Lunes, 5 de junio de 2017

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La percepción de la Seguridad Pública

En temas de seguridad, no hay espacio para la intuición, la improvisación, o el ensayo. No se puede, ni se debe, gestionar a ciegas una temática tan importante. Se requiere idoneidad, capacidad, profesionalismo y por sobre todo información confiable y veraz. Existen básicamente dos “termómetros” para medir la delincuencia de un país: las estadísticas con datos oficiales policiales y las encuestas de victimización. En Uruguay las encuestas de victimización institucionalizadas y oficiales por parte del Estado, prácticamente no se realizan o son muy esporádicas.

Por ello el Ministerio del Interior debería institucionalizar y realizar con periodicidad regular, una “Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Ciudadana”. Las encuestas de victimización periódicas son aquellas que se realizan con regularidad dentro de cierto periodo de tiempo, ya sea de manera anual, semestral o bimestral.

Este instrumento brinda un aporte fundamental no solo para conocer la realidad, sino también para la construcción de una Estrategia Nacional de Seguridad. Este tipo de encuestas, realizadas en forma periódica suministra insumos fundamentales para orientar la estrategia y son un buen marco para el diseño, ejecución y evaluación de programas institucionales en toda la cadena de valor de la seguridad ciudadana.  Si bien los datos oficiales sobre la evolución de los delitos así como los censos y las estadísticas presentan información relevante en temas de seguridad, las encuestas de victimización son una fuente de información detallada y frecuente, que nos permite ser más quirúrgicos en el diseño de intervenciones.

Una encuesta a nivel nacional, de estas características, permite entre otros, recabar información y datos para estimar la “cifra oculta” de delitos -no denunciados-; porcentaje de la población fue víctima de al menos un delito; tipos de delitos más frecuentes; costo a consecuencia de la inseguridad por hogar afectado y pérdidas estimadas como consecuencia del delito; tasas de aclaración de delitos; principales causas para la no denuncia; la percepción sobre la seguridad; principales conductas antisociales o delictivas; cambios de hábitos, comportamiento y conductas para protegerse del delito.

En suma, se arrojado luz sobre muchos problemas que el Estado debe afrontar para resolver un problema de la inseguridad  que desde hace un tiempo afecta a nuestra sociedad y con la base de datos construida a partir de la encuesta, contar con insumos para la formulación, ejecución y evaluación de mejores políticas  públicas para el sector.

A nivel internacional hasta la década de 1960, las autoridades al frente de las políticas de seguridad pública adoptaban decisiones con respecto a la lucha contra la delincuencia con base casi únicamente, en los registros policiales administrativos que contabilizaban los delitos denunciados por la ciudadanía. Durante este mismo período, se reconoció que la información que se podía extraer de dichos registros era deficiente en muchos aspectos. Así, los expertos comenzaron a desarrollar las encuestas de victimización como una importante fuente de datos suplementarios y complementarios.

El uso de encuestas de victimización en las últimas décadas, en varios países, ha promovido un mejor y más amplio entendimiento de los delitos, sus tendencias a lo largo del tiempo y las percepciones de la ciudadanía sobre el funcionamiento del sistema penal y el   desempeño de la policía y otros cuerpos encargados de velar por la seguridad. Las encuestas de victimización complementan a los registros policiales administrativos; conjuntamente estas fuentes de información proporcionan una conceptualización holística y depurada de la delincuencia, el sistema judicial, las zonas de alto riesgo, así como de la percepción pública acerca de ciertos temas como el desempeño de las autoridades. Una limitación importante de los registros policiales administrativos es que sólo contemplan aquellos delitos denunciados a las autoridades y muchos de éstos no son reportados. Las encuestas de victimización proporcionan información sobre la “cifra oscura”, es decir sobre los delitos que no son del conocimiento de las autoridades, además, miden las experiencias de las personas frente al delito, sus costos materiales y ofrecen un panorama más detallado de la delincuencia, por ejemplo, en cuanto a aquellas áreas geográficas particularmente vulnerables.  Además, las encuestas de victimización exploran los motivos por los que una persona no denuncia haber sido víctima de un delito. Algunas de las razones pueden ser: falta de confianza en la policía, el tiempo que toma interponer una denuncia, una posible falta de pruebas o una relación sanguínea o legal con el atacante, entre otras. Esta información puede ser utilizada para desarrollar medidas o aproximaciones relativas a delitos que son frecuentemente difíciles de medir, como la corrupción, etc. Estos procesos  deben de ser elaborados con la más alta calidad ya que los datos generados tendrían que ser utilizados por las instancias responsables de la seguridad y del sistema de justicia penal para atender las problemáticas identificadas. Por estas razones, las encuestas de victimización han tomado importancia a nivel regional e internacional ya que permiten analizar de una mejor manera el fenómeno de la delincuencia y sus impactos.

