Sábado, 30 de septiembre de 2017

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Montevideo: Enfrentamiento entre dos bandas de narcos lleva 20 muertos

El reciente enfrentamiento entre bandas vinculadas al narcotráfico en Casavalle se ha cobrado, por lo menos, una veintena de vidas.

Según informa Subrayado, el dato alarmante surge de los últimos tres años, luego del asesinato de Wellington “Tato” Rodríguez en 2014, quien era uno de los cabecillas de la barra brava de Peñarol, y a su vez dominaba el tráfico de estupefacientes en el barrio 40 Semanas. La banda del Tato está identificada con la familia Segade.

A partir de la muerte del cabecilla, los asesinatos no han parado; por venganza y por disputas de territorios con otra banda, conocida como “los Algorta”, que operan en el barrio Borro.

Luego de la muerte del Tato, en el año 2015 fue asesinado Walter Daniel Méndez Patiño, y en el 2016 Claudia Annabel Silvera, esposa del Tato y tía de Brayan Silvera, el joven que apareció carbonizado junto a dos personas más dentro de un vehículo en junio de este año.

Los acompañantes de Brayan Silvera en ese momento eran su novia, Micaela Saccone, y su mejor amigo.

Por este triple crimen fueron procesados tres hermanos del ex recluso Betito Suárez, a quienes se vincula con el mercado de drogas en Cerro Norte.

¿Cómo llega la banda del Betito al triple crimen? Según los datos que pudo recabar Subrayado a través de la Policía y la Justicia, es justamente porque la banda de “los Algorta” le pide ayuda a la del “Betito”, para debilitar a la banda del 40 Semanas y así poder hacerse del territorio para comercializar estupefacientes.

Robert Algorta está requerido desde hace tres años por ser sospechoso de la muerte del Tato; en tanto su hermano, que salió hace una semana de la cárcel, ahora también está siendo buscado por la Policía producto de los hechos ocurridos esta semana en Casavalle.

El 17 de marzo, mientras trabajaba barriendo la calle, Denis Eloy Méndez fue asesinado de un disparo en la cabeza en Casavalle.

Otro hecho de similares características sucedió el 29 de marzo de este año, cuando un hombre le dio un disparo en la cabeza a Pablo Porcal Algorta de 20 años. Fue a sangre fría y en plena tarde, sobre Avenida Italia, a pocos metros de José Batlle y Ordoñez.

Así se llega a lo que pasó esta semana en Casavalle. El joven de 15 años fallecido el lunes en un tiroteo estaba identificado con una pequeña banda llamada “Los Chinga”, que tras la muerte del Tato, quería apoderarse del barrio Borro.

Por estos hechos, donde se incautaron varias armas de gran poder de fuego, ya hay dos personas procesadas con prisión, producto de los allanamientos llevados a cabo el pasado martes.

A disposición de la Justicia hay tres personas más, que fueron capturadas el jueves en varios allanamientos vinculados a las balaceras de Casavalle.

El problema y la disputa de drogas seguirá cobrándose más vidas, de un lado y del otro, según estiman los investigadores, aunque juegan una carrera contra reloj para desbaratar totalmente las organizaciones del narcotráfico en nuestro país.

 

Subrayado

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Autor: Admin Telescopio