Jueves, 22 de diciembre de 2016

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Los números del Ministerio del Interior

En el acto de conmemoración del Día de la Policía realizado el lunes 19 de diciembre de 2016, el ministro del Interior, Sr. Eduardo Bonomi, indicó que, en 2016 y en todo el país, los homicidios descendieron un 7,5% y las rapiñas cayeron un 4%.

Periódicamente el Ministerio del Interior informa sobre la baja de algún tipo de delitos. Corresponde analizar si en este caso, como ha sucedido en otros anteriores, tal afirmación tiene sustento técnico o no. Al no poder acceder a los datos crudos de las rapiñas, no podemos analizar si lo expresado por el Ministro se trata de una disminución real o un maquillaje más o menos ingenioso.

Sin embargo, sí podemos reflexionar sobre los homicidios, dado que al tratarse de un crimen mayor y que ocurre con mucho menor frecuencia que las rapiñas, es considerablemente más fácil acceder a los datos.

Lo que normalmente hace el Ministerio del Interior es informar datos seleccionados. En este caso, a mitad de Diciembre informa que el número de delitos de 2016 descendió respecto al de 2015. Obviamente, como el año aún no ha terminado, se trata de una estimación o, a lo sumo, de una comparación de 11 meses de un año contra los del otro. Bastaría que el décimosegundo mes fuera muy diferente para que estas conclusiones cambiaran radicalmente. Lo que hace Fundapro –el otro Observatorio de la Criminalidad, independiente del Ministerio—es más consistente: coteja mes a mes, día por día, los delitos reportados y grafica promedios anuales móviles, lo que es una forma más adecuada de medir la evolución de los mismos. La gráfica que maneja Fundapro para los homicidios se muestra en la Figura 1.

los_numeros_del_sr-_bonomi_fig

Los números de Fundapro empezaron a registrarse a partir de 2011, por lo que para los años anteriores sólo puede graficarse el total anual de homicidios. A partir de 2011 ambas gráficas pueden acoplarse y desde allí empieza el registro mensual del número total de homicidios (NTH) por año móvil, mes a mes, hasta Noviembre de 2016, último dato disponible.

La gráfica permite apreciar dos períodos netamente diferenciados. Entre 1990 y 2011, el NTH varía en una franja que va, aproximadamente, entre 190 y 250 por año. En 2012 esa cifra se dispara y en el período 2013-2016 las variaciones ocurren en una franja que está aproximadamente entre 260 y 300 por año.

En números redondos, pasamos de un período de 22 años con un promedio de unos 209 homicidios por año, a un período de ya 4 años con un promedio de 278 homicidios por año. Un incremento neto del 33%, que responde a una ruptura de la sociedad uruguaya ocurrida en 2012. Sería interesante realizar estudios sociológicos para entender por qué existe ese escalón de violencia homicida que parece resultar difícil de revertir.

Analicemos con más detalle los promedios móviles. Para ello hemos graficado, en la Figura 2, sólo los promedios móviles correspondientes al último período.

los_numeros_del_sr-_bonomi_fig2

En esta gráfica se muestran los datos para los máximos y mínimos más destacados en el período 2013-2016. Se observa que dichos máximos y mínimos se intercalan. Es decir, tenemos una serie temporal oscilatoria, que intercala períodos de descenso del NTH con períodos de ascenso de los mismos. En los últimos dos años, desde finales de 2014 a finales de 2016, se ve un período completo en que el NTH sube desde 263 a 299 y luego baja desde 299 a 259. Algo similar se observa entre mediados de 2012 y 2013, y entre mediados de 2013 y 2014.

La segunda conclusión, entonces, es que no alcanza con un descenso moderado en varios meses para concluir que las medidas contra la violencia están teniendo éxito.

Podríamos hablar de éxito si se consiguiera volver consistentemente a valores promedio como en los 22 años entre 1990 y 2011, o si se observara una disminución persistente como la que se dio entre 1998 y 2004 (de 244 a 188, una bajada del 30%, equivalente al escalón del 2012). Mientras esto no se verifique, el Ministerio del Interior no tiene fundamentos para sostener que está “teniendo éxito” en el combate al delito.

