Domingo, 6 de noviembre de 2016

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La inseguridad en fascículos

La semana pasada, en la Cámara de Senadores, se llevó a cabo la interpelación al Ministro del Interior.

La misma fue una de las sesiones más largas de esta legislatura (duró 17 horas y media). De la discusión y el debate surgieron muchos elementos que entiendo son de interés.

Como es difícil para muchos ciudadanos seguir un debate tan largo, es que en los domingos por venir iré entregando, en el formato de fascículos semanales, lo que resultó de esa interpelación y la inseguridad ciudadana que estamos viviendo.

Será el mismo formato que empleé en el caso de la Comisión Investigadora sobre Ancap.

Como el tema de los barras bravas y la violencia en el fútbol es el que está acaparando la atención en estos momentos, empezaré por este.

INSEGURIDAD CIUDADANA.
FASCICULO 1º. LOS BARRAS BRAVAS Y LA VIOLENCIA EN EL FÚTBOL.
EL ORIGEN DEL PROBLEMA.

La pregunta número 2 del capítulo III (Seguridad en el Deporte) que le formulamos al Ministro Bonomi, en la interpelación, fue la siguiente: 

¿El Ministerio a su cargo entregó en el período 2010 a 2015 entradas para ingresar a espectáculos de fútbol, en forma gratuita, a hinchas y barras de fútbol?

El punto ha estado en las últimas semanas en la palestra pública.

El Ministerio del Interior, y en especial el Ministro, ha acusado públicamente a dirigentes de fútbol de entregar entradas a barras.

No entregar entradas a particulares fue un compromiso que, en el año 2008, asumieron la Asociación Uruguaya de Fútbol, la Intendencia Municipal de Montevideo, el Ministerio de Turismo y Deporte y el propio Ministerio del interior. Lo hicieron por escrito [1].

La información que obraba en nuestro poder era que algunos clubes (no la AUF) habían entregado entradas. Estos, por lo bajo afirmaban que lo hacían a sugerencia del propio Ministerio del Interior que les recomendaba contratar “referentes“ de las barras para controlar a estas.

También teníamos la información de que el propio Ministerio del Interior, a su vez, había entregado en por lo menos tres oportunidades entradas a barras en partidos del seleccionado nacional por las eliminatorias.

La pregunta, entonces, era pertinente e importante por varios motivos. 

Si el convenio firmado establecía que no se debían entregar entradas a particulares es insostenible que el propio Ministerio del Interior lo viole y haya entregado entradas.

Lo más grave, sin embargo, no era eso. 

Lo más grave era que de ser cierto ello era prueba irrefutable de que la estrategia de dar entradas a particulares había partido de las autoridades del Ministerio del Interior.

Si a eso se le suma que junto con eso el Ministerio postulaba que los clubes contrataran a “referentes“ de las hinchadas para que hicieran “el autocontrol“ de estas y que Interior postulaba que la Policía no ingrese a las tribunas, el origen y la responsabilidad de lo que estamos viviendo parecía claro: era del Ministro del Interior.

¿Qué respondió el Ministro a la pregunta de si había entregado entradas?

Como surge de la versión taquigráfica de la sesión [2] el Ministro contestó primero con evasivas y no dijo la verdad.

En lo que puede llamarse la respuesta de un hábil declarante dijo que “… en una oportunidad, cuando se jugó un partido entre la selección uruguaya y la selección chilena, hubo un pedido de la AUF para facilitar la entrada a personas que iban a entrar con una bandera uruguaya gigante. Como la AUF no quería incurrir en incumplimiento en cuanto a la entrega de entradas, pidió autorización al Ministerio del Interior para que un grupo de personas entraran a desplegar la bandera en el entretiempo y después volvieran a plegarla. Esa fue la única oportunidad en que se autorizó …

El Sr. Bonomi le mintió al Senado con esa respuesta. Al mentirle al Senado le mintió al pueblo uruguayo puesto que en él se encuentran los representantes del pueblo.

El Ministerio del Interior entregó entradas a barras de fútbol no una sino, por lo menos, tres veces (o más). 

No lo hizo a solicitud de las autoridades del fútbol sino por iniciativa propia y dentro de una estrategia de seguridad consistente en retirar la Policía de los estadios y lograr que las barras de fútbol se auto controlaran.

Así surge probado de actuaciones judiciales y de declaraciones de los propios jerarcas del Poder Ejecutivo.

En el expediente que investigó la actuación de los barras en el fútbol, tramitado ante el Juzgado Penal de 13o Turno [3], surge probado que el Ministerio del Interior entregaba entradas a barras bravas en partidos de Uruguay.

Así lo declaran, bajo juramento y ante la Justicia penal, tres testigos calificados: Sebastián Bauzá (en ese entonces Presidente de la AUF), Washington Vega (entonces encargado de seguridad del Club Peñarol) y Jorge Rivero Pereyra (uno de los barras amigo de la diputada Susana Pereyra).

Bauzá es contundente en su declaración: “La AUF no regala entradas y cuando se hicieron las banderas gigantes de Uruguay sabíamos que eran gente de la barra de Peñarol y Nacional los cuales nos pidieron dinero para las banderas y dijimos que no, luego nos pidieron entradas para ingresar las banderas y dijimos que no y el Ministerio del Interior que trabaja con ellos, en trabajo de ayuda, nos pide a nosotros entradas y les dijimos que las fueran a buscar y que las firmaran para cumplir con el protocolo“ (el subrayado es mío) [4].

