Martes, 11 de agosto de 2015

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“Medallas que deben ser de plata”

La reciente participación de los deportistas uruguayos en los Juegos Olímpicos Especiales de Los Ángeles, donde obtuvieron numerosas medallas de todos los metales y varios cuartos puestos; la también destacada actuación de los 150 deportistas celestes que participaron en los Juegos Panamericanos de Toronto con muy buenos puestos habiendo obtenido 5 medallas; la actuación destacadísima de Urrutia en automovilismo; la inminente participación de Los Teros en la Copa del Mundo de Rugby de Londres, codeándose con los mejores 20 equipos del mundo, así como tantos otros ejemplos de compatriotas que triunfan, entrenadores, dirigentes de las mas variadas disciplinas, nos hace – una vez más – reflexionar sobre el apoyo económico que deben recibir los deportistas y por sobre todo los amateurs.

Cada día más los países que se destacan en deporte de alto rendimiento parten de un profundo compromiso del Estado en el deporte de base, que les permite cumplir con objetivos de salud, integración, desarrollo humano, y de políticas efectivas de apoyo al deporte de elite. Esto se traduce en no solo recibir dinero, sino de desarrollar políticas deportivas eficientes con las federaciones, que sigan un plan estratégico, cumpliendo una planificación realizable, con medición de  resultados por área y por inversión.

El apoyo económico que deben recibir las Federaciones deportivas en el Uruguay no debe y no puede ser soportado sólo por el Estado. Es necesario propiciar una conjunción de esfuerzos con actores públicos y privados. Si lo ejemplarizáramos en una mesa, una pata del apoyo debe ser el Estado, otra el Comité Olímpico Uruguayo (COU), otra la Federación Internacional y la cuarta los sponsors públicos y privados.

Para que esto se dé, la federación nacional debe trabajar desde la autocrítica, con realismo y esfuerzo detrás de objetivos a corto, mediano y largo plazo. Objetivos que, puestos en blanco y negro, sean apoyados por los cuatro actores donde cada uno priorizará sus aportes de acuerdo con sus planes, pero tentados de acompañar un proceso serio donde se considere al deportista por sobre todo.

La federación internacional pondrá foco en Uruguay si su apoyo progresivo se acompaña con el crecimiento que se le requiere a la federaron nacional; el COU podrá priorizar a cuáles y cuánto, siguiendo el plan aprobado en conjunto; los sponsors, para darle más valor a sus productos, acompañarán a los deportistas que su imagen recorra el camino de los logros trazados con antelación.

El Estado, luego de atender el deporte comunitario, a través de las 114 plazas de deporte, los programas especiales, la plena inserción del deporte en el sistema educativo, entre otros fines no competitivos, deberá apoyar con criterios objetivos a los deportistas federados que cumplan los planes estratégicos oportunamente presentados.

No pretendemos que el Estado invierta como los países del primer mundo, o como Chile y Colombia, o que destine los 1.000 millones de dólares como lo hace Brasil.

Pero no podemos permitirnos como sociedad, que la Secretaría Nacional de Deporte (SND), de reciente creación, se maneje solo con 11 millones de dólares para esta área del deporte, es una cifra claramente insuficiente para las 65 federaciones nacionales potenciales receptoras del apoyo.

El sistema político todo, debe convencerse de la importancia del deporte para una sociedad y no solo prestarle atención cuando se obtienen  triunfos notorios o cuando llegan épocas electorales.

El dinero que se invierte en el deporte es dinero que se ahorra en diversas áreas de la vida nacional, en particular en seguridad y salud.

El deporte es salud, el deporte es educación, el deporte es necesario para una vida plena. Digámoslo una y otra vez y no nos cansemos de hacerlo, porque – sin dudas – a través del deporte se encontrarán soluciones que la sociedad reclama a través de diversos colectivos organizados en la misma.

Entonces, la situación es bien clara: no hay que esperar al próximo Sudamericano, Panamericano, Mundial o Juego Olímpico. Se debe actuar ahora ya que el partido empieza en breve, cuando el Poder Ejecutivo remita la propuesta de presupuesto quinquenal al Parlamento Nacional, donde se delinearán las políticas para los próximos cinco años y se establecerán los recursos necesarios para el cumplimiento de las mismas.

¡Aquí se verán los pingos!

El Parlamento será el escenario. Es en la casa del pueblo donde se jugará el gran partido, sin locatarios ni visitantes y donde veremos qué legisladores darán el verdadero apoyo al deporte nacional, ese que tan orgullosos nos hace sentir y que demuestra la importancia de desarrollar efectivamente una política nacional abarcativa de todas las áreas mencionadas.

Veremos qué hace el gobierno y su partido político, veremos si el deporte nacional  contará con un presupuesto mínimo para el desarrollo y consolidación de una política nacional de deporte, que atienda, estimule y apoye a los miles de compatriotas que con esfuerzo y compromiso se levantan día a día con la esperanza de destacarse en sus disciplinas y con ello prestigiar a nuestro país.

Pablo Ferrari Ciccone

Autor: Pablo Ferrari Ciccone

Abogado. Apasionado por el deporte, fue jugador, entrenador y delegado del Montevideo Cricket Club (fundado 1861); Cronista deportivo en “La República” y “La Mañana”; Manager del Seleccionado de Rugby “Los Teros” en las Eliminatorias, Sudamericanos, Panamericanos y los Mundiales de Rugby GALES 1999 y AUSTRALIA 2003; Presidente de la Unión de Rugby del Uruguay (U.R.U.); Director General de Deporte (2002-2005); Pte. Consejo Sudamericano del Deporte (CONSUDE); Vice-Presidente del Consejo Americano del Deporte (CADE); Co-Pte de la FUNDACION DEPORTE URUGUAY; Board Foundation Member of WADA (World Anti-Doping Agency); Sub-Director del Instituto del Derecho Deportivo; Representante gubernamental en Juegos Panamericanos Santo Domingo 2003 y JJOO Atenas 2004; observador Independiente de WADA en JJOO Beijing 2008; Promotor de la Sede Regional WADA en Montevideo para Latinoamérica y organizador del 1er. Simposio Educacional de WADA sobre Políticas de Antidoping; Miembro de la Asociación Uruguaya de Derecho Deportivo. Actualmente se desempeña como Consultor y Conferencista internacional sobre deporte, organización, legislación y políticas antidopaje; Delegado y asesor legal ante el C.O.U.; Miembro Tribunal Antidopaje de la ONAU y Secretario Honorario de la U.R.U.