Sábado, 28 de mayo de 2016

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La injusticia del IRPF

Estamos en vísperas del segundo ajuste fiscal del Frente Amplio. O, si se quiere, la segunda parte del ajuste fiscal (nada asegura que no haya más partes). La primera fue, por supuesto, el ajuste de las tarifas públicas, la absorción de la baja del precio del petróleo sin reflejarlo en los combustibles, el cambio de las reglas de juego a finales del año pasado para quedarse con créditos que en principio no estaban acordados, y otros pecadillos menores.

Esta segunda parte del ajuste fiscal del Frente Amplio promete modificar el IRPF, probablemente modificando el número y las tasas de las franjas intermedias. Una parte mayoritaria del Frente Amplio discrepa con los planes del MEF, por lo que probablemente tenga cierta dificultad en ser aprobado, y el PIT-CNT, mientras tanto, propone otras alternativas.

El ajuste fiscal del FA, que lo pone en línea con lo hecho por los partidos fundacionales antes, es el resultado irremediable de dos o tres constataciones. Por un lado, menos de medio millón de trabajadores pagan IRPF. Por otro, la mayor parte de la recaudación viene de las franjas inferiores, porque hay muy pocos ingresos en las franjas superiores. Y tercero, pero muy importante en política, no hay que afectar a la inmensa mayoría de los posible votantes que esperan (¿esperaban?) que el Frente Amplio les fuera a mejorar la vida. Esos votantes que no son pobres pero que que tienen salarios inferiores a unos $50.000; la inmensa mayoría de los uruguayos que trabajan. El MEF, en su pulsión calculística, olvida que muchos de los votantes del FA, especialmente los que accedieron a distintos lugares del estado por cuota política explícta o implícita, están hoy en la franja de $50.000 a $100.000. Y por ello es que cunde el pánico en filas frentistas.

Conviene entonces detenerse en ver como funciona el IRPF actual y cómo son, simplificadamente, las modificaciones proyectadas. Para ello es interesante plantear una pregunta simple: ¿cuál es el porcentaje de IRPF que paga un uruguayo de acuerdo a su salario? La respuesta no es inmediatamente obvia porque, a diferencia del IVA –que es un porcentaje constante—el IRPF se calcula por trechos. Hasta salarios nominales de $ 23,379 no se paga IRPF, entre $ 23,380 y $ 33,400 se paga un 10%, entre $ 33,401 y $ 50,100 se paga un 15% (propuesta 18%), etc. Lo importante es que esos porcentajes se calculan sobre el exceso. Así, quien gana $ 50,100 paga 10% sobre los primeros $ 33,400 y 15% sobre el resto ($ 50,100 – $ 33,400 = $ 16,700).

Lo anterior implica que el porcentaje efectivo de impuestos sobre todo el sueldo recibido debe calcularse sumando los distintos tramos, obteniendo el total a pagar y luego dividiendo por el sueldo. En la tabla siguiente se muestra un ejemplo, para un sueldo de $ 457,000 (unos US$ 14,000) donde se aprecia que al sumar todos los componentes, el porcentaje de IRP total sobre el sueldo es de un 22% (como si fuera un IVA adicional). Esto se calculó usando los porcentajes actuales, no los propuestos por el Poder Ejecutivo para la próxima rendición de cuentas.Ventura_IRPF_01

Suponiendo que paga montepìo (15%) y Fonasa (6%) y que lo que le queda (57%) lo gasta todo en bienes y servicios que pagan IVA (22%) –un 12.5% adicional sobre el total—vemos que una persona con ese sueldo muy elevado paga al estado un 56% de lo que gana nominalmente. No es bajo y, ni que hablar, no recibe del estado los servicios de la calidad que podría recibir si ese dinero lo usara directamente en lugar de pagarlo. Por supuesto, hay que ser consciente de que parte de ese dinero no es impuesto, sino que retorna más adelante (montepío, devolución fonasa, etc). No es lo que dijo Novick (68%) sino mucho más en línea con la estimación de Talvi y otros economistas: el uruguayo paga del orden del 50% de su salario nominal al estado.

De cualquier manera, personas que ganan esos sueldos hay pocas en Uruguay, como ya lo veremos más adelante. Concentrémonos en las dos o tres primeras franjas. Para ilustrar los ejemplos que voy a poner a continuación, calculemos el porcentaje efectivo de impuestos sobre el salario nominal, para salarios entre $20.000 y  $500.000 (calculando en cada caso el resultado de la tasación progresional) y hagamos una gráfica con esos porcentajes en función del salario. Se muestra en la siguiente figura.

