Lunes, 13 de noviembre de 2017

MENU

La contraposición entre educación pública y privada ¿es relevante?

No, no es relevante ni en términos de la calidad, ni de la equidad de la educación. Se han acumulado muchísimos estudios y datos sobre los factores institucionales asociados a los aprendizajes y a la justicia que logran o que no logran las escuelas.  Hay gran coincidencia en la evidencia que, por ejemplo, la autonomía junto con la rendición de cuentas o los liderazgos educativos efectivos, favorecen a quienes estudian en centros educativos que tienen esas características. Sin embargo no hay estudios  que confirmen los estereotipos que adjudican a los centros públicos mayor equidad y a los privados mayor calidad. La propiedad de los centros no se asocia con los logros de los centros.

La Internacional de la Educación, que se presenta como la mayor federación de sindicatos de la educación del mundo, viene promoviendo una activa campaña internacional contra privatización de la educación.  Antes de la campaña esa ya era una fuerte definición de los sindicatos docentes uruguayos, que llevó a que en el Primer Congreso Nacional de la Educación se propusiera eliminar la educación privada uruguaya, o sea estatizar toda la educación.  Es probablemente una posición sustentada en convicciones ideológicas: lo estatal es mejor que lo privado, por definición.  Tal vez también obedezca a que prefieran al estado como empleador y no a los privados, porque la propuesta también cuenta con el apoyo firme  del sindicato de la educación privada.  Resulta más curioso que la campaña haya dado lugar a un estudio de investigadores del Instituto de Educación de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (Universidad de la República) que ha sido publicado por la propia Internacional de la Educación.  El estudio parte del mismo supuesto que la organización mundial de sindicatos docentes:  la educación privada es inconveniente y lo deseable es la educación pública. No lo demuestra, sino que observa cómo interactúan en este sentido las políticas y los actores nacionales. Debe decirse que en Uruguay la meta de la estatización educativa está muy cercana, porque el 80% de la educación es realizada por centros del estado.  Pero a la Internacional de la Educación, a los sindicatos de la educación de Uruguay y a estos investigadores les preocupa que no se dé ni un paso atrás.

Importa responder que ésta  posición sindical es equivocada. Plantea una falsa oposición, que no ayuda a enfrentar los fuertes desafíos que tiene planteada la educación en nuestro país. Lo relevante es en cuáles centros los educandos aprenden, qué centros generan equidad. Cuándo esa es la pregunta se observa que hay buenos centros públicos y privados, que hay centros que promueven la equidad también públicos y privados. Las diferencias, importantes, que existen con los malos centros, donde no se aprende y que reproducen e incrementan la desigualdad no está en el título de propiedad, está en otros factores, que se han estudiado y mucho, en nuestro país y en la investigación comparada.

Un problema no menor es que esta creencia en la virtud de la educación pública contra la privada tiene rango legal. La Ley General de Educación aprobada en el 2008 se preocupa por trazar una fuerte línea divisoria entre una y otra, hasta el punto de crear algo que denomina Sistema de Educación Pública, que salvo el tributo a esta creencia,  no queda claro que propósito y razón de ser tiene.

Debe reconocerse que esta contraposición existe, no sólo en los sindicatos, sino en buena parte de la opinión pública uruguaya, cruzando incluso a los diversos partidos políticos.  Se enaltece la educación pública, aún enviando los propios hijos a la privada.  A la vez en el mundo avanza el criterio de políticas públicas y también educativas sustentadas en conocimiento científico que debe estar basado en evidencia empírica, por lo tanto en datos, que deben demostrarse y poder verificarse.  Desde esta perspectiva debe decirse que la contraposición entre pública y privada obedece a una percepción equivocada, que no ayuda a comprender  los críticos problemas de nuestra educación y menos a enfrentarlos.

Javier Lasida

Autor: Javier Lasida

Javier Lasida es Licenciado en Ciencias de la Educación de la Universidad de la República, Máster en Ciencias Sociales de FLACSO Buenos Aires y candidato a Doctor en Educación de la Universidad Autónoma de Madrid. Se desempeña como profesor titular e investigador en la Universidad Católica del Uruguay. Fue Director durante 6 años del Programa Projoven del Ministerio de Trabajo de Uruguay. Se ha desempeñado en roles de consultoría, gestión y evaluación de política educativa para varios gobiernos, instituciones privadas y organismos internacionales en Uruguay y varios países de la región. Es autor de libros y artículos en publicaciones académicas y en la prensa, en temas de su especialidad.