Domingo, 19 de julio de 2015

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La gestión en Salto: no aclaren que oscurece

Foto: @IdSalto

Foto: @IdSalto

El problema de la pésima gestión en la Intendencia de Salto, es un problema mucho más grave que la mala actuación de un gobernante, es la falta de un rumbo ideológico por parte del Partido Colorado. O peor aún: es tener un rumbo ideológico hacia el estatismo neo batllista.

Hoy, casi todas las tintas caen sobre el ex Intendente de Salto Germán Coutinho, y si bien la culpa en parte es del chancho, lo es mucho más de quienes le rascan el lomo. Coutinho gobernó “a la uruguaya”: sin metas, sin objetivos, sin un tablero de control, sin profesionales de fuste a su lado, sin técnicas de gobierno corporativo y lo hizo repartiendo alegría con plata ajena.

Pero obtuvo el 75% de aprobación a su gestión, la más destacada entre todas las comunas. Se ganó el afecto de sus conciudadanos porque les dio boleto subsidiado a $6 (cuando debería costar $30), gestionó hoteles y termas, firmó un convenio salarial calificado de “generoso” por el propio ADEOM Salto y se dio el lujo de hacer ingresar más empleados públicos de los que ya había hecho ingresar el ex Intendente del Frente Amplio. Las obras que hizo, las hizo con plata del gobierno central, porque la Intendencia de Salto, con lo que recauda de sus ciudadanos, no le da ni para pagar el 97% de los sueldos de su abultada plantilla. Parece que el Cr. Damiani tenía razón cuando decía que “las elecciones no se ganan presentando buenos balances”.

Pero lo que más llama la atención son las explicaciones que da el Dr. Pedro Bordaberry  (hasta hace muy poco líder indiscutido del Partido Colorado), ya que demuestran la orientación ideológica  con que parece guiarse esta colectividad.

Dice el Dr. Bordaberry: “Construyó piscinas en los barrios y pueblos más humildes, remodeló e iluminó los accesos, llenó de semáforos la ciudad, atendió más de 4.000 km de caminería rural, compró 9 buses nuevos, colocó 120 garitas, reformó y puso en condiciones dignas el servicio velatorio municipal, llevó el boleto a 6 pesos, construyó refugios para mujeres víctimas de violencia doméstica y para personas en situación de calle, construyó cientos y cientos de metros de cordón cuneta, modernizó las Termas del Dayman, reconstruyó vestuarios, piscinas, parques y juegos de Arapey, incluso haciendo su saneamiento a nuevo, promovió la inversión privada y la generación de empleo, y sobre todo realizó una gestión cercana a la gente”.

En negrita marqué las tareas que tengo mis serias dudas sean responsabilidad de un Municipio y no de la sociedad civil. ¿Acaso el Estado tiene que gestionar empresas de transporte, termas, hoteles, refugios y piscinas? ¿El enorme fracaso de AMDET no fue suficiente para entender que este no es el camino? Mientras el Frente Amplio se saca los Hoteles Parque Hotel y Carrasco de su gestión, el Partido Colorado los abraza?

Y si deciden administrar empresas, al menos que lo hagan con profesionalismo, tal como lo hacen en Nueva Zelanda. Allí tienen dos leyes aprobadas en 1988 y 1989: la State Sector Act y la Public Finance Act, donde ponen a un Chief Executive (una suerte de Gerente General) a quien le establecen metas y lo miden con claros indicadores de gestión. Nada de esto hizo el Partido Colorado como partido de gobierno en Salto.

Además, firmó ese convenio “generoso” con ADEOM porque parece que “no tenía otra opción”, según lo explica el Dr. Bordaberry. La primera opción “era ir al enfrentamiento … realizar despidos y así bajar la cantidad de funcionarios. Ello habría significado, ¿quién lo duda?, pasarse los primeros dos o tres de los cinco años de su mandato con paros, huelgas, enfrentamientos con el gremio, acusado de neoliberal, … etc..”

Y agrega lo siguiente (que, para mi, es lo más destacado): “También habría sido para Germán ir contra la propia esencia de su sentir, colorado y batllista, de no dejar a la gente en la calle y de poder hacer obras”.

Parece entonces que el “sentir colorado y batllista”, es poner el foco en los empleados públicos, no en los contribuyentes. Es ser “sensible” para evitar que un innecesario empleado público quede sin empleo, pero no es “sensible” ante los miles de ciudadanos que, por pagar altos impuestos y burocracia, se quedan sin empleo. Ser colorado y batllista, es defender el subsidio al boleto y meterse en actividades industriales y empresariales que no tienen nada que ver con los cometidos esenciales del Estado. Ser colorado y batllista es no dar la batalla por la buena gestión como sí lo hacen en Nueva Zelanda. Ser colorado y batllista es aumentar la cantidad de empleados públicos, como otrora lo hizo Luis Batlle Berres. Ser colorado y batllista, es eludir el compromiso de bajar el gasto público para evitar que hablen mal de uno y poner en riesgo un puñado de votos. Ser colorado y batllista es hacer obras sin financiamiento genuino. Ser colorado y batllista, es dejar un abultado déficit. ¿Es esto ser colorado y batllista?

Al Intendente Mariano Arana también lo criticaron con dureza desde el Partido Colorado por “tomar el cuarto camino, el de la paz con el gremio”, una paz que se paga con la plata del contribuyente, no con la de los dirigentes políticos. Algo similar sucedió en 1938, cuando Neville Chamberlain, Primer Ministro de Gran Bretaña, negoció con Hitler la no intervención de Inglaterra cuando Alemania quería invadir Checoslovaquia y al regresar a su país Chamberlain fue felicitado como “el hombre que traía la paz bajo el brazo”.

Ante esa actitud de eludir el compromiso de hacer lo que había que hacer, Winston Churchill le dijo a Chamberlain: “Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra… elegisteis el deshonor y tendréis la guerra[1].

Parece que la historia vuelve a repetirse. Esta vez en Salto.

[1] You were given the choice between war and dishonour… you chose dishonour and you will have war

 

Guillermo Sicardi

Autor: Guillermo Sicardi

Master en Dirección y Administración de Empresas, Universidad ORT; Corporate Coach (Graduate School of Corporate Coaching USA) y Abogado, Universidad de la República; Es Director de Resultoría en Solution Alliance, Profesor de posgrados en Gestión de Empresas de Servicios y Liderazgo Organizacional & Emprendedorismo, en Uruguay y Paraguay. Columnista en Semanario Búsqueda (empresas & negocios) y Radio Rural. Ocupó cargos gerenciales en la banca, el comercio internacional y la formación académica de profesionales y ejecutivos.

  • Alexander Rodriguez

    Pregunta cuales fueron los convenios que realizo la IMS con ADEOM ? saludos !!!

  • Adrián Hamburger

    La IMS no gestiona ningún hotel. El boleto subvencionado es como sucede en casi todo el mundo (buses, trenes, subtes) no como en Montevideo que ganan tanto que hasta les sobra para edificar grandes torres y un shopping hacienfo que la gente use sus autos y motos congestionando más y contaminando más.
    Coutinho arregló lo que destrozó el FA en 5 años, tengo flia en Salto y voy de vacaciones allí todos los años. Me consta la generosa obra que hizo y la mayoría totalmente necesaria.
    Está el informe del T.C. sería bueno darle más difusión ya que la de Saltl no es la peor y lamentablemente hay muchas en situaciones muy complicadas . . . pero con 0 obra; y una obra jamás deja de ser un activo.
    Y lamento no estar en esta de acuerdo contigo.