido la evolución ascendente del resto de América Latina es que ha llegado a su nivel máximo. Como digo, es un argumento teórico que nadie a sostenido, que yo sepa.

    Por otra parte, el objetivo de mi artículo es la evolución reciente de la clase media. Explico cuál es el papel específico que dicha clase tiene en el proceso económico del país. No quito mérito a la disminución de la pobreza, simplemente que no es el tema que abordo.
    La clase media es un patrimonio de toda la sociedad uruguaya a cuya creación han contribuido varias generaciones. Al momento de evaluar los resultados de las políticas llevadas adelante por cada administración lo que se analiza es la evolución entre lo recibido y lo entregado.