Domingo, 8 de abril de 2018

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Lula, Trump y los peligros que generan

En una de sus inteligentes columnas en CNN, Roberto Izurieta, habla esta semana de Trump y el costo de sus mensajes para la Economía y los Negocios (http://cnnespanol.cnn.com/2018/04/05/donald-trump-y-el-precio-de-la-inestabilidad/).

Señala que hasta ahora se discutía sobre los costos políticos de la particular forma de encarar la política que tiene el Presidente norteamericano a base de tuits, reacciones y mensajes agresivos.

Esa retórica empezó a afectar los negocios, la economía y los mercados de valores.

Hace muchos años, un destacado dirigente gremial del Agro me decía en forma desesperada que lo único que nos pedía a los políticos era no producir inestabilidades en el sector.

“Bastantes incertidumbres tenemos con el clima y los mercados como para que los políticos nos agreguen más“ me repetía con acierto.

Es que la relación entre la política y la economía es mucho más importante de lo que nos imaginamos.

Eso es parte del problema que vamos a enfrentar en los meses por venir derivado de lo que está sucediendo en Brasil.

La inestabilidad política provoca dudas y no permite que los agentes económicos tomen decisiones a mediano y largo plazo.

En especial afectan a las inversiones.

¿Quién decidirá invertir, tomar más personal, correr riesgos si no conoce cuáles serán las políticas que se aplicarán o la situación en que se encontrará el país en los meses por venir?
Peor aún si quien está en el gobierno tiene la retórica agresiva de Trump, sus cambios de humor, o se encuentra con una sociedad dividida como la que hoy encontramos en el Brasil.

De ahí la necesaria responsabilidad y límites que los políticos debemos tener.

Cuando el Sr. Mújica asumió como Presidente de nuestro Uruguay existía la posibilidad de que los agentes económicos y los inversores dudaran sobre el camino a seguir.

No es que así fuera pero dados sus antecedentes y discursos esa era una posibilidad.

Ese fue uno de los motivos por los que junto con el entonces principal dirigente del Partido Nacional, el ex presidente Luis Alberto Lacalle Herrera, acompañamos al Señor Mújica y su equipo económico a la primer presentación que hizo ante la comunidad inversora y agentes económicos.

Se realizó en el Hotel Conrad de Punta del Este y concurrieron más de mil inversores.

Varios de ellos, en especial argentinos, me expresaron que “el Uruguay es un país distinto puesto que es casi imposible en otro lugar encontrar a un Presidente con los principales dirigentes de la oposición juntos dando seguridades de rumbos económicos y políticos“.

Chile es otro buen ejemplo.

La forma en que la ex Presidente Bachelet entregó el gobierno a su sucesor Sebastián Piñera contrasta con la negativa de Cristina Kirchner de entregar la banda al Ingeniero Mauricio Macri en Argentina o la brecha existente en el Brasil hoy en que un ex presidente se niega a acatar un fallo de la Justicia.

Los mensajes equivocados pueden, como señala Izurieta en su columna, provocar problemas en la economía y a la larga en el empleo y el trabajo de los ciudadanos.

El respeto por la alternancia en el poder y por la institucionalidad son vitales no sólo como forma de convivencia democrática y pacífica de una sociedad sino por los efectos que pueden tener sobre todos los ciudadanos.

Quienes ocupamos u ocuparon cargos de relevancia ya sea en el Poder Ejecutivo, el Legislativo o el Judicial tenemos mucho más responsabilidades puesto que nuestra visibilidad y liderazgo es mayor.

Ese es el gran peligro que existe hoy en el Brasil ante la situación del ex Presidente Lula Da Silva.

Se podrá estar de acuerdo o en desacuerdo con un fallo judicial.

Lo que no se puede es no acatarlo, resistirse a cumplirlo.

No se puede poner lo político por encima de lo jurídico.

Si no está de acuerdo con una sentencia debe recurrirla ante el Tribunal Superior.

Si entiende que un Magistrado o un Tribunal no es imparcial debe recusarlo.

Si concluye que la Justicia de un país no da garantías debe ocurrir ante Tribunales u organismos internacionales.

Lo que no puede hacer es desconocer el fallo mientras lo hace.

Si cada ciudadano que entiende que una sentencia judicial es injusta con él se resiste a cumplirla volveremos a la época de las cavernas, a la ley de la selva.

Si los que ejercemos cargos tanto en el oficialismo como en la oposición no actuamos con la mínima responsabilidad generaremos incertidumbres, caos, enfrentamientos y en definitiva eso lo pagarán los ciudadanos.

Esa es quizás la verdadera brecha que se abre: la de quienes respetamos las instituciones y quienes no.

En definitiva es actuar con responsabilidad y, sobre todo, con apego a los valores democráticos y republicanos.

Pedro Bordaberry

Autor: Pedro Bordaberry

Abogado, Senador, 57 años.

  • Walter Maggio

    LO LIQUIDO m u j i c a: RAUL “bebe” S E N D I C A N T O N A C C I O, ADVIERTE: “si quieren que algo se pudra, désenlo, al “pepe”, T U P A, TRAIDOR Y CORRUPTO, QUE YA DEJO EL, TENDAL DE CADAVERES POLITICOS NACIONALES: almagro; EL CUASI LICENCIADO s e n d i c; a g a z z i; t o p o l a n s k y; sánchez, ETC. Y EXTRANJEROS ROUSSEFF; CORREA; GUILLIER; LULA. Y LA FRUTILLA DE LA TORTA, LA REALIZA CON FIDEL CASTRO, AL QUE EN SU SEGUNDA VISITA: “confiesa haberlo visto mejor que en la anterior” LO QUE ALCANZA, PARA CONVERTIRLO EN CADAVER A LOS POCOS MESES. ETC.