Ventura_IRPF_07

Se observa que la velocidad con que crece el porcentaje de impuesto a pagar es mucho más grande entre $20.000 y $100.000 que entre $100.000 y $500.000. Sin duda esto es así porque es en esas franjas en que se concentra la mayor parte de los ingresos y, por ende, de donde se puede extraer más dinero para el estado. Veamos que quiere decir esto concretamente. Para ello, separemos la gráfica anterior en dos tramos, uno que vaya entre $0 y $ 100.000 y otro que vaya entre $100.000 y $500.000.

La primera figura del siguiente panel muestra que entre $0 y $75.000 aproximadamente, el incremento porcentual del IRPF es lineal y ajusta muy bien (el coeficiente de correlación r2 es de más de 0,99) con una recta que se expresa como (% de impuestos) = 2.2333×10-6 (salario nominal) -0.043734. Así, con esa recta podemos calcular que una persona que gane $55.000 nominales debería pagar un 7,91% de impuestos según el modelo. El valor exacto, calculado con las franjas, es 8,16%. Vemos entonces que el ajuste es bueno.

Ventura_IRPF_02En el segundo panel se muestra lo mismo, pero ahora para la franja $100.000 a $500.000. En este caso la recta de ajuste es (% de impuestos) = 0.2196×10-6 (salario nominal) +0.12241. El ajuste no es tan bueno como el de la anterior, pero igual es muy alto, r2=0.98. Por ejemplo, para un salario de $250.000, el modelo da 17.7% y el exacto es 18.06%. Otra vez vemos que el modelo lineal es bastante razonable.

¿Qué significan las conclusiones anteriores? Que quienes perciben salarios muy altos ven incrementado su porcentaje de impuestos en forma mucho más suave que quienes perciben ingresos menores.

En otras palabras, si una persona pudiente recibe un incremento salarial, su incremento de impuesto a pagar es mucho menor que el de una persona con un salario chico que reciba el mismo incremento. Veamos eso con casos concretos.

Los tres ejemplos que siguen son de incrementos de $50.000, $20.000 y $50.000 en distintas franjas salariales. “Incremento” significa el porcentaje adicional de impuestos que pagará sobre todo su salario y “ratio” significa el aumento relativo de las dos franjas que se comparan.

Ventura_IRPF_03 En el primer ejemplo, tenemos dos personas, una que gana $20.000 y otra que gana $100.000 y ambas ven incrementado su salario computable para IRPF en $50.000. El resultado muestra que al primero se le incrementan los impuestos en un 10,70% mientras que al segundo se le incrementan en 2,17%, es decir una relación de casi cinco veces mayor para el que gana menos.

El segundo ejemplo es similar, un aumento de $20.000 para dos personas, una que gana $50.000 y otra que gana $100.000. En este caso, la persona que gana menos ve incrementada su carga impositiva en 3,72%, mientras que el que gana más sólo en un 1,08%. Otra vez, aumenta más el porcentaje de imposición para el que gana menos. Finalmente, el caso 3 es el ejemplo contrario. Para sueldos altos (en la realidad nacional) la carga impositiva aumenta más para el que gana más.

¿Cómo se explica algo que parece ir tan a contramano del mantra izquierdista de que pague más el que tiene más? ¿Por qué el porcentaje de incremento es tanto mayor para los que ganan poco que para los que ganan mucho? Eso se puede ver mirando la distribución salarial, es decir, el número de personas que ganan en ciertas franjas de salarios. Abajo se lo ha superpuesto en la gráfica de variación de porcentaje de imposición y los datos son reveladores.[1]

Ventura_IRPF_04

Vemos que sacando de los asalariados a los 677.000 compatriotas que no pagan IRPF porque su salario nominal es menor que $23.401, el 90-95% de los demás cae en la franja de $20.000 a $120.000. Y esta es, justamente, la franja en que el modelo muestra que los impuestos crecen más fuertemente con el incremento salarial.

En la gráfica se han incluído algunos sueldos de compatriotas que ganan bastante bien para el medio (en la esfera pública, no los privados). Como se ve, están todos en la zona en que la variación del porcentaje de imposición es más suave (datos tomados de referencias[2]).

Las gráficas y tablas anteriores están tomadas sobre el costo actual del impuesto. El MEF ha propuesto una modificación e inmediatamente surgieron las voces contrarias dentro del propio FA. Por un lado, porque es claro que la mayor parte del aumento impositivo recae sobre los salarios. Porque no se recorta el gasto, sino que se aumentan impuestos. Y porque se incrementan los impuestos de la franja $30.000 a $50.000, donde están muchos de los votantes del FA y eso arriesga hacerles perder las elecciones en 2019.

