Viernes, 22 de septiembre de 2017

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Lo que dejo claro la renuncia del vicepresidente

Por encima de todo, la renuncia del Vicepresidente como consecuencia de sus actos, dejó una indignación general y una mancha en el cuaderno de notas institucional del país.

Los opositores con la satisfacción de que se haya abierto la caja de Pandora y que la realidad de los errores y de los abusos se hagan de conocimiento público, y los votantes del mismo pelo, con sentir la vergüenza de haber sido representados por un mentiroso, por un avivado, por un pésimo administrador y tal vez, Justicia de por medio, por algún otro calificativo.

Nuestro país que ha estado al margen del cuestionamiento de la corrupción nos sumó con este episodio, al concierto de América Latina y el cuestionamiento de sus gobernantes. Cristina, Dilma, Lula, Maduro, Correa, Martinelli, enfrentando acusaciones de haber excedido sus poderes y vulnerado el básico concepto de “dignidad arriba y regocijo abajo”, base de los sistemas representativos de Gobierno de las sociedades y de la buena avenencia entre sociedad y dirigencia política.

Seguramente el mapa de Transparencia internacional ya no nos pintará con el color de los más transparentes del continente que compartíamos con Chile.

También nos mostró que hay dos Frentes diferentes, el Frente de principistas y el frente que acepta, disculpa y hasta está dispuesto a ocultar, las conductas desviadas. Un Comité de Etica Política que no dudó en aprobar por unanimidad una censura y por otra parte una serie de acólitos defendiendo lo indefendible. Y post mortem, otros, que pedían “clemencia para los vencidos” para mostrar que estando en contra de las conductas desviadas, querían preservar la unidad de su Frente. ” No quiero, no quiero, metémelo en el sombrero” se decía antes.

Es que el Frente, mientras se definió en contra, de la dictadura, de los partidos tradicionales, del capitalismo, logró conservar una solidaridad que le mereció el triunfo en las urnas en 2004, seguramente un tanto azucarado con un candidato representante de la burguesía de la plata nueva, muy desdibujado de las posiciones idealistas del 71 y avenido a ocupar un espacio político que los partidos tradicionales habían cedido, como consecuencia de haberse alternado en el Gobierno y tenido que transar entre ideales,  realidad y coyunturas.

Desde que se volvió imposible tapar el cielo con un arnero, y se concretó la censura interna del Vicepresidente, aparecieron los atenuantes y desde el Presidente que había adelantado lo que habría hecho en la misma situación, o haber dicho que “renuncia es renuncia”, pasó a reconocer la “dedicación, honestidad y valentía” del Vicepresidente por la decisión tomada y que era víctima del “bullying” más terrible.

Que metió la pata, ya no hay duda, y de la lata lo sabremos cuando la Justicia se pronuncie.

También quedó claro, que el rol de control de los excesos de los Gobernantes, se ejerce más por el periodismo que por las Instituciones. El parlamento dudó demasiado y demoró más, para designar una Comisión investigadora, el Tribunal de Cuentas ni figuró en todo el proceso, la Comisión Anticorrupción nada intervino. Fueron dos periodistas jóvenes desde una columna de un diario y la detonación de un libro y una investigación que lo respalda, quienes fueron capaces de hacer de público conocimiento los hechos mayores y menores de la inconducta del personaje.

Queda como sedimento de este proceso público que la conveniencia, se encuentra en disputa entre el honor y la protección de los fueros.

Menudo homenaje de un hijo a su padre, paladín equivocado en su visión de las formas de defender a los débiles, condenando nombre y apellido, pasando del heroísmo al oprobio.

Ahora quedará la actuación judicial para resolver, más allá de la ética, los errores o delitos de una gestión al frente de ANCAP, la que viene demorando demasiado en pronunciarse. Y vaya que tengamos que ver arrastrados en la causa a más de una de las figuras políticas de relieve y aspiraciones.

