Lunes, 21 de noviembre de 2016

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Libertad de expresión

Es enteramente libre en toda materia la comunicación de pensamientos por palabras, escritos privados publicados en la prensa o por cualquier forma de divulgación dice el artículo 29 de la Constitución de la República.
Esto es una piedra angular de los derechos republicanos y de libertad de nuestra Constitución desde hace más de 180 años.
Esta semana, sin embargo, desde el Ministerio del Interior se amenazó con acciones judiciales a un usuario de twitter que se dedica a informar sobre hechos de inseguridad.
Los motivos que se aducen para ello es que el encargado de comunicación del Ministerio habría intentado comunicarse con el mismo para aclarar algunos puntos, sin obtener respuesta favorable, y que se habría publicado un video en el que aparecen presos protagonizando una riña.
A juicio del Ministerio del Interior la página infundió temor en la ciudadanía respecto de la población carcelaria y expuso al menosprecio público a la autoridad policial.
Cuesta entender el razonamiento ministerial y no encasillarlo dentro de una pretensión de silenciar a quien en su legítimo derecho informa sobre la deteriorada situación de inseguridad pública.
Llama la atención la dureza de la reacción ministerial contra un tuitero realizada en el mismo momento en que una alta autoridad de la cartera expresa que la misma no se encuentra en condiciones de contener a las barras en los partidos de fútbol.
Haría bien el Ministerio del Interior en concentrar sus esfuerzos en el combate a los delincuentes y en la contención de los barras bravas en lugar de andar persiguiendo cuentas en las redes sociales.

Admin Telescopio

Autor: Admin Telescopio