Puede profundizarse más en el análisis. Dado que conocemos el promedio móvil anual mes a mes, podemos ver cómo varía porcentualmente ese indicador, siendo esto una forma de ver si afirmaciones del estilo “bajó x% el número de homicidios”, tienen sustento real.

En la Figura 3 mostramos la variación porcentual del NTH móvil respecto al del mes anterior. Lo que se observa es que existe una enorme variación, con períodos en que el NTH móvil aumenta, intercalados con otros en que disminuye. Eligiendo convenientemente el mes en que se informa es posible dar noticias alentadoras como que el número de homicidios ha bajado un 2, 3 o 4% respecto al registro del mes anterior. Claro que esto cambiaría si la afirmación se hiciera en otro momento.

los_numeros_del_sr-_bonomi_fig3

Pero supongamos que lo que nos interesa es saber cómo nos está yendo respecto al año anterior. Entonces podemos construir una gráfica similar, pero donde los porcentajes estén expresados no sobre el registro previo, sino sobre el de 12 meses atrás. Con ello podemos construir la imagen que se muestra en la Figura 4.

los_numeros_del_srbonomi_fig4

Lo que se ve allí es, nuevamente, que dependiendo el mes que se elija para reportar, podrá celebrarse el “éxito” o deplorarse el “fracaso” de las medidas tendientes a reducir el NTH en el año cerrado a la fecha de la declaración.

Por ejemplo, el Ministerio del Interior en noviembre de 2013 podría haber señalado que “las medidas dispuestas por el Ministerio del Interior han logrado reducir el número total de homicidios anuales en un 2.1%”. Y si bien el porcentaje es correcto, toda la información es engañosa, porque lo cierto es que en la mayor parte de 2013 los resultados mostraron empeoramiento y ni bien empezó 2014 se confirmó ese empeoramiento hasta mediados de año cuando nuevamente vuelve a bajar. Entonces, en noviembre de 2014 el Ministerio podría volver a decir “las medidas dispuestas por el Ministerio del Interior han logrado reducir el número total de homicidios anuales en un 1.4%”. El porcentaje nuevamente sería cierto, pero de nuevo la situación real sería la inversa de la dicha por el Ministerio, ya que a mediados de 2015 el NTH móvil vuelve a subir y registra el mayor guarismo histórico. Convenientemente el Ministerio calla en Noviembre de 2015, pero llega 2016 y de nuevo se anuncia una nueva bajada de los delitos, que no necesariamente es más cierta que las ya anunciadas antes.

En resumen, los números del Ministerio del Interior son engañosos por las siguientes razones:

  1. No son auditables; sólo cabe creer que el Ministerio no falsea los números crudos, por error o incluso mala fe.
  2. En el caso de las rapiñas (que supuestamente bajaron) y los hurtos (que supuestamente crecieron) no hay forma de saber si el hecho obedece a que se ha resuelto registrar como hurtos algunas situaciones que objetivamente son rapiñas.
  3. En el caso de los homicidios, que es donde más cerca estamos de poder hacer un análisis crítico debido a la existencia de los datos de Fundapro, vimos que las declaraciones exitistas no tienen sustento. Que dependiendo del punto del ciclo que se considere podemos hablar de éxito o fracaso. Y que, en general, los homicidios tienen una tendencia estable alrededor de un promedio 33% superior al registrado entre 1990 y 2011, lo cual es un síntoma del fracaso de las políticas del Ministerio.

Por todo lo anterior, parece razonable pensar que ha llegado el momento del cambio de políticas. Este u otro equipo ministerial debería encargarse de darle mayor credibilidad y transparencia a las estadísticas del Ministerio, permitiendo, entre otras cosas, la auditoría y el análisis de sus datos por organizaciones o académicos independientes.

 

 

 

Oscar N. Ventura

Autor: Oscar N. Ventura

Doctor en Química. Profesor Titular (G5) efectivo, con Dedicación Total (DT) de la Facultad de Química (UdelaR). Director del Computational Chemistry and Biochemistry Group (CCBG). Investigador Nivel 5 del Pedeciba. Investigador Nivel 3 del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).