Queda clara la confusión del personaje entre lo que son las “razones personales” citadas en la carta de renuncia a la Asamblea General y las “razones de pública notoriedad” que la desencadenaron. Razones personales no son las que se toman presionado por el medio ambiente nacional y partidario.

Queda claro que el significado de la palabra dignidad que considera el ex Vicepresidente que acompaña sus actos no la tiene clara. Dignidad habría sido al primer cuestionamiento de los pares haber fomentado la investigación de su supuesta inocencia.

Queda clara la complicidad de todos aquellos que queriendo defender a Sendic se sumaron al coro de los testimonios falsos, reconocidos más tarde como falsos de toda falsedad por el propio titular de la mentira.

Queda claro, que el Parlamento aceptó esa renuncia, haciendo “mutis por el foro”, nunca mejor dicho. Qué lo animó?: Piedad al árbol caído?, Caballerosidad corporativa?, Acuerdo de ambulatorio?

Lo que  queda claro, es que todo en este caso es oscuro.

Cuanto mejor habría sido, evitar las causas de aquellos vientos que condujeron a estas tempestades, si se hubiera actuado en lo mayor y en lo menor, con la conducta que se debe de tener en la vida, pública y privada, la simple conducta de hacer las cosas bien.

Lucio Cáceres

Autor: Lucio Cáceres

Ing. Civil, egresado de la Universidad de la República. Vicepresidente de la Academia Nacional de Ingeniería Asesor de empresas de construcción privada y de mantenimiento a partir de 2005. Asesor Regional en Infraestructura (ingeniería de infraestructuras, ingeniería del transporte, evaluación de proyectos, asociaciones público-privadas y concesiones). Realiza Evaluación económica de proyectos de inversión para OEA. Ha trabajado junto a UNOPS en proyectos de infraestructura (aeropuertos , puertos y carreteras), asesorando a gobiernos y los inversores institucionales. -Ministro de Transporte y Obras Públicas entre 1995-2005 -Director Nacional de Vialidad entre 1985-1989 -Profesor de la Universidad de la República , 1975-2010 , UM ( 2011 ) Y -Profesor del curso Máster de la Universidad de Piura, Perú ( 2012-2013 ) , -Consultor para el Banco Mundial, el BID , la CAF y los gobiernos de China, -Paraguay , Panamá , Argentina , Chile, Perú, El Salvador, Honduras y Colombia

  • Manuel Patrón Mederos

    Credibilidad de los políticos:0
    Todos en el lodo

    Más allá que el columnista acierta en muchas de sus aseveraciones le faltó contexto y un olvido de real importancia.
    El columnista se olvida de citar que fue gracias a la Ley Nº18.381 del «Derecho de Acceso a la Información Pública» de 17 de octubre de 2008, que se pudo conocer sobre los gastos obscenos y cuasi delincuenciales de las tarjetas corporativas de políticos de todos los partidos.
    Por no existir esa ley en años pretéritos es que cuando el columnista fue Ministro del Ministerio de Transporte y Obras Públicas(MTOP) se amontonaron los pedidos de informes sin responder por ese ministerio.Sus resoluciones fueron observadas repetidas veces por el Tribunal de Cuentas y por la Auditoría Interna de la Nación.

    Asimismo,hablando de ladrones de cientos y cientos de millones de dólares que afectaron a las arcas del Estado,tal vez,el columnista tenga información sobre una festichola realizada en 2002 en un edificio de la calle Luis P.Ponce 1320.En esa ocasión,los invitados huyeron de la misma cuando llegaron decenas de damnificados por los delincuentes de la familia Peirano.

    Tampoco el columnista puede olvidar sus expresiones en cuanto a la ética cuando en el mes de febrero de 2014 afirmó que el ministro Enrique Pintado “anda con la directora” de Secretaría Viviana Repetto.

    Por último,sería bueno saber y el columnista debería tener información,sobre el uso de tarjetas corporativas en los tiempos en que fue ministro formando parte de los gobiernos de turno.-