Vega coincide con esto: “… de la misma forma que cuando juega Uruguay el Ministerio del Interior les da las mismas entradas (a los barras) de Peñarol y Nacional …“ [5].

Rivero Pereyra también coincidió con esto y con el concepto de “auto control“. Primero se define como “… el referente principal de la Barra Brava de Peñarol. Soy el encargado del autocontrol, soy quien para los líos cuando se arman en las tribunas“. 

Luego el Juez le pregunta si ha recibido entradas del Ministerio del Interior para los partidos de la Selección Uruguay de fútbol y contesta: “Si Señor, en tres oportunidades por la bandera de Uruguay se hizo con el Ministerio del Interior y los auspiciantes … en cada una de esas oportunidades me dieron cien entradas por vez“ [6]

Esto fue ratificado por el propio Ministerio del Interior hace algunos años a través de su vocero oficial quien reconoció que el MI entrego entradas a los barras “Esto sólo se hizo en los dos últimos partidos de Uruguay por las Eliminatorias“ [7].

Ernesto Irurueta, cuando era Director Nacional de Deportes, declaró que “es grave que Interior haya entregado entradas a los barra bravas“ (7).

El propio Ministerio del Interior reconoció en el 2013 lo que hoy niega: “… la gestión con los referentes de las hinchadas del Club Atlético Peñarol y del Club Nacional de Fútbol por parte del Ministerio del Interior solamente se realizó en ocasión de los encuentros de Uruguay contra Venezuela, Perú y Ecuador. Las entradas permitieron que los parciales ingresaran a las tribunas Amsterdam y Colombes para desplegar dos banderas especialmente confeccionadas a esos efectos …“ [8].

Es claro entonces y puede considerarse probado que pese a existir un convenio que impedía entregar entradas a particulares fue el propio Ministerio del Interior quien lo violó. No sólo lo violó una vez sino por lo menos tres. 

Esto surge del expediente penal y de las propias declaraciones del Ministerio.

Sin embargo cuando la semana pasada se le preguntó en el Senado de la República el Ministro negó haber entregado entradas cargando las culpas sobre la AUF y “una sola vez“.

Pero esta probado que la  AUF se negó a entregar entradas a barras y por ello el Ministerio del Interior, no una sino por lo menos tres veces, las entregó.

Mentirle al Senado de la República de esa forma es mérito suficiente para pedir la remoción del cargo de un Ministro.

El asunto es más grave si se le ve en el contexto de otros hechos: mientras entregaba entradas a barras bravas para los partidos del seleccionado uruguayo, el Ministerio retiraba los policías de las tribunas favoreciendo en los hechos y ante la falta de la autoridad el accionar de estas.

Mientras retiraba policías de las tribunas y entregaba entradas a los barras bravas recomendaba que los clubes contrataran referentes para que ejercieran el autocontrol en las tribunas.

Ahora en una actitud de “yo no fui“ mira para otro lado y afirma que lo que pasa es responsabilidad de los clubes.

Fue el Ministerio del Interior quien unilateralmente dejó de lado el Convenio del año 2008 y desde el 2010 desarrolló una estrategia equivocada consistente en no ejercer su autoridad en las tribunas de los estadios, retirando la Policía de las mismas, alentó la contratación de referentes para el presunto “autocontrol“ y entregó entradas en los partidos de Uruguay. Al hacer todas estas cosas provocó lo que hoy estamos viviendo.

Era evidente que ello iba a suceder y que esa estrategia era equivocada. 

¿O es que pensaban que si retiraban los policías de las tribunas, la falta de la autoridad no iba a ser aprovechada por delincuentes?

Lo que se viene de decir está probado con documentos y declaraciones concretas y comprobables. Las de testigos en Sede Penal, las del propio Ministerio del Interior y de autoridades de la Dirección de Deportes.

A lo que se sumaron los mensajes desde el propio Ministerio y el Parlamento, entre ellos de una legisladora oficialista. Pero eso lo dejó para el fascículo No. 2, del próximo fin de semana.

Hasta entonces.

 (1)http://www.montevideo.gub.uy/asl/sistemas/gestar/resoluci.nsf/678a9bb12579e33d03256f000044a0e3/732c798cc117571d83257540005208c2?OpenDocument

(2) ver versión taquigráfica de sesión del Senado de fecha 27 de Octubre de 2016 en parlamento.gub.uy

(3) Expediente ficha 105-77-2013 Juzgado penal de 13o Turno.

(4)fojas 59 expediente ficha 105-77-2013, Juzgado Penal de 13o Turno.

(5) fojas 30 expediente citado.

(6) fojas 78 expediente citado.

(7) http://www.referi.uy/entrega-entradas-todos-le-pasan-la-responsabilidad-al-otro-n245362

(8) http://www.montevideo.com.uy/contenido/Interior-aclaro-entrega-de-entradas-194591

Pedro Bordaberry

Autor: Pedro Bordaberry

Abogado, Senador, 57 años.