Domingo, 5 de agosto de 2018

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Niega Eduardito, y vuelve a negar

El trabajo del político debe estar orientado a prevenir los problemas que puedan tener el país y los ciudadanos.

Para ello ya no alcanza con la intuición o la visión personal.

Existen herramientas de información, estadísticas, registros y especialistas que permiten anticiparse a los problemas.

A partir de información que indicada un crecimiento del narcotráfico y el consumo de drogas, en especial pasta base, en el 2009 pedimos la declaración de emergencia en la lucha contra el narcotráfico y la droga.

El partido de gobierno no escuchó.

Algunos nos acusaron de ser alarmistas y “querer lucrar con el miedo de la gente“.

En el 2011 comenzamos a dudar de los números del Ministerio del Interior.

Habían cambiado la forma de contabilizar los homicidios (ya no incluían los denominados “justificados“). Ello redundó en una baja que no era real al ser fruto de un cambio de metodología,

Dos excelentes técnicos que trabajan en forma honoraria en la Fundación Propuestas (Fundapro) decidieron hacer un mapa del delito a partir de la información que se publica en la prensa.

Como el único delito que en su casi totalidad se conoce es el homicidio (es difícil que no se denuncie y se informa de él todos los días) comenzaron a seguir a este.

Sucedieron dos cosas.

La primera fue que se comenzó a contar con una información rápida y transparente de la evolución del delito en el país.

La segunda fue que desde el Ministerio del Interior se comenzó a criticar a Fundapro y a poner en dudas las cifras e información que suministraba.

A los pocos meses el propio Ministerio tomó la medida de comenzar a hacer el seguimiento mensual de los homicidios como lo hacía Fundapro.

Al año siguiente, se conoció uno de los aumentos de los homicidios más grande de la historia: pasamos de 199 homicidios en 2011 a 297 en 2012.

¿Casualidad?

Con seguridad lo fue y no un sub registro.

Lo cierto es que cuando Fundapro comenzó a llevar la información del delito de homicidio este aumentó.

Además, nunca volvió a bajar, pasando del entorno de 200-210 homicidios por año al de 270-290.

Es decir, el crecimiento se consolidó.

No voy a repasar la cantidad de propuestas que hicimos para enfrentar esa situación tan grave, que fueron desde proyectos de ley y programas hasta recolección de firmas y consulta popular.

Son conocidos y reconocidos.

Lo cierto es que desde el Frente Amplio se volvió a negar la gravedad del problema.

No estamos mal, estamos haciendo una gran gestión, hay otros países que están peor, somos una isla en la región, quieren sacar ventajas políticas, y es culpa de la prensa, entre otras, fueron las respuestas.

En el año 2014 el Frente Amplio con los Sres, Vázquez y Bonomi a la cabeza prometieron reducir las rapiñas en un 30%.

Algunos les creyeron y los votaron.

No prometieron bajar los homicidios o los hurtos o las violaciones.
Sólo prometieron bajar las rapiñas.

Ello nos llamó la atención.

Lo lógico era bajar el delito en general y no un sólo delito.

Por lo que con los técnicos de Fundapro se comenzó a hacer un seguimiento del delito de rapiña.

El mismo tiene algunos serios problemas de registro.

En primer lugar no todas las rapiñas se registran. En segundo, una rapiña es un hurto con violencia y muchas veces se confunden uno y otro.

El Ministro del Interior, cuando se le recordó su promesa, contestó que en realidad ellos iban a tomar la baja del 30% a partir de diciembre de 2015, no de 2014 (cuando lo prometieron).

Ganaba así un año y partía de una cifra superior.

Esa fue la primer alarma que se prendió.

De nuevo estaba jugando con los datos.

Junto a ello, nos preguntamos ¿cómo era posible bajar solamente las rapiñas y no los hurtos y los homicidios?

No había lógica en el planteo.

La segunda alarma la encontramos cuando el Ministerio comenzó a informar que aumentaban los registros de hurtos y bajaba los de rapiñas.

Segunda alarma.

¿Estarían haciendo pasar rapiñas por hurtos para aparentar que estaban cumpliendo la promesa de Vázquez-Bonomi?

Había una rara coincidencia entre la promesa de bajar ese delito con el resultado que se informaba: bajaban rapiñas y subían hurtos.

Además, aumentaban los homicidios y otros delitos.

No cerraba.

Por otro lado el Ministerio del Interior retaceaba y demoraba la entrega de la información. Pese a que la pedíamos y exigíamos.

Sospechoso.

Finalmente, en Noviembre del año pasado, entró a regir el Código del Proceso Penal nuevo.

Entre los cambios que trajo, nos encontramos con que toda la información de denuncias de delito ya no es exclusividad del Ministerio del Interior.

Otro organismo la comparte: la Fiscalía General de la Nación.

Al igual que cuando con los homicidios se sumó una segunda fuente de información en 2011, ahora había un sinceramiento en los datos de otro delito.

Resultado: las rapiñas no habían bajado 24% desde el 2015 como nos había mentido el Ministerio del Interior sino subido más del 50%.

Esta semana un Senador del Frente Amplio afirmó que ese aumento con seguridad se explica por el sub registro de los delitos que se llevaba en el Ministerio del lnterior.

En cualquier país serio un ministro que lleva un sub registro (eufemismo para decir mentía) deja su cargo.

En el nuestro, el Ministro que ayer decía que esto era un relato del miedo, que habían bajado las rapiñas, que el Uruguay es una isla en materia de seguridad y varias cosas más ahora dice que es por el efecto noviembre y no pasa nada.

Algún incauto le volverá a creer.

Su estrategia es la del texto cervantino: niega Sancho y vuelve a negar, que si no tienes razón tendrás razones.

Mientras hace esto siguen asesinando y rapiñando uruguayos.

Pedro Bordaberry

Autor: Pedro Bordaberry

Abogado, Senador, 57 años.

  • Walter Maggio

    EL AUTOR ES pedro, EL ROSADO HDP, QUE SE OFRECIO A HACER M I E R D A A VAZQUEZ, hijo de juan maría bordaberry arocena, procesado nº 271.298 por Atentado a la Constitución y 10 homicidios especialmente agravados, entre ellos los de Michelini, Gutiérrez Ruiz, Barredo y Whitelaw. ETC