Lunes, 9 de mayo de 2016

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LA MODERNIDAD LIQUIDA

En su última columna en El Telescopio el Cr. Isaac Umansky, profundizó en el concepto de lo que Zygmund Bauman llama la “modernidad líquida“.
Se trata del proceso por el cual el individuo tiene que esforzarse para poder integrarse a una sociedad cada vez más global, pero sin identidad fija.
Una sociedad que es maleable y voluble, que obliga a que las personas deban crear un nuevo mecanismo de identificación que exige a los individuos reinventarse para poder alcanzar niveles dignos de supervivencia.
Ese reinventarse constantemente parece ser lo que ha estado haciendo el ex presidente y hoy Senador José Mújica.
Su frase de cabecera ha sido “como te digo una cosa, te digo la otra“ y de esa forma salta de una afirmación a otra totalmente contradictoria según el público que tiene enfrente.
La última muestra de ello fueron sus declaraciones en Argentina sobre los motivos por los que nuestro país, durante su gobierno, aceptó la radicación de ciudadanos que estaban presos en la cárcel norteamericana de Guantánamo.
En su momento hizo pública una carta “al pueblo uruguayo“ en la que explicaba los motivos por los que Uruguay aceptaba recibir a esos presos.
En la misma explicó que la razón era humanitaria. (http://cnn.it/1TxxI8J) .
Esta semana reveló los verdaderos motivos que llevaron a tomar esa decisión: quería obtener la apertura del mercado norteamericano a las exportaciones de naranjas del Uruguay.
Ni humanitario ni nada.
Su verdadera motivación, según dijo gráficamente, era vender naranjas y por eso aceptó acoger a los presos norteamericanos.
Quiere decir que todos esos discursos sentidos en los que expresaba su preocupación por esos seres humanos y hasta la acusación que lanzó a quienes lo cuestionaban de ser “alma podridas“ eran falsos.
Muchos se preguntan como es posible que un político mienta de esta forma, afirme un día una cosa desde la presidencia y luego diga exactamente lo contrario.
Más aún no comprenden como ese mismo político sea el de mayor popularidad en el país.
La respuesta esta en la cita de Bauman que hizo Umansky: para sobrevivir hay que reinventarse y eso aplica especialmente para los políticos.
Lo que cabe plantearse es si una sociedad que no sólo tolera estas cosas sino que las requiere tiene futuro.
Una cosa es cambiar adaptándose a los nuevos tiempos y otra distinta es permitir un vale todo.
En otras épocas a esto se llamaba populismo.
Hagamos votos para que no dure mucho.

Admin Telescopio

Autor: Admin Telescopio