Jueves, 28 de septiembre de 2017

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Murió Hugh Hefner, el fundador de ‘Playboy’

El carismático fundador de la revista ‘Playboy’, Hugh Hefner, murió por causas naturales hoy a los 91 años en su casa, la Mansión Playboy de Los Ángeles (Estados Unidos), según informó su empresa.

Nacido en Chicago en 1926, Hefner fundó Playboy en 1953 después de que los directivos de la revista ‘Esquire’ le negaran un aumento de cinco dólares en su sueldo. Con la puesta en marcha de su proyecto desató una revolución sexual, en un marco en el que los americanos aún se recuperaban de la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial.

El primer número de la revista estuvo protagonizado por Marilyn Monroe. Unas fotos desnudas de hace varios años de la célebre actriz cubrían la portada. Aquel primer número incluía un editorial en el que dejaba claras las intenciones de su creador: “Humor, sofisticación y cosas picantes”. Se añadía, además, un mensaje: “Si eres la hermana, la esposa o la suegra de alguien y nos recogieron por error, por favor, enviénos de vuelta al hombre de su vida y vuelva con Ladies Home Companion.”

Marilyn Monroe

 

Playboy pronto se convirtió en fruta prohibida para los adolescentes y una biblia para los hombres con tiempo y dinero. La censura, sin embargo, era inevitable y las tiendas que la ofrecían se aseguraron de almacenarlas en los estantes más altos. Aunque eso no obstaculizó su camino al éxito. En tan solo un año, logró una tirada de 200.000 revistas. Un lustro después, había superado el millón.

En la década de 1970, Playboy contaba con más de 7 millones de lectores y había inspirado imitaciones tan atrevidas como Penthouse y Hustler. Durante años la revista fue prohibida en China, India, Arabia Saudita e Irlanda, y las tiendas 7-Eleven.

Bajo la dirección de Hugh Hefner, Playboy siguió transgrediendo con la presencia de la primera afroamericana, Darine Sterin, en la portada de octubre de 1971; o cuando en noviembre de 1975 mostró a la modelo Patricia Margot McClain a punto de masturbarse en un cine.

Con los años, sin embargo, Playboy fue perdiendo su carácter provocador, a medida que el país también fue dejando atrás gran parte de su tabúes sexuales y su puritana sensibilidad.

Conocido por sus fiestas salvajes llenas de “conejitas” en la Mansión Playboy y su vida estrafalaria rodeado de mujeres mucho más jóvenes que él, Hefner se casó tres veces y tuvo cuatro hijos. una de ellos, Christie, se hizo cargo del decadente imperio de su padre a principios de los años ochenta dispuesta a eliminar los negocios ruinosos de la compañía.

Hefner se casó por primera vez en 1949 con Mildred Williams, con la que tuvo dos hijos y de la que se divorció en 1959. Después de tres décadas con un estilo de vida desenfrenado, en 1989 se volvió a casar esta vez con la “conejita” Playboy de ese año, Kimberley Conrad, 36 años más joven que él, con la que tuvo otros dos hijos y de la que se separó en 1998. Su última esposa fue Crystal Harris, “conejita” Playboy en diciembre de 2009. Ella tenía 26 años y él 86 cuando se casaron en 2012.

Hefner adquirió en 1970 la Mansión Playboy ubicada en las colinas de Holmby Hills, de Los Ángeles, propiedad que vendió en 2016 por 100 millones de dólares a Daren Metropoulos aunque siguió viviendo en ella hasta hoy, el último de sus días.

Admin Telescopio

Autor: Admin Telescopio

  • Israel_3

    Cada tanto aparecen estos babosos hijos de diablo, ensalzando algún cadáver, pobres buitres, felices comiendo cada tanto los restos de estos ídolos de barro. ¿De qué le servirán las babas de sus tontos seguidores carroñeros?

    Hay dos muertos: los muertos espirituales, que son quienes todavía tienen vida física, pero se guían por su necia y propia sabiduría, o los idolatras que se dejan manipular por los mercaderes de la fe que se autodenominaron representantes de Dios en la tierra. Los otros muertos son quienes ya no tienen hálito de vida, y, por ende, perdieron toda oportunidad de ponerse a cuentas con Dios. Los primeros, los muertos espirituales, son quienes, con tanto rito, alharaca, engañando y engañándose, les rinden homenajes a los muertos físicos, les rezan, les desean paz en su tumba, los visitan, los nombran héroes, guerreros, les ponen velitas, les rebuscan “legados”, y hacen toda suerte de shows y homenajes inanes y blasfemos.

    Lucas 9:59-60 ” Y dijo a otro: Sígueme. El le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios.”

    A los muertos que si hay que visitar es a los espirituales, a los ingenuos engañados, seguidores de los mercaderes de la fe de todas las sectas que se autodenominaron representantes de Dios en la tierra, y solo son ciegos con lazarillos ciegos que los llevarán al infierno, engañados creyendo que los curas perdonan pecados, que la hostia es santa, que el purgatorio existe, o que la blasfema oración de fe de los evangelocos sirve para algo.

    A esos muertos idolatras hay que decirles que dejen la idolatría de confiar en esos vendedores de palomas, que tengan fe en la palabra de Dios, que tengan temor de Dios, de no entenderla, y que, mientras tengan algún hálito de vida, busquen el juicio de Dios para que los guie al arrepentimiento de sus pecados, pues solo teniendo vida física se tiene la oportunidad de buscar ser digno del reino de los cielos.

    Cuando alguien muere solo tiene dos destinos posibles: el seno de Abraham, si teniendo vida física fue sanado por que buscó el juicio de Dios; o el infierno, si murió sin ponerse a cuentas con Dios, el purgatorio es un invento de la secta católica:

    Lucas 16:19-31 “Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.”