Veamos la modificación propuesta por el MEF y por el PIT-CNT en nuestra gráfica y tabla anteriores. Los ejemplos, en cada una de las propuestas, quedan así.

 

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Se ve que los ratios van descendiendo en las propuestas, más en la del PIT-CNT que en la del MEF, en los dos primeros ejemplos. Es decir, se acerca el porcentaje de incremento de impuestos entre las franjas altas y bajas, aunque aún sigue siendo del orden de 3 en el primer ejemplo.

Si se miran las gráficas que se dan abajo (una la completa y otra aumentada para mostrar mejor la región de $0 a $200.000) lo que se ve es que el aumento efectivo del impuesto recae en forma importante en la franja entre $30.000 y $50.000. Esa es la razón por la que el Ministro de Economía Astori insiste en que es imposible dejar de lado el aumento en esa franja. La propuesta del PIT-CNT justamente es una especie de interpolación entre la curva actual y la del MEF, pero empieza a ingresar más que ahora sólo por encima de $50.000 con una mayor concentración alrededor de $150.000 a partir de lo cual recauda más o menos lo mismo que la del MEF. Esto explica por qué, si se quieren conseguir los objetivos de recaudación del MEF, la propuesta del PIT-CNT es inviable: no recauda porque no hay a quien cobrarle. Uruguay, pese a lo que se ha querido hacer creer, es un país pobre con un par de riquillos (obviamente, acá hablamos sólo de los que tienen salarios declarados, que no son los verdaderamente ricos en el país; esos hay que buscarlos en otros ámbitos, algunos muy cercanos al gobierno).

 

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En conclusión, el IRPF, sea en la forma en que fue diseñado originalmente, sea con el presente aumento, grava fundamentalmente a la clase media que vive de uno o más trabajos y el incremento impositivo propuesto afecta fundamentalmente a esta clase social. Contrariamente a lo que podría parecer en un principio, el incremento de salario se grava con mayor saña para los incrementos en los salarios más bajos que en los más altos.

Estas conclusiones nos llevan al verdadero espíritu del sistema impositivo del Frente Amplio que consiste en castigar más a quienes no pueden escapar del sistema (como sí pueden los ricos) ni son tantos como para hacerles peligrar la votación (como sí lo son los que ganan sueldos muy bajos). Remite a la célebre conversación entre Cobert y Mazzarino, los ministros de Louis XIV, (una ficción en la obra de 2008 “Le Diable Rouge” de Antoine Rault)[3] donde Mazzarino termina diciendo

Colbert ¿Tú piensas como un queso de gruyere o como el orinal de un enfermo? Hay una cantidad enorme de gente entre los ricos y los pobres. Son todos aquéllos que trabajan soñando en llegar algún día a enriquecerse y temiendo llegar a pobres. Es a esos a los que debemos gravar con más impuestos. Esos, cuanto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que les quitamos. Son una reserva inagotable. – tweet

La reserva inagotable o, como escribió Tomás Linn, “los nabos de siempre”.[4]

 

Referencias

[1] http://www.teledoce.com/telemundo/economia/casi-900-000-uruguayos-ganan-menos-de-30-000/

[2] Ver https://afusec.wordpress.com/2016/05/23/los-insolitos-sueldos-del-parlamento-uruguayo-2/ y https://afusec.wordpress.com/2015/06/21/salario-de-intendentes-y-senadores-verguenza-nacional/ y http://www.ancap.com.uy/pdfs/EscalaSalarialActual.pdf y file:///C:/Users/Oscar%20N%20Ventura/Downloads/escala_de_sueldos_udelar._enero_2016.pdf

[3] http://mentirasrepetidasinternet.blogspot.com.uy/2012/05/colbert-mazarino-y-los-impuestos.html

[4] http://www.entrelibros.com.uy/Fin-de-Siglo/Autores/R-T/Tomas-Linn/Los-Nabos-de-Siempre/flypage.tpl.html

Oscar N. Ventura

Autor: Oscar N. Ventura

Doctor en Química. Profesor Titular (G5) efectivo, con Dedicación Total (DT) de la Facultad de Química (UdelaR). Director del Computational Chemistry and Biochemistry Group (CCBG). Investigador Nivel 5 del Pedeciba. Investigador Nivel 3 del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

  • Walter Martinez Larrosa

    Las falacias del Fracaso Amplio desnudadas certeramente. Ya lo decia el Cr. Damiani, los numeros no mienten, mienten los que hacen números… Pase, lea y aprenda…