 

A nivel internacional se realizan este tipo de encuestas con regularidad en Canadá (Encuesta General Social –GSS- que incluye un módulo de victimización); en los Estados Unidos (Encuesta Nacional de Victimización Criminal –NCVS-); en Australia ((Encuesta Nacional de Delincuencia y Seguridad); en Reino Unido (Encuesta Británica del  Crimen –BCS-); en Finlandia; Países Bajos y Holanda, entre muchos otros países. Mientras que en América Latina, actualmente existen dos países que han logrado institucionalizar sus encuestas de victimización: Chile y México. En Chile, se realiza la Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (ENUSC) desde 2003 hasta la fecha y con una periodicidad anual. En México se lleva a cabo desde 2011, la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública (ENVIPE). Y Panamá es ahora el primer país de Centroamérica en tener una encuesta institucionalizada de victimización y percepción de la seguridad.

Además de las Encuestas institucionalizadas (llevadas a delante por organismos del Estado competentes e interesados en la materia, se encuentran otras, tales como las: Encuestas Ad Hoc, que son encuestas de victimización que solo exploran ciertos delitos o situaciones específicas. A modo de ejemplo, entra dentro de esta categoría, estaría una encuesta sobre violencia de género. Las Encuestas Módulos. Estas son encuestas muy generales sobre diferentes tópicos diferenciados por módulos, donde el módulo de victimización incluido en permiten explorar temas relacionados con la seguridad. Y las Encuestas de victimización en el sector privado que son aquellas que se enfocan en medir el impacto de la delincuencia y la inseguridad en el ámbito empresarial, como por ejemplo en el comercio.

 

En Uruguay, a nivel privado, varias empresas, de estudios de la opinión pública, llevan adelante encuestas como la del “índice de seguridad ciudadana” que realiza la consultora Equipos Consultores desde el año 2013; la de la empresa Factum; o la de Cifra (1).
En el ámbito empresarial privado, se destaca también, la Encuesta de Victimización, que realiza la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay. La misma se viene realizando con regularidad desde 2009 hasta la fecha (2).

Asimismo, están disponibles los datos que se proporcionan por el “LatinoBarómetro” que mide las percepciones de los latinoamericanos sobre una variedad de temas incluida la inseguridad ciudadana (3).

En el ámbito público, el Ministerio del interior encargó en el año 2011 un estudio a la firma Equipos MORI, de una “Encuesta de opinión pública, sobre niveles de victimización, percepciones de inseguridad y grados de confianza institucional en el Uruguay”. Cabe consignar que por ejemplo, en la referida encuesta, en relación a la cifra de delitos que no se denuncia, el resultado fue de un porcentaje de 37% Lo que da la tónica de la importancia de este tipo de información para evaluar correctamente la actividad delictual (4).

