Lunes, 18 de abril de 2016

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La economía del conocimiento: un poco más cerca

La base de datos de patentes de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), denominada Patentscope ( http://www.wipo.int/patentscope/es/)  comprende hoy 55 millones de documentos de patentes a las cuales cualquier persona puede acceder gratuitamente. Aquellos que debaten que no hay acceso al conocimiento o a la cultura deberían de pensarlo otra vez. Nunca hubo en el mundo más información y mayor acceso gratuito que en la era digital. Patentscope es solo una muestra de lo disponible en el mundo del conocimiento. Si existe dicho acceso es porque la contrapartida del otorgamiento de un derecho exclusivo al titular de una patente es la divulgación de la misma para generar más innovación y más conocimiento.

Y es, consecuentemente, a la sociedad del conocimiento a la cual Uruguay debe de sumarse, si no por convicción ideológica, al menos porque cualquier proceso no contaminado de observación y razonamiento, determinaría sin duda alguna que es la única opción realista. Muchos pensaran que es una capitulación, pero, lejos de serlo, es una demostración de pragmatismo y de adaptación a un mundo cambiante el cual, por momentos o por caprichos, a veces se aleja preocupantemente.

Hoy lo más aterrizado es firmar acuerdos de libre comercio que no solo nos permita ingresar a mercados con pocos o sin aranceles y sumarnos a cadenas de valor para insertarse, con uso intenso de propiedad intelectual, donde el país tenga ventajas comparativas. Lo tenemos que hacer para incorporarnos a grupos de países que nos fuercen a ser más competitivos y más cercanos a la sociedad y economía del conocimiento. Así como la globalización no tienen por qué gustar sino aprender a manejarla, la firma de tratados puede o no ser compartida por todos y la Propiedad Intelectual no hay que quererla u odiarla sino usarla para beneficio propio, hoy es la realidad de Cuba a Estados Unidos y de China hasta Singapur.

Poder leer Patentscope brinda también la oportunidad de ver tendencias, mercados y, por supuesto, conocer todos los detalles técnicos de la patente. En su expiración o, de hecho, mucho antes, por ejemplo, es que la industria de los genéricos puede comenzar la tarea de producir esos medicamentos utilizando la información de las patentes. los cuáles serán porcentualmente mucho más asequibles para el público en general. Hoy los avances en la investigación y la disponibilidad de nuevos fármacos, originales o genéricos, han permitido salvar vidas, así como mejorar y extender la esperanza de vida de la población mundial en general. Los genéricos necesitan de las patentes para existir. ¿Qué necesitamos mayor acceso? Si. ¿Qué debemos buscar fórmulas más creativas de tenerlo sin entrar a debates fútiles? También. Pero siempre recordando que es el estado el responsable de la salud de los uruguayos y no una firma farmacéutica. El debate está por darse en Uruguay mientras ya se ha dado en la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2011 (http://www.who.int/phi/publications/gspa-phi/en/#) y por espacio de 3 años en lo que terminaría siendo el documento global más importante donde más de 190 países llegaron a acordar, aun no siendo vinculante, sobre el tema de salud pública, innovación, propiedad intelectual y comercio. Es imperativo leerlo e implementar aquellos aspectos que se pueden ayudar a mejorar el acceso a remedios, y el cual incluye ya que incluye un plan de acción y una estrategia global

Para facilitar el proceso de patentamiento los estados miembros de la OMPI crearon el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT como es mundialmente conocido por sus siglas en Ingles) el cual tienen una serie de ventajas que describiremos al final del articulo y del cual Uruguay todavía no es miembro, pero existen claras indicaciones que pronto optara por adherir a dicho mecanismo, lo cual debe de ser recibido como un paso en la dirección de la sociedad de conocimiento. Más aun, mirando a la región vemos que el 40% de las solicitudes de patentes provienen de Asia y luego de Estados Unidos con 29% la Unión Europea con cerca de 27%. América Latina se mantiene en 2.5%. Es poco. Muy poco.

 

Cuales son algunas de las ventajas de pertenecer al PCT?

– Permite al país formar parte del sistema internacional de patentes, lo que lo posiciona de mejor manera desde el punto de vista económico y político dentro de la actual economía globalizada

– Facilita que solicitudes nacionales puedan patentarse en el extranjero a través del sistema PCT.

– Da más tiempo para conseguir financiamiento y entrega más información para definir una estrategia de patentamiento.

– Se postergan los gastos derivados del procedimiento de presentación nacional, hasta 18 meses más, en comparación con el sistema tradicional.

– Los solicitantes de países no miembros de PCT ya utilizan el sistema en Fase Internacional (según estadísticas OMPI, 6 solicitudes uruguayas fueron presentadas el año 2014, y 6 solicitudes el 2015 a través del PCT)

– Los números demuestran que, al adherir a PCT, países como Colombia, Ecuador, Malasia y Chile no experimentaron un aumento explosivo en la Fase Nacional después de los 18 meses desde la incorporación al Tratado. En el caso de Chile, simplemente se han ido recuperando los números que se tenían previo a PCT, pero en ningún caso ha habido un aumento en el número de solicitudes.

– Facilita tramitación Fase Nacional, ya que PCT uniforma criterios y evita duplicación en cuanto a la petición de documentación (documentos de prioridad, cesiones, etc.).

– Las economías latinoamericanas que mejor desempeño económico han tenido en los últimos años como Colombia, Chile, Perú y México, son miembros de PCT.

Carlos Mazal

Autor: Carlos Mazal

Politólogo de la University of the Pacific con una Maestría en Estudios Latinoamericanos y del Caribe de la New York University. Es Consultor Internacional en temas de Propiedad Intelectual, Innovación y Desarrollo y ex Director para América Latina y el Caribe de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Miembro Fundador del Centro de Estudios de Propiedad Intelectual (CEPI) de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Republica. Miembro de Número de la Academia Nacional de Economía. Miembro Consejero del Consejo Uruguayo de Relaciones Internacionales (CURI)