Asimismo, recientemente el Ministerio del Interior y el Instituto Nacional de Estadística rubricaron un convenio para la realización de la Encuesta Nacional de Victimización en el corriente 2017. Los objetivos incluirían indagar sobre la percepción de seguridad, determinar la prevalencia delictiva para algunos delitos, estimar la cifra oculta de criminalidad, caracterizar las actividades criminales y examinar la confianza y el desempeño de instituciones vinculadas a la gestión de la seguridad ciudadana.

 

Corolario. Como se consignó al comienzo, en primer lugar, debería institucionalizar y realizar con periodicidad regular, una “Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Ciudadana. Y en segundo lugar, en nuestro país las estadísticas y datos oficiales han resultado en los últimos tiempos, cuestionables, por lo parcial, incompletos, atemporales sumado a las dificultades de acceso a la información, todo lo cual genera un riesgoso sesgo en la medición de la delincuencia y el delito y tiene como consecuencia que de esta forma no se genera confianza, ni credibilidad. En efecto, la poca información oficial con que se cuenta, es la proporcionada por el Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad, del Ministerio del Interior, la cual desde los últimos años es parcial, porque solo se informa de algunos delitos e incluso los datos no se presentan sintomáticamente de la misma manera de un informe a otro; es incompleta, porque no solo, no se cuenta, ni se brindan cual es la masa total de delitos que se cometen anualmente, sino porque se han dejado de contabilizar en algunos casos las tentativas de los delitos -en particular de las rapiñas-; y es arbitraria, porque la información solo se daba dos veces al año pero publicándola con fuerte retraso de lo que es el año cerrado y cada semestre o en otros casos de la brinda en forma totalmente ex temporal y por ende sin criterio metodológico claro.

La tónica debería ser el brinda acceso a la información, transparencia, mediciones confiables y con una periodicidad regular. Lo que determinaría que recién bajo esas circunstancias, se pueda hablar de sistemas de información robustos, es decir donde hay información accesible y con altos niveles de fidelidad y calidad.

 


 

(1)

http://www.teledoce.com/telemundo/policiales/encuesta-de-cifra-uno-de-cada-diez-hogares-en-todo-el-pais-sufrio-algun-robo/
http://www.cifra.com.uy/index.php/2016/05/31/las-victimas-de-delitos-en-uruguay-en-los-ultimos-12-meses/
http://www.cifra.com.uy/novedades.php?idNoticia=187
http://www.elpais.com.uy/informacion/teme-victima-delito-encuesta-equipos.html
http://www.montevideo.com.uy/contenido/Encuesta-Factum-seguridad-publica-es-el-principal-problema-de-los-uruguayos-187518
http://www.elpais.com.uy/informacion/uruguayos-valoran-negativamente-seguridad-publica.html

(2)

http://www.cncs.com.uy/content/uploads/Presentaci%C3%B3n-Encuesta-de-Victimizaci%C3%B3n-S%C3%A9ptima-Edici%C3%B3n-A%C3%B1o-2015.pdf

(3)

http://www.elpais.com.uy/informacion/percepcion-inseguridad-segundos-toda-region.html
http://www.elpais.com.uy/informacion/seis-diez-uruguayos-sienten-inseguros.html

(4)

https://minterior.gub.uy/images/stories/encuesta_victimizacion.pdf
https://minterior.gub.uy/images/stories/victimizacion.pdf

Guillermo Maciel

Autor: Guillermo Maciel

Doctor en Derecho y Ciencias Sociales. Doctor en Diplomacia. Docente de la Universidad de la República; de la Universidad de la Empresa y de otros centros de estudios superiores. Director General del Ministerio del Interior de la República Oriental del Uruguay de 1999 a 2005. También se desempeñó como asesor del Ministro del Interior durante 1998. Asesor del Comité Nacional de Calidad de la Presidencia de la República de 1996 a 1999. Director del Observatorio en Seguridad de la Fundación Propuestas. Consultor especializado en seguridad ciudadana; y autor de varios trabajos publicados